Condenado a 20 años de prisión por acceder a una menor
Víctor Julio Cano Perdomo fue condenado a purgar una pena de 20 años de prisión en centro carcelario. Al sujeto, quien gozaba de prisión domiciliaria por aparentar problemas de salud, le fue quitado este beneficio. Al sujeto lo procesarán además por el delito de fuga de presos.
Luego de cuatro años de espera, Fredy Amaya Barreto y Edilma Vargas Barreto podrán ya pasar la página, luego de aquel nefasto 12 de mayo de 2012, cuando Víctor Julio Cano Perdomo accedió carnalmente a su muchacha, quien para entonces solo contaba con 14 años de edad.
Fredy y Edilma, tío y madre de la víctima respectivamente, celebraron la decisión del Juzgado Tercero Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Neiva de sentenciarlo ayer a 241 meses (20 años, ocho meses) de prisión por el delito de acceso carnal abusivo con persona incapaz de resistir.

Fredy Amaya y Edilma Vargas, tío y madre de la víctima respectivamente, celebraron la decisión de sentenciarlo ayer a 241 meses de prisión
Le librarán orden de captura
A la anterior sentencia se le sumará la que busca responsabilizarlo penalmente por un segundo delito, el de fuga de presos, pues las últimas tres audiencias a las que ha sido citado, Cano Perdomo no ha asistido.
El sujeto ha sido sorprendido en varias oportunidades por las autoridades trabajando como mototaxista, “cuando lo que debería estar es en su casa pagando la medida domiciliaria”, dijo Amaya Barreto, tío de la joven. El sujeto ayer a la audacia de lectura de fallo no asistió, por lo que el juez compulsó copias al juzgado de ejecución de penas para su respectiva orden de captura.
Lo que efectivamente sucedió
La Fiscalía que llevó el caso logró establecer que efectivamente la joven, quien sufre de una discapacidad mental, fue accedida carnalmente por Víctor Julio Cano. Este sujeto, valiéndose de engaños, llevó a la menor a un motel, diciéndole que la irían a comer un helado. Eso fue la tarde del 12 de mayo de 2012, cuando el hoy condenado logró sacarla de su casa, aprovechando la confianza que le habían depositado los padres de la menor, para llevarla al ‘inocente paseo’.
“En el año 2012 ese señor se aprovechó de la discapacidad de la mamá y de la niña para cometer el delito. Él maneja un taxi y le ofreció el servicio a mi hermana para llevarla a la casa cuando salía de trabajar. Debido a esta situación, este sujeto se aprovechó para acercarse a la menor, para luego tener la oportunidad de accederla. Primero la llevó en taxi y luego se la llevó en una moto que él tenía”, explicó Amaya Barreto.
“Mi hija me pidió permiso para ir a un café internet. Lo que pudimos luego saber es que Víctor Julio la llamó y le dijo que saliera, que yo le había dado permiso para que fuera con él a comer un helado. Eso nunca fue cierto Se la llevó para una residencia y la accedió. Después de violarla, la amenazó de muerte”, relató Edilma Vargas, madre de la joven.
Resultado de la violación
Luego de perpetrarse el delito, los familiares se dan cuenta que su vientre fue creciendo al paso de los meses. Resultado de la violación, nació una niña que hoy tiene dos años de edad y que también padece epilepsia y retardo psicomotor. Para infortunio de la familia, heredó las mismas enfermedades de su joven madre. Luego de un año de llevarse el caso, el juez que lleva el caso le pidió a Medicina Legal la aplicación de pruebas de paternidad al padre y a la bebé, quien fue consecuencia de la violación y resultó positiva.
“La niña en este momento no camina, no habla. Se le han estado haciendo terapias y gracias a estas, pues lógicamente la niña ha evolucionado un poco. […] Es una niña muy enferma, se le está suministrando una leche especial, unos alimentos rigurosos, porque ella tiene la salud muy delicada”, relato el tío de la niña, quien ha asumido como vocero de la familia en este caso.
Negó a su hijo
En octubre de 2013, El sujeto negó que la criatura que esperaba la victima fuera resultado del hecho que le indilgaba el ente acusador. Sin embargo, DIARIO DEL HUILA para entonces, logró conocer el dictamen de Medicina Legal que indicaba que el procesado, hoy condenado, era el padre en un 99,99% de bebe, quien hoy tiene tres añitos de edad.
Lo anterior le valió que en agosto de 2014 el Juzgado Segundo Penal Municipal con Función de Control de Garantías le librara orden de captura por el delito de acto sexual abusivo con incapaz de resistir. El sujeto fue capturado en el parqueadero del Hospital Universitario de Neiva. Sin embargo, la defensa de Cano Perdomo logró que le concedieran posteriormente la medida de aseguramiento domiciliaria, pues supuestamente padecía de problemas de salud que le impedía ser recluido en centro carcelario. Esto hizo que el juez de conocimiento le concediera la medida domiciliaria.
Sin ningún padecimiento en salud
Sin embargo, el Dictamen Médico Forense de Estado de Salud, emitido por Medicina Legal, y conocido por DIARIO DEL HUILA, establecía queCano padece obesidad mórbida, pero que esta situación no le impediría su reclusión en la cárcel. “Al momento del examen, Víctor Julio Cano Perdomo presenta coxalgia, EDA en tratamiento y obesidad mórbida, patologías por las cuales se encuentra en tratamiento médico, según documentos aportados. […] Tales diagnósticos en sus actuales condiciones no permiten fundamentar un estado grave por enfermedad leve o muy grave que le impida permanecer privado de la libertad”, afirma el documento.
Con todo este acervo probatorio, ayer el juez logró cerrar para la joven víctima, Fredy Amaya y Edilma Vargas parte de una herida que laceró y cambió sus vidas. No solo ultrajó la existencia de la accedida carnalmente, sino que hizo más complejo las rutinas de una familia que ya nunca será como antes luego que este sujeto entró violentamente a sus vidas. “Solo nos queda seguir luchando para que mi sobrina y la criatura que nació de este hecho crezcan sin que nada les falte”, resumió Fredy.
Las autoridades ya buscan a Víctor Julio Cano Perdomo para que cumpla con su pena de 20 años de prisión. Según el juez, a se le llamó en varias oportunidades a su celular y siempre estuvo apagado. Los únicos que llegaron a la diligencia judicial fueron el tío, la madre y el abogado de la víctima. Ayer no fue encontrado en su residencia, por lo que ya se ha ordenado orden de captura en su contra.
