El cambio es posible cuando hay oportunidades
Cuatro personas que estuvieron sumidas en el mundo de la delincuencia, hablaron del proceso en el que pudieron volver a la legalidad y cómo ahora pueden ver un futuro cuando el delito ya no hace parte de sus vidas.
Ayer en la tarde en el polideportivo Guillermo Liévano de la comuna Ocho al sur de la ciudad de Neiva, se llevó a cabo un acto en el que más de 50 jóvenes entregaron diferentes tipos de armas de fuego en el marco de un programa titulado “Jóvenes a lo bien”, el cual busca que estos jóvenes -muchos de ellos pandilleros- salgan de un mundo lleno de drogas y delincuencia, hacia un futuro mejor en el que en vez de hacerle daño a la sociedad puedan hacer algo beneficioso en pro de esta.

El evento contó con la participación de personalidades como la del Gobernador del Huila, Carlos Julio González Villa, el alcalde de la ciudad, Rodrigo Lara Sánchez, el secretario de gobierno, Alfredo Vargas Ortiz, el comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, coronel Juan Carlos León Montes, y el coronel de la Novena Brigada del Ejército, coronel Marino Valencia Rico.
“Jóvenes a lo bien”
El intendente Jhon Jairo Vargas, quien es el encargado de coordinar este proyecto, expresó que el objetivo principal de esta iniciativa que se remonta al año 2009, es sacar de circulación todas las armas de fuego de sectores vulnerables como lo son las comunas 6, 8, 9 y 10, lugares en donde se presenta una gran inseguridad, para así poder desarrollar un proyecto de resocialización de las pandillas que conviven en el sector de la mano con las administraciones departamentales y municipales, y una reconocida empresa de seguridad privada a nivel nacional, para así poder generar empleos y, por lo tanto, recursos y oportunidades para que esta población pueda salir de la delincuencia y dar el paso a la legalidad.

“En este plan de desarme se pretende recolectar todas estas armas que generan daño en su momento y ellos, al entregar su arma de fuego, están tratando de decirle a la sociedad que ellos sí quieren cambiar y después de que hagamos esto, ellos tendrán una oferta laboral en donde realizarán actividades de recuperación de parques y polideportivos del sector, que están siendo usados para consumir alucinógenos, para que las familias del sector puedan volver a darle un buen uso”, indicó el intendente Vargas.

De la oportunidad al cambio
Róbinson Pedroza
A primera vista, Róbinson es una persona fuerte, le ha tocado afrontar cosas duras en su vida lo que le ha hecho de él alguien que tiene claro cuál es el camino que seguirá el resto de su vida. Su historia comienza cuando hace más de 17 años estaba sumido en el mundo de la delincuencia, donde realizaba actividades ilícitas tales como expender alucinógenos y hurto a mano armada, debido a según como él mismo lo expresa, eso se dio por la falta de oportunidades, hasta que en un punto de su vida, vio que esto era algo que no lo iba a llevar a ningún lado y fue cuando decidió empezar a reivindicarse e iniciar el cambio de su vida, visualizando un camino diferente, motivado por los consejos de su familia y sus amigos, lo cual pudo lograr poco a poco después de ingresar al “Plan Jóvenes a lo bien” y convertirse en uno de los encargados de la seguridad del sector, en donde tiempo atrás hizo totalmente lo contrario, al contribuir con sus acciones a la inseguridad.
Diana Ruiz Rodríguez
Esta mujer de facciones fuertes y de tono serio e incluso cortante, en el fondo es alguien a quien le ha tocado pasar por duras pruebas como el ser madre soltera de seis hijos y tener que expender estupefacientes y hurtar bolsos para poder llevar un bocado de comida a su hogar; hasta que después de ver el futuro y observar cómo sus hijos iban creciendo y siguiendo por su mismo camino, decide radicalmente empezar a tocar puertas hasta que, gracias al programa liderado por el intendente Vargas, donde ve que las oportunidades que creyó extintas, se materializaron y ahora puede trabajar de manera estable y legal.
Jhon Anderson Ramírez Mejía
La vida de este joven hombre antes de ingresar al plan desarme oscilaba entre la vida y la muerte, ya que como él mismo manifiesta con sus palabras, su oficio era quitarles las cosas a las personas de una forma u otra, y que en caso de que no se dejaran, hacía lo “necesario” para lograr su cometido; además de mantener de pelea con los otros “parches o pandillas” que se disputaban el territorio, incluso de un mismo barrio en donde el mínimo roce era motivo para asesinar a una persona, todo esto toma otro camino cundo escucha del programa de desarme impulsado por la Policía Metropolitana de Neiva y por medio de una empresa de seguridad privada le dieron la oportunidad de entrar en la legalidad y de defender a las personas que antaño les hizo daño.
Róbinson Ramírez
La juventud de Róbinson estuvo marcada por tratar de sobresalir sin importar en qué sentido fuera, si bueno o malo; desafortunadamente, la falta de oportunidades y de trabajo hicieron que la balanza se inclinara hacia el lado malo; es así que, paso a paso, es como empieza a ascender jerárquicamente en la pandilla de su barrio Panorama empezando por hurtar bolsos y celulares hasta convertirse en uno de los líderes más importantes de su sector por quien peleaban a muerte con los otros “combos” por el control territorial pero, al igual de nuestros otros protagonistas, gracias a esas iniciativas en asocio público privado se les dio la oportunidad de trabajar y de ver un futuro diferente y con posibilidades de llevar una vida digna y legal.

