Ataque con ácido a menor neivana sigue en la impunidad
La salud de la joven Dayana Andrea García, quien fue atacada con ácido hace un año, no es la mejor. La mala condición económica en la que vive su familia ha imposibilitado que sus tratamientos médicos continúen.
César Escallón
Diario del Huila
La vida de Dayana Andrea García y su familia se ha convertido en un drama, luego de que la menor fuera atacada con ácido en la capital huilense.
La inseguridad y la incertidumbre los han llevado a trasladarse a tierras del vecino departamento del Tolima. Las ayudas prometidas por entidades públicas se esfumaron apenas su caso dejó de ser registrado por los medios de comunicación.
“Los primeros días del ataque hablaban de ayudas, una cosa y otra, supuestamente que el alcalde de Neiva nos iba a apoyar con el arriendo y un trabajo, pero eran puras mentiras. A nosotros nos tocó salir de la ciudad y ahora vivimos en una finca”, narró Marlovi Zambrano García, madre de la menor.
Ataque
El trágico hecho ocurrió el pasado 31 de enero de 2016, según Marloby Zambrano García, madre de la víctima. Dayana Andrea iba camino al Centro de Salud IPC Andrés Rosas de la Comuna Ocho; donde iba a ser hospitalizada por un problema de diabetes. La menor iba acompañada de una de sus hermanas, dos años mayor; traían consigo unas sábanas y algo de comida para pasar la noche en el centro asistencial. A eso de las 7:40 pm dos tipos le lanzaron desde una motocicleta un líquido que le causó graves heridas en el cuerpo.
Investigaciones
En el mes de marzo del año 2016, miembros de la Policía Metropolitana de Neiva dieron captura a uno de los implicados en la agresión, un hombre de 40 años de edad, el cual fue identificado como Carlos Andrés Medina.
Según las investigaciones arrojadas por las autoridades, el sujeto capturado al parecer, era la persona que conducía la motocicleta en la que se transportaba el individuo que se acercó a la menor y le roció ácido en el rostro y cuerpo.
Transcurrido más de un año de la captura del implicado, los familiares de la víctima aseguran que este hecho continúa en la impunidad, pues las autoridades no han logrado dar captura a la otra persona vinculada en el ataque.
Diario Del Huila en diálogo con la madre de Dayana Andrea, pudo esclarecer que la menor no tenía ninguna amenaza; no obstante, aseguró que ella sí había sido amenazada por su ex esposo, del que se había separado dos meses antes de que su hija fuera agredida.
Estado de salud
La adolescente ha sido sometida a ocho cirugías y le faltan decenas. En su espalda están creciendo desmedidamente queloides, pequeños bultos de tejido cicatrizal en los sitios con quemaduras más profundas.
“La salud de Dayana ha estado regular y su estado de ánimo ha decaído. Por la situación económica tan mala que hemos vivido nos tocó dejar todo así, no tenemos presupuesto para viajar a las citas, no está recuperada totalmente; los medicamentos y cremas que necesita la niña ya se están acabando, ella no utiliza máscara para proteger sus quemaduras del sol y me siento imposibilitada por no tener el solvento económico para poder ayudar a mi hija”, indicó la progenitora de la menor.
Abandonados por el Estado
Este ataque el cual fue marcado y repudiado por todo el país, ahora se encuentra en el olvido, ya que para Marlovi Zambrano García, madre de la menor, han sido abandonados por las autoridades competentes; “nuestras vidas han cambiado mucho, estamos en una pésima situación económica, mis hijos no están estudiando. Tanto que prometieron y nos dejaron solas”, manifestó la madre de la víctima
Complicaciones de salud
Para Rafael Jiménez, cirujano plástico del Hospital Simón Bolívar, quién atendió a la adolescente, la no continuidad del tratamiento médico puede generarle serias complicaciones de salud.
“Si la niña no tiene unos controles constantes con cirugía plástica, las secuelas que puede padecer son mala cicatrización, cicatrices queloides, retracciones, que van hacer mucho más larga la recuperación de ella. Respecto a los queloides en la espalda de Dayana, estas son cicatrices muy profundas que no han tenido el control adecuado en el postoperatorio inmediato con licra y terapias; ese tipo de cicatrices empiezan a crecer de forma desordenada; si ya lleva varios meses alejada, todo ese tiempo se ha perdido y ya nos tocaría analizar en qué estado se encuentra y mirar qué podemos hacer por ella”, concluyó el cirujano plástico.
Dayana y su familia se encuentran a la espera de recibir las ayudas prometidas por el Estado, y de la pronta captura del segundo sujeto quien fue el que lanzó el ácido hacia la integridad física de la menor.
