sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-09-29 08:54

De panadero a ‘gatillero’: la extraña vida del asesino de Flor Alba

La moto en la que se movilizaron para cometer el crimen fue incautada en la panadería del tío de Juan Camilo Ortiz en el Valle de Laboyos. Como ‘callado’ y ‘poco sociable’ es señalado por la Fiscalía. Hoy es el más temido de este municipio.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 29 de 2015

La pregunta que muchos habitantes del Huila se hacen es ¿Quién es Juan Camilo Ortiz, alias ‘El Loco’, presunto asesino de la periodista de Pitalito, Flor Alba Núñez? Para una portavoz de la Fiscalía en Pitalito, quien estuvo en los ‘actos urgentes’ del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), y realizó los primeros allanamiento, pudo descifrar la personalidad de Camilo, como una persona “muy ensimismada, introvertida, callada y poco sociable”.

El pasado de El Loco es aciago. Quedó huérfano de su padre cuando era un niño, por lo que su tío, un panadero de profesión en el Valle de Laboyos, fue quien lo crió junto a sus cuatro hermanos (una mujer y tres varones). Precisamente en este establecimiento fue en el que la Fiscalía encontró la motocicleta (Honda 110, de placas UNJ56D) en la que posiblemente él, junto a Jaumeth Albeiro Flórez, alías Chori, habría llegado hasta el lugar donde asesinaron a la carismática periodista.

¿Cómo fue su infancia?

De su infancia se sabe bien poco, al menos así lo señala los detectives del ente de control de este municipio, quienes reaccionaron de inmediato tras conocerse el hecho. Se sabe que no fue el niño más sociable en la escuela donde estudió su primaria, la Winnipeg. Institución educativa que casualmente está ubicada cerca de las instalaciones del CTI en este municipio (Carrera 1, con calle 5).

Se conoce poco de Juan Camilo Ortiz (28 años), sin embargo, en pocos días pasó de ser el anónimo delincuente con un antecedente penal por tentativa de homicidio, al joven más temido en Pitalito. Las autoridades tras su captura quieren saber más de su pasado y de la red, o asociados con los que presuntamente pudo planear y ejecutar su plan macabro.

Por esta razón el jueves pasado se realizaron seis diligencias de registro y control en Pitalito. En uno de los inmuebles donde presuntamente estuvo ‘El Loco’ se incautaron zapatos, comida, documentos y curiosamente  un altar de Santería, compuesto por un cráneo de un extraño animal rodeado de velas e imágenes misteriosas.

Tal vez la madre de Camilo (quien trabaja en la panadería con su tío), no sabía que entre los documentos de su hijo tenía imágenes de Pablo Escobar y textos alusivos a sicarios y asesinatos. Tal como lo explicó extraoficialmente un agente de la Fiscalía. Pero el tiempo sigue y si Camilo no confiesa lo que pasó el 10 de septiembre pasado, día en que mataron a la periodista, su condena será muy alta, o tal vez resulte absuelto ante un tecnicismo judicial o una arrolladora versión que desdibuje definitivamente su participación en el crimen.

Por ahora todo parece indicar que tuvo que ver con el doloroso hecho. El sábado anterior fue capturado en el corregimiento Puerta de Hierro, jurisdicción del municipio de Palmitos, Sucre, cuando huía de la justicia. Al día siguiente en Pitalito le legalizaron la captura, le dictaron cargos por porte ilegal de armas de fuego, homicidio agravado y concierto para delinquir. Adicional a esto el Juez de Control de Garantías le dictó medida de aseguramiento en la Cárcel del Distrito Judicial de Neiva. Su acusación está cerca.