Confirman sanción contra ex tesorero de Altamira
El ente de control halló suficiente material probatorio para responsabilizar a Jhon Wilmer Barrera Meneses, ex tesorero del municipio de Altamira, en proceso de responsabilidad fiscal que le adelantó por irregularidades en el manejo de los dineros públicos.
La Oficina de Responsabilidad Fiscal de la Contraloría del Departamento del Huila, profirió en audiencia realizada ayer, falló contra Jhon Wilmer Barrera Meneses, por el daño patrimonial causado con dolo al Municipio de Altamira, en cuantía de $26.557.080.
Barrera Meneses ejerció como tesorero municipal entre el 29 de Junio al 31 de diciembre del 2013, lapsus durante el cual tramitó personalmente las cuentas que dieron origen a un detrimento patrimonial, según expuso la Contraloría.
La decisión se dio, toda vez que el ex tesorero, tras aceptar en audiencia de descargos ser el responsable fiscal de dicho detrimento, incumplió el acuerdo de pago suscrito con la Oficina de Responsabilidad Fiscal lo cual obligó a esta a continuar con el trámite que ayer falló en su contra y que da pie para iniciar un proceso de cobro coactivo.
Una vez conocido el fallo, la defensa del ex tesorero no presentó recurso de reposición.
Cómo fue descubierto
Las acciones ilegales de Wilmer Barrera Meneses, quedaron al descubierto cuando el alcalde de Altamira, Alfonso Lizcano, puso en conocimiento de la Contraloría, en enero de 2014, algunas irregularidades encontradas en las cuentas bancarias de la entidad territorial. Atendiendo la denuncia del burgomaestre, la Contraloría dispuso la realización de una auditoria expresa a partir del 26 de febrero del 2014 para hacer las respectivas investigaciones.
Como resultado de la auditoria, la Oficina de Participación Ciudadana y Control Fiscal confirmaron un hallazgo donde se determinó la existencia de un detrimento patrimonial al municipio de Altamira por un valor total de $135.794.947. El ex tesorero alcanzó a devolver parte de los recursos, y la aseguradora pago también $63 millones, sin embargo, aun adeuda $26.557.080.
Para ese despacho, es claro que Barrera Meneses en calidad de servidor público, no consignó el recaudo de los ingresos de manera oportuna en las respectivas cuentas bancarias del Municipio, en algunos casos el retraso llegó a ser de hasta 1 mes, ocultándose esta irregularidad en las consignaciones bancarias mensuales con la denominación “consignación en tránsito”. Así mismo, como el ente de control halló que “los números consecutivos de los recibos oficiales de caja no guardaban consistencia entre sí debido a que eran utilizados dos tipos de recibos.
Además, que el ex tesorero modificaba las notas bancarias de los traslados de fondos realizados por conceptos de transferencias entre cuentas internas en el software de tesorería, con incluso de nuevas sumas de dinero sin ningún soporte, transacciones que aparecen pagadas por ventanilla con cheques girados a favor del entonces tesorero. No consignó a las respectivas cuentas del municipio los valores de algunos recaudos por concepto de impuestos municipales recibidos en la Tesorería, clonó y giró cuentas por pagar a favor de la Previsora S.A., Saludcoop, al personero del municipio y a la Electrificadora del Huila. Recurrió a varias maniobras contables para ocultar los giros de dinero que hacia sin ningún soporte desde la Tesorería, con el fin de dar apariencia de legalidad”.
En consecuencia de esas actuaciones desplegadas por Jhon Wilmer aprovechando su posición y funciones, a juicio de ese despacho, el investigado sabía y era consciente de las irregularidades que cometía y las consecuencias jurídicas que estas acarreaban. Así mismo, “como profesional en Contaduría, tenía la capacidad de advertir que sus actuaciones eran contrarias a derecho, sin embargo decidió llevarlas a cabo por un periodo de seis meses hasta ser descubierto por la misma administración municipal, se expresa en el documento del fallo”.
En esa medida, la Contraloría calificó la conducta del ex tesorero a título de dolo, frente al daño patrimonial efectuado.
