Condenan a hermanas acusadas de proxenetismo
A 20 y 23 años de cárcel fueron condenadas en primera instancia las dos mujeres, quienes según las investigaciones de la Fiscalía, habrían vendido la virginidad de una niña de 15 años en 2 millones de pesos. En el caso se menciona a un ex alto funcionario de la empresa de alumbrado público de Neiva.
En un fallo de primera instancia, el Juzgado Cuarto Penal del circuito con funciones de conocimiento sentenció por el delito de proxenetismo, a Andrea y Maryori Díaz Burgos, de 32 y 38 años de edad.
Según las investigaciones del CTI, las dos hermanas vendieron en $2 millones la virginidad a una adolescente de 15 años y la prostituyeron. La presunta víctima es hija de la compañera sentimental de una de ellas. Las mujeres quienes actualmente se encuentran recluidas en el centro carcelario y penitenciario de Rivera, fueron condenadas a 20 y 23 años de prisión.
La Fiscalía 14 Seccional del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) conoció el reporte presentado por el Instituto Colombiano de Bienes Familiar (ICBF) en el que denunciaban el abuso sexual al que fue sometida la menor de edad, que terminó bajo protección en un hogar sustituto luego de ser encontrada por la Policía Nacional en la Terminal de Transportes de Neiva con señales de maltrato físico y abuso sexual, por lo que de inmediato le brindaron protección.
Inicialmente, la joven no les contó a los uniformados lo sucedido, pero días después narró a una defensora de familia del ICBF que desde niña su madre mantenía una relación sentimental con otra mujer, y que desde esa época esta persona la golpeaba y la maltrataba mientras su madre salía a trabajar en municipios cercanos de Neiva.
La menor narró a los investigadores del CTI que con el paso de los años la progenitora no pudo seguir suministrando el dinero suficiente al hogar y que los maltratos físicos y psicológicos siguieron por parte de la pareja de su madre.
Durante la investigación, la Fiscalía estableció que durante el 2009 la hermana de la compañera sentimental de la madre de la víctima, al parecer dedicada a la prostitución, propuso a su familiar que vendieran la virginidad de la adolescente, ya que tenía 15 años y sus clientes le estaban pidiendo mujeres más jóvenes y vírgenes.
Con maltratos físicos, la mujer intentó en varias ocasiones convencer a la adolescente para vender su virginidad, que ya estaba negociada en 2 millones de pesos. Al final, la niña accedió, al parecer frente a la presión psicológica y la falta de recursos económicos.
Encuentros con hombres mayores
Durante las investigaciones, la Fiscalía pudo establecer que luego de la venta, Andrea y Maryori Díaz Burgos obligaron en varias ocasiones a la menor a tener relaciones sexuales con otros hombres que pagaron cifras inferiores.
Según señaló explícitamente la Fiscalía en un informe enviado a los medios, “esta situación se presentó hasta cuando uno de ellos, al parecer, un exalto funcionario de la empresa de alumbrado público de Neiva, sostuvo un encuentro con la joven en un motel de Neiva, donde la golpeo. La niña trató de huir a la ciudad de Ibagué con el dinero recibido por el servicio y fue precisamente en la terminal de transportes donde la Policía la halló y la puso a disposición del ICBF”.
Igualmente la Fiscalía indicó que “luego de conocida la sentencia en contra de las dos mujeres, el juzgado de conocimiento envió copias para que investiguen las conductas delictivas en las que pudo haber incurrido el funcionario”.
El fallo no está en firme
El controvertido juicio contra Andrea y Maryori Díaz Burgos se ha prolongado por más de 2 años, luego de que fueran capturadas el 23 de abril de 2012. Después de conocerse el fallo condenatorio del juez, la defensa apeló y solicitó su nulidad, aludiendo entre otras causales, el que como única prueba solo se tiene el testimonio de la presunta víctima.
Ahora será el Tribunal Superior quien en segunda instancia deje en firme el fallo o lo anule. Entre tanto, lo que ha conocido DIARIO DEL HUILA, es que hasta el momento el presunto funcionario que se menciona en el caso, no ha sido notificado ni vinculado formalmente al proceso. En nuestra próxima edición, daremos a conocer más detalles del fallo en primera instancia.
