viernes, 20 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2016-02-07 09:56

Capturados por extracción ilícita de material de playa en Gigante

En un operativo conjunto entre tropas del Batallón Especial Energético y Vial 12 de la Novena Brigada y servidores del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, lograron dar otro golpe a la minería ilegal en Huila. Dos personas fueron capturadas y una retro excavadora y una volqueta fueron incautadas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 07 de 2016

Dos hombres fueron capturados en una acción conjunta entre el Ejército y el CTI de la Fiscalía. En esta ocasión, el escenario de la extracción de material de playa fue la vereda La Pradera del municipio de Gigante en el centro del Huila, en donde fueron sorprendidos los sujetos Miguel García y Arley Montealegre con una volqueta y una retroexcavadora adelantando obras de extracción en una cantera que no tenía permisos de la autoridad ambiental.     

Según el coronel Mariano Valencia Rico, comandante de la Novena Brigada, la política es evitar a toda costa que personas inescrupulosas, aprovechando la aparente ausencia de las autoridades, busquen hacer uso de formas ilícita de cualquier laguna, cerro o cualquier escenario de nuestra geografía natural para usufructuar para su beneficio particular.

Estas personas serán procesadas por el delito de explotación ilícita de yacimiento minero y daño a los recursos naturales. Así mismo, fue inmovilizado un vehículo, tipo volqueta, y un retroexcavadora, elementos con los que adelantaban la extracción de arena sin el título minero o licencia ambiental. Por esta razón las personas y la maquinaria fueron puesta a disposición de la Fiscalía en Garzón.

La minería, un grave daño a la vida

Por su parte, la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) continúa adelantando operaciones conjuntas con las dos autoridades en miras de evitar que más escenarios naturales sean intervenidos sin cumplir las exigencias enmarcadas en la ley, en miras a preservar el escenario natural que ya de por sí está deteriorado.  

“Este tipo de actividad genera un grave impacto ambiental que se visibiliza en la perdida de mantos acuíferos, perdida de la cubierta vegetal, modificación de los drenajes naturales, disminución de la productividad primaria de la vegetación aledaña, eliminación de flora, generación de ruido por la utilización de la maquinaria, desplazamiento de fauna y riesgo de desestabilización de taludes y deslizamientos”, resaltó Carlos Alberto Cuéllar Medina, director general de la CAM.