De dos puñaladas mataron a Policía en Íquira
Jorge Luis Leiva Losada tenía 26 años, era oriundo de este municipio del occidente del Huila y trabajaba como policía en la Metropolitana de Popayán. Dos puñaladas acabaron con su vida.
Lo que nunca se imaginó el patrullero Jorge Luis Leiva Lozada fue que en sus vacaciones lo iban a asesinar. Su novia que lo acompañaba menos, y su familia, aunque sabía que corría el riesgo de todo policial, esperaba verlo vivo por muchos años más.
Pero su destino fue aciago. Y en la madrugada de ayer, a eso de las 4 de la mañana, la luz de sus ojos se apagaron para siempre. No tuvo tiempo de despedirse de nadie, ni de sus seres más entrañables pues la muerte le cayó de repente con dos puñaladas.
La historia
Jorge Luis tenía 26 años de edad y era oriundo de Íquira. Estudió en la Institución Educativa María Auxiliadora, y sus más cercanos amigos le decían por cariño, ‘Parce’, una muletilla muy común en él.
Allí terminó su colegio y muy pronto se decidió por ser policía. Su familia lo apoyó y sus amigos, con quienes jugaba fútbol, sobre todo, lo venían como un ejemplo.
Llevaba poco en esta institución y ahora estaba como patrullero en la Policía Metropolitana de Popayán, y el fin de semana aprovechando un permiso fue a su pueblo a compartir con su familia.
Como sucedía siempre que regresaba a casa, salía a compartir con sus amigos. Así lo hizo, al parecer con su novia, quien según cuentan lo acompañaba.
Su muerte
Ya eran las dos de la mañana. Todos los establecimientos públicos del pueblo los habían cerrado. Leiva Losada con sus amigos siguieron departiendo en el parque, y a eso de las 4 de la mañana cuando se disponía a irse para su casa, lo abordó quien fue su compañero del colegio, y con quien al parecer hacía algunos años había tenido un altercado. Se trataba de Diego Arias, alias el ‘Natagueño’, como lo conocían algunos.
Cuentan los que vieron la escena, que el ‘Natagueño’ se le acercó a Jorge Luis, trató de provocarlo, luego desenfundó un arma blanca y le dio dos puñaladas.
E joven lo llevaron mal herido hasta el hospital, donde finalmente fue trasladado a Neiva, pero antes de llegar a la capital, perdió sus signos vitales y se despidió de este mundo tras un paro cardiaco.
El asesino
Cuentan que el asesino huyó tan pronto cometió el crimen. Ya cuando había amanecido, los amigos y familiares de Jorge Luis fueron a buscar al asesino en su casa. Le tiraron piedras a la puerta de su casa para que abriera, pero como nadie respondió, su madre terminó dando la cara y fue la que finalmente lo denunció ante la policía.
Los uniformados fueron a buscarlo donde había dicho su madre y finalmente lo encontraron cerca de una balastrera, donde su madre lo entregó.
Dicen que él le gritaba a su madre porque lo había entregado. Lo cierto fue que anoche fue la primera en prisión, tal vez la de muchos años. Eso solo lo decidirá la justicia, pues desde hoy comienzan las audiencias preliminares donde seguramente sostendrán las medidas de aseguramiento.
