Dos ahogados en Neiva deja el Magdalena
En los últimos tres días perdieron la vida en aguas del río dos jóvenes bañistas. Uno de ellos procedente de Bogotá se ahogó el domingo anterior en el Puerto de Fortalecillas y solo hasta en la mañana de ayer su cuerpo fue encontrado. El otro caso es el de un menor de 16 años, que pereció por inmersión cuando disfrutaba de un baño en compañía de sus primos en el monumento La Gaitana.
A las 8:30 de la mañana de ayer fue encontrado por un grupo de pescadores en un sector de la vereda Hato Nuevo del municipio de Villavieja, el cadáver de Juan Carlos Arévalo Hernández. El joven de 21 años de edad, oriundo de la ciudad de Bogotá, se encontraba desaparecido desde el pasado domingo, luego de ahogarse en aguas del río Magdalena, cuando disfrutaba de un baño en compañía de su novia Michel Acosta.
La pareja había llegado de la capital del país al corregimiento de Fortalecillas, a pasar vacaciones en donde unos familiares. El domingo decidieron darse un baño en el rio y hacía la 1:00 de la tarde se dirigieron a un sector conocido como Puerto Fortalecillas.
Cuando se encontraban dentro del agua junto a otras cinco personas, sobrevino una creciente y los arrastró a todos. La corriente se llevó a Juan Carlos quien no sabía nadar. De inmediato dieron aviso a las autoridades, pero tanto la Policía como Bomberos, según los protocolos para estos casos, sólo podían empezar la búsqueda del joven 24 horas después.
Michel desesperada, acudió a la solidaridad de los pescadores para que le ayudaran a rescatar el cuerpo de su compañero sentimental. Finalmente ayer en la mañana fue avistado, entre las ramas, en un sector de Villavieja.
Luego de realizar todos los procedimientos legales se efectuó el levantamiento del cadáver por parte de las autoridades competentes y se trasladó a Neiva. Ahora Michel solo espera que poderlo retornar a su ciudad de origen para darle sepultura.
Juan Carlos Arévalo laboraba en una empresa de eventos en Bogotá y hace un año había terminado de prestar servicio como auxiliar de la Policía.
Se ahogó en el monumento La Gaitana
Lamentable ayer se registró otro caso de ahogamiento en el río Magdalena, esta vez en el casco urbano de Neiva, en el monumento La Gaitana. Allí pereció el menor de 16 años de edad Jonathan Stiven Tovar. El joven quien residía con su madre en el barrio Tuquila, en la comuna sur de Neiva, se dirigió con dos primos y una tía a tomar un baño en el rio.
Ya en otras ocasiones el adolescente, quien este año iniciaría el grado Décimo en la Institución Educativa Agustín Codazzi, había ido a bañarse a esa parte por donde hace su paso el majestuoso Magdalena.
Pero ayer no corrió con igual suerte, hacia las 3:30 de la tarde el fluente le arrebató la vida en cuestión de segundos, así lo manifestó a DIARIO DEL HUILA José Tovar, tío de la víctima. “Los muchachos se metieron hasta cierto punto y de repente Jonathan perdió el equilibrio, se cayó y ya no se pudo levantar, entonces empezó a pedir auxilio”.
“Uno de mis hijos, otro joven de 16 años, alcanzó a agarrarlo de la mano pero no pudo sacarlo, hasta una lancha que pasaba por ahí se interpuso seguramente para ayudar, pero tampoco lo pudo rescatar; los primos se sienten inútiles al ver que no pudieron hacer nada”, dijo con tristeza el familiar de Jonathan.
Cuerpos de rescate, sin lancha
Los allegados del adolescente acudieron a la ayuda del Cuerpo de Bomberos de Neiva, la Defensa Civil y la Policía para rescatar al cadáver lo más pronto posible y evitar que la corriente lo arrastre aguas más abajo. Pero según el señor José Tovar, la respuesta que recibió fue que estos organismos de rescate no cuentan con una lancha para realizar esta clase de acciones en el río.
La situación fue denunciada por el tío de la joven víctima, quien expresó que “habiendo un rio tan grande en Neiva es insólito que Bomberos no tenga siquiera 1 lancha para realizar rescates en el afluente”.
Por tal razón la familia de Jonathan, que es de escasos recursos económicos, no le queda otra salida que recurrir a los lancheros y pescadores del sector para realizar la búsqueda del cuerpo del menor de edad. “Los de las lanchas nos están cobrando $150 mil por hacer 1 solo recorrido, hasta donde ellos quieran”, dijo don José, quien se encuentra postrado en una silla de ruedas y con la frustración de no poder subir a una de estas lanchas para dirigir la búsqueda de su sobrino.
En el momento de su deceso, Jonathan Stiven Tovar vestía una pantaloneta de colores negro y rojo y zapatos color anaranjado con negro. Mide 1.60 metros de altura, es de cuerpo delgado, tez blanca, pelo castaño con “colita” y un mechón teñido de color amarillo.
Hoy muy temprano, su familia intentará reunir el dinero que cobran los lancheros para iniciar la búsqueda del joven estudiante en las aguas del rio.
4 ahogados en los últimos siete días
Cuatro personas, entre ellos dos menores de edad, han perecido en el departamento del Huila por inmersión en la última semana. En la laguna Guatipán, en zona rural de Pitalito, se ahogó el 31 de diciembre Pedro Antonio López Chilito, cuando pescaba en compañía de una amiga.
Luego en el charco El Poira en el municipio de El Agrado murió tras lanzarse de una peña el adolescente de 15 años Jesús David Ramos Motta. El domingo anterior, Juan Carlos Arévalo, quien había llegado con su novia de Bogotá a vacacionar, encontró la muerte en el rio Magdalena cuando se bañaba en el sector del Puerto de Fortalecillas. Y ayer en el mismo afluente, perdió la vida el joven de 16 años Jonathan Stiven Tovar, en el monumento La Gaitana en Neiva.
