sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-08-02 08:12

Brotes de violencia juvenil en la Comuna 10 de Neiva

Un panfleto intimidatorio, sujetos extraños en moto y una balacera son el presente oscuro de un sector de la ciudad que en el pasado se destacaba por sus procesos de organización comunitaria y su Semana Cultural. Líderes comunitarios dicen que es con cultura como se combate la delincuencia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 02 de 2015

Una tensa calma se siente por las polvorientas calles de los once asentamientos de la Media Luna de la Comuna 10, al oriente de la ciudad de Neiva. A la llegada de “extraños” al sector en algunos de sus pobladores, sobre todo los más jóvenes, hay una actitud de rechazo en sus miradas hay barreras de temor y, creeríamos, excesiva desconfianza. Y no es para menos, pues desde mayo viene rondando por estos humildes sectores que bordean el rio Las Ceibas un panfleto que trajo consigo intimidaciones, violencia y un herido de bala.

En este mismo periodo, grupos de jóvenes, armados con armas de fuego, vienen intimidando a los distribuidores de productos comerciales y que surten a las pequeñas tiendas del sector. Los más afectados, los habitantes que, mientras extraños vienen a “hacer justicia por cuenta propia”, otros atracan a mano armada a los conductores de vehículos de distribución de productos. Los jóvenes que participan en hechos de delincuencia serian del mismo sector, denunciaron sus habitantes.

El panfleto intimidatorio

Se cree que esta situación, de extrema inseguridad como lo denuncian, habría sido la causa por la cual en el mes de mayo pasado apareciese un extraño panfleto en el sector que amenaza de muerte a algunos jóvenes del sector. La comunicación intimida con nombre propio a varios muchachos quienes viven en la Media Luna, en especial a quienes pernotan en el barrio San Bernardo del Viento, Sector Barreiro, Oro Negro y Las Camelias.

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¿Sicarios en el barrio?

Paleros del sector, personas que trabajan en las playas del río Las Ceibas, denunciaron la semana pasada que desde el 25 de julio, dos sujetos, vestidos totalmente de negro, enchaquetados, portando cascos cerrados y polarizados, y movilizándose en una motocicleta de alto cilindraje, vienen rondando con actitud sospechosa el sector de San Bernardo y Granjas de San Bernardo. “En varias oportunidades y a cualquier hora esa gente llega, se para en una esquina, baja hasta cerca del río, sube, recorre las calle y vuelve y se van. Eso nos preocupa”, subrayó la fuente.

Amenazas cumplidas

Y las amenazas del panfleto no se hicieron esperar. El pasado miércoles, 29 de julio, siendo las 9:30 de la noche, dos tipos, movilizándose en una motocicleta con las mismas características de las descritas antes por los pobladores, disparó en repetidas ocasiones a un grupo de jóvenes que se encontraban departiendo en el sector de los tubos, límites entre los barrios Sector Barreiro y Las Camelias. Una de las balas impactó a Holman Osorio, proyectil que le perforó el cráneo pero que por fortuna no lo mató. Esto, según sus pobladores, podría tener relación con el panfleto intimidatorio que apareció en mayo.

Recordando con nostalgia

Por años, la Comuna 10 de Neiva se ha destacado por sus procesos de organización de base, que llegaron a ser incluso resaltados internacionalmente con el Premio Dubai de Buenas Practicas 2005. Sus líderes y comunidad en general fueron galardonados con esta distinción por la elaboración y ejecución en 1997 del primer de Plan Local de Desarrollo Comunitario, un ejercicio piloto nunca antes adelantado en el sur colombiano y uno de los pocos en Colombia.

También se destacó, durante aquellos años, la presencia de muchas organizaciones, grupos y procesos comunitarios, como el Comité Cívico Zonal de la Comuna 10, quien dio origen, junto con otras organizaciones comunitarias de la Semana Cultural, como una forma de “dinamizar a la comunidad en la época de vacaciones, y que le daba protagonismo social a los jóvenes de aquellos años”, dijo Ricardo Cantor Laguna, antiguo líder de la Comuna 10. Estas actividades dieron, de alguna forma, origen a otros procesos organizativos, esta vez en el sector juvenil.

Desestimulación de la cultura

Los jóvenes fueron los que impulsarían, finamente, lo que una vez crearon los más adultos. La Semana Cultural se convertiría para los muchachos de sectores como Palmas 2, Las Camelias, Sector Barreiro, Miraflores, Palmas 3, La Amistad, y otros en la excusa perfecta para armar una obra de teatro, una coreaografia de baile y no para “cuadrar alguna vuelta”. 

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Alrededor de este escenario se crearon y desaparecieron grupos juveniles como Nueva Generación, Luz y Vida, Amigos para Siempre, JUPROCA, Jóvenes Siglo XXI, Futuro Verde, Contacto Rap, Club Atlético Maratón, Gotas Verdes, el Club Las Águilas, Innovación Juvenil Scorpion, Asociación Juvenil Jóvenes Pensantes del Futuro JPF, Expedición Estrella de Oriente y JURACO.

El olvidar la cultura trajo delincuencia

Pero hoy la Semana Cultural dejo de hacerse desde 2008 por el desgaste de sus líderes y organizaciones de base, quienes vieron que sus propuestas de trabajo social nunca fueron realmente escuchadas. Un trabajo de gestión infructuoso, en el sentido que, aunque se lograba año tras año recaudar los fondos para su realización, lo que verdaderamente deseaban era que se reconociera como evento de interés local, a través de un acuerdo municipal. Luego siete años de no realizarse el certamen cultural, hoy trae sus nefastas consecuencias en el escenario social.  

Según sus líderes, quienes por seguridad no se citan, de unos años para acá se ha venido acrecentado pequeños brotes de delincuencia del sector. Muchachos muy jóvenes encañonan a quienes vienen a visitar el sector para hurtarle sus pertenencias. También, a distribuidores de mercancías y productos, quienes vienen a surtir las tiendas de la Media Luna, están también en la mira de los “pequeños ladrones”, como uno de ellos denuncio en alguna ocasión a DIARIO DEL HUILA.  

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Una de las vecinas de Sector Barreiro dijo que en tres oportunidades vio que al lado de su casa dos menores, con cuchillo en mano, atracaban a otro menor. Ella creía que estaban ensayando para robar a futuro, que se estaban entrenando; “¡pero no, lo estaban robando de verdad!”, resalto con admiración y un poco de ironía la señora. Líderes comunitarios han insistido que se debería retomar la Semana Cultural y reimpulsar escenarios de formación y encuentro que ayuden a la conformación de grupos asociativos juveniles que tengan en la mira no el arma o el daño sino el deporte y la vida.