Corte Suprema absolvió a ex alcalde de La Plata
La Corte Suprema de Justicia absolvió al ex alcalde de La Plata, Ramiro Paredes, de delitos por los que estuvo en la cárcel y sufrió daños en lo moral, económico y familiar. Anunció que demandará al Estado.
En el año 2010 el ex alcalde de La Plata, Ramiro Paredes, fue capturado por la Fiscalía dentro de un proceso de corrupción. Se le acusó de los delitos de peculado y falsedad ideológica en la compra de un lote rural para el Municipio en la vereda El Rosal, que sería utilizado para la reforestación y protección de las microcuencas.
Ese fue el principio de un calvario que lo afectó en lo personal, con daños morales, económicos y sicológicos, además de impactar a la familia y a sus seguidores.
“Estuve privado de la libertad en establecimiento carcelario durante 13 meses; y 6 meses más con detención domiciliaria. Toda una eternidad para mí y mis seres más queridos”, relató con tristeza.
Inocente
Durante este tiempo el ex mandatario debió dedicarse exclusivamente a luchar por demostrar su inocencia y limpiar su nombre, pues por este mismo caso la Procuraduría lo inhabilitó 10 años para desempeñar cargos públicos. Apoyado en su fe en Dios, en la familia y los verdaderos amigos lo consiguió.
El pasado 30 de septiembre, la Corte Suprema de Justicia lo absolvió de toda responsabilidad penal. “Se probó mi inocencia y hubo justicia”, afirmó sin rencor.
Emitió fallo absolutorio por no encontrar razones suficientes para condenarlo por los delitos de peculado y falsedad ideológica. “Se pudo demostrar con claridad la cantidad de incoherencias llevadas en las distintas instancias del proceso y eso fue lo que muy juiciosamente analizó la Corte”, explicó.
Trataron de condenarlo
Y es que, destacó Paredes, la Fiscalía nunca pudo demostrar un delito que no cometió. No fue diligente en el recaudo de los elementos probatorios tal como lo cuestiona la Corte, y extrañamente hubo el propósito de tratar de condenarlo. ¿Por qué razón? “No lo sé, pero es por eso que tuve que recurrir a la casación como última medida para demostrar mi inocencia”, respondió.
Lo que sí dice con propiedad es que en su mandato hubo personas interesadas en perjudicar su imagen como servidor público. “Denunciaron con facilidad que compramos una finca inexistente, que nos robamos los recursos del Municipio. Lograron confundir a la Fiscalía para que me acusara de algo tan absurdo que jamás pensé terminara así”, destacó.
Señaló a un concejal y a otras seis personas, entre ellas un abogado, “gestor de todas las denuncias, panfletos, publicaciones en periódicos locales, etc. Claro, detrás de todo hubo intereses políticos ocultos de gente de más alto nivel, que pagaron para perjudicar mi carrera política, como servidor público y sacarme del escenario”.
No hubo malversación de recursos
De lo sucedido, la compra de la finca, que es el hilo conductor del drama sufrido, asegura que no le faltó rigurosidad en verificar el proceso de adquisición. Entregó toda la confianza a unos funcionarios que nunca mostraron malas intenciones ni estuvieron involucrados en actos ilícitos, vigilando siempre que todo se hiciera conforme a las normas jurídicas de la administración pública, según dijo.
“Me dediqué a cumplir todos los requisitos que se exigen en la contratación estatal, como informes, estudios previos, revisiones, informe técnico, disponibilidad presupuestal, visita de la jefe de unidad de asistencia técnica, concepto del asesor jurídico, y ninguno me advirtió de posibles anomalías. Actué como debía y correspondía”, anotó el ex alcalde de La Plata.
Y a continuación aseguró que nunca hubo malversación de los recursos públicos de los plateños: “Los dineros públicos son sagrados. Siempre me he comportado con transparencia y tengo las manos limpias. Como Alcalde siempre me esforcé en el correcto manejo de los dineros de la gente. Así lo estableció la Corte. Está claro”.
Rehacer su vida
En adelante se dedicará a rehacer su vida, a hacer lo que más le gusta, “servir a las comunidades plateñas y huilenses”, y alista una demanda contra el Estado para que reponga, al menos en parte, todos los daños causados a la persona y a la familia: “Lo que me sucedió y me costó es una tragedia que no se la deseo a nadie, ni a mi peor enemigo”.
Paredes aseguró que fue gracias a la formación familiar pudo resistir tanta presión y superar obstáculos. Provengo de una familia muy humilde, sencilla, con muchos valores morales. No desciendo de la sociedad plateña, tampoco tengo relación con caciques políticos. Crecí, estudié y me hice profesional haciendo grandes sacrificios y superando dificultades.
Del periodo en la cárcel, el ex alcalde dice que fue muy difícil porque nunca imaginó llegar un día a ese lugar. “Hubo momentos en los que sentí decaer, sin embargo me apoyé en Dios, mi familia y espere pacientemente que la justicia llegara. Y llegó”, expresó.
Contempla entablar demandas por lo sucedido. Considera que el Estado debe repararlo de todos los daños económicos y morales cometidos contra él y la familia. “Por el sufrimiento y tristeza de todos éstos años y la afectación que hubo contra mi vida y labor profesional”, concluyó Ramiro Paredes.
