Consumo, una responsabilidad institucional: Pedro Reyes
El rector de la Universidad Surcolombiana Pedro Reyes Gaspar expresó que si bien el problema de consumo es responsabilidad de la Universidad, el microtráfico es de las autoridades judiciales y de la policía.
Los problemas entre las personas consumidoras de sustancias psicoactivas y las no consumidores dentro de la Universidad Surcolombiana, data desde hace mucho tiempo en el campus universitario; por un lado los primeros exigen espacios en donde puedan expresarse libremente en torno a un consumo responsable, ligado a actividades culturales y artísticas, por otro están el resto de la comunidad académica que demanda que a la universidad no se viene a hacer uso de estas sustancias, siendo el humo el principal problema porque se extiende y afecta considerablemente las actividades académicas en la institución.
DIARIO DEL HUILA dialogó con el rector de la Universidad Surcolombiana Pedro Reyes Gaspar, quien expresó que lo primero que se debe hacer para entender el problema del consumo dentro del alma mater es analizar la situación desde dos enfoques, el primero tiene que ver específicamente con el consumo y el otro está relacionado con el microtráfico. En el primero de los casos se responsabiliza a la institución como tal, dado a que debe abordar y corregir este problema; mientras que en el microtráfico, son las autoridades judiciales y de policía que deben solucionar fundamentalmente la situación mediante algunos espacios con los diferentes actores, que no son sólo a nivel de la universidad, sino a nivel externo; por ejemplo la Administración Municipal debe establecer responsabilidades.
Reyes Gaspar indicó además, que desde el año pasado realizaron un programa de un vivero o huerta para que a partir de esto se vincularan varios consumidores, en el cual se desarrolló una serie de actividades; proyecto que buscaba alejarlos en cierto modo del consumo excesivo para que pudieran contribuir con el mejoramiento de la naturaleza a través del apoyo institucional, pero se ha visto con preocupación que después de un semestre los resultados no han sido los esperados, y que por eso están pensando en reformular esa política, la cual se debe implementar con mayor rigurosidad y dedicación.
Políticas institucionales
El rector explicó que la Administración busca ofrecer a las personas consumidoras la posibilidad de que se vinculen a un programa institucional, en el que puedan recibir atención por parte de un equipo interdisciplinario conformado por un psiquiatra, un médico, psicólogos y trabajadores sociales, para que sean ellos quienes canalicen a estas personas y les propongan un plan de trabajo de acompañamiento, de tal manera que la persona pueda reconocer su estado y se vincule a unas actividades que le van a permitir, poco a poco, irse alejando en cierto modo del consumo.
“Para ello necesitamos el acompañamiento de la familia porque ellos también deben hacer parte de la solución de esta problemática, tenemos que brindarles todo el acompañamiento, el apoyo profesional y a través de programas de bienestar queremos evidenciar que los apoyamos y les colaboramos, pero hay muchos de ellos que son renuentes a vincularse a este tipo de programas, dado a que están en un estado de consumo avanzado y que hay unos comportamiento que entran a chocar o afectar a otras personas, sobre todo a no consumidores, generando conflictos, incluso hechos de violencia en algunos espacios de la universidad” manifestó Pedro Reyes.
Proyecto fallido
La construcción de una Maloca fue uno de los acuerdos más importantes que se han dado entre las personas consumidoras y la actual Administración, algo que hasta ahora no se ha podido realizar, ya que según la Administración ha tenido toda la voluntad de hacerlo, pero debido a que el grupo de estudiantes está compuesto por varias facciones o “parches”, no facilitó llegar a nada; además de eso, se presentaron algunos comportamientos vandálicos por parte de algunos estudiantes, como la destrucción de una estructura física que se había construido en inmediaciones a uno de los principales puntos de encuentro para el consumo, lo que prácticamente congeló los diálogos que se venían realizando.
“Estamos mirando cómo actuar con este grupo de personas que no se acogen a los programas institucionales ofrecidos por un equipo interdisciplinario, entendiendo esto como un problemas de salud pública vamos a mirar cómo proceder, inicialmente, si son estudiantes aplicando los Estatutos de la institución, que prohíbe el consumo, el tráfico y el porte de este tipo de sustancias” afirmó el médico.
Plaza Jaime Garzón
Históricamente en la Universidad Surcolombiana la Plaza Jaime Garzón ha sido el más importante punto de encuentro de muchos estudiantes consumidores, no sólo porque es una especie de zona de tolerancia sino porque en torno a este lugar se realizan diferentes actos culturales y artísticos, cosa que el rector de la institución ve como un punto clave para actuar en pro de mejorar, como él mismo dice: el problema de las sustancias psicoactivas; ya que dado a las características especiales del entorno, otros actores como profesores y estudiantes puedan hacer un mejor uso de este lugar, en el sentido de que los no consumidores comiencen a frecuentar y a utilizar la Plaza.
Por otro lado, Reyes Gaspar indicó que otro punto a favor es que en ese lugar se van a construir dos obras que son los Talleres y el edificio del Archivo Central, lo cual demanda garantizar unas condiciones de seguridad para evitar posibles accidentes que se puedan presentar.
Para finalizar, el rector expresó que hasta ahora no se han presentado expulsiones de estudiantes, ya que el procedimiento para investigar y sancionar recae en los Consejos de Facultad y estos requieren un trámite demasiado engorroso, por esta razón se está planteado una modificación para crear una Oficina de Control Disciplinario Estudiantil que esté dedicado exclusivamente para esta actividad, y sean ellos quienes en primera instancia investiguen y sancionen.
