Así fue como se robaron el ganado y secuestraron a Ezequiel Quintero en Villavieja
Uno de los absueltos por el secuestro de Ezequías Quintero y el hurto de 36 semovientes en marzo de 2014 en zona rural de Villavieja declaró en contra de los tres que falta por definírsele su situación judicial en este caso. Dijo que estas personas efectivamente sí conocían del robo que se adelantaba.
José Luis Calderón Castillo, José Antonio Gómez Parra y Luis Fernando García comparecieron a la audiencia de juicio oral por los hechos sucedidos el cuatro de marzo de 2014 en el que resultó secuestrado Ezequías Quintero Díaz, mayordomo de la finca El Cedro, de su esposa, Sonia Alejandra Beru Perdomo, y de su pequeño de tan solo tres años de edad. Por estos hechos, estas tres personas, junto con Fairley Sánchez García y Robinson Prado Hortua, están siendo procesadas por los delitos de secuestro simple, porte ilegal de armas y hurto agravado.
Aparentaba ser algo legal
Durante el juicio oral desarrollado ayer contra estas tres personas, Diego Mauricio Tovar Adames relató algunos detales de cómo prepararon y llevaron a cabo el hurto de las 36 cabezas de ganado. En la declaración juramentada dada ante la juez del caso, el hoy absuelto por estos hechos aseguró que José Luis Calderón le telefoneó a su celular personal el tres de marzo para “proponerle un negocio”. “Me dijo, ‘¿me va a venir a hacer un viaje de ganado?’ Yo le dije que no sabía manejar eso, que tenía poca experiencia de ese tipo de carga. Pero me dijo que fuera que él lo manejaba”, relató Tovar Adames sobre aquella primera comunicación telefónica que le hizo Calderón Castillo.
Le giró 200 mil pesos para que regresara
Al parecer, Diego Mauricio, se encontraba en Bogotá conduciendo el camión, marca Hyundai, color blanco y con placa TTX-637. Le dijo que se regresara a Neiva para que le hiciera ese viaje de ganado, a lo que él le respondió que no se regresaría sin antes no conseguía carga para regresarse. Sin embargo, José Luis le giró 200 mil pesos para el viaje de regreso, “pero yo le dije que yo vacío no me voy”, contó Diego al estrado.
José Luis Calderón Castillo, José Antonio Gómez Parra y Luis Fernando García comparecieron a juicio oral por los hechos sucedidos el cuatro de marzo de 2014.
Pero a eso de las 9:00 AM José Luis volvió a llamar a Diego para saber si ya había conseguido carga para justificar el regreso a Neiva, a lo que le respondió que sí. “Me llamó y me dijo que si ya había conseguido carga, y le dije que sí, que conseguí a un señor que necesitaba que le bajara unos esqueletos de muebles a Neiva”, relató a la audiencia. Según Diego Mauricio, José Luis Calderón le propuso transportar un ganado que supuestamente era de él desde Aipe a Bogotá.
Con rumbo a una ilegalidad
Es así que luego de cargar aquellos muebles a Corabastos en Bogotá, Diego Mauricio le telefoneó a José Luis para confirmarle que ya tenía el dinero del giro en su poder y que ya estaba adportas de emprender viaje de regreso a Neiva para hacerle el viaje de ganado. Diego asegura que del origen del ganado y del delito que se realizó y que frustró el Gaula de la Policía no tenía conocimiento. Durante audiencia de juicio oral, llevada a cabo en octubre de 2015, Robinson Prado Ortúa, el único que hasta hoy ha sido condenado por estos hechos, dejó claro que Diego Mauricio Tovar no tenía conocimiento de lo que se estaba fraguando.
Diego Mauricio Tovar Adames fue absuelto de los cargos, toda vez que logró demostrar que había sido usado como ‘gancho ciego’ en estos hechos. Ayer atestiguó contra estos.
Entradas las 9:30 de la mañana, Calderón llamó a Diego para decirle que fuera a recogerlo a su casa en el barrio Vergel de la Comuna 5. Al llegar, le pidió que le recogiera y se le montara al camión cinco costales de sisco que estaban en un pequeño garaje, frente a su casa. “Yo le dije que condujera, porque yo estaba muy cansado. Entonces dijo que si”, resaltó. Para aquel viaje programado supuestamente a Aipe y luego a Bogotá, José Luis dijo que le iría a pagar a Diego un flete por 900 mil pesos, según reveló este último en la audiencia de ayer.
Se encontró con dos sujetos
Pero al tomar este el volante, en vez de tomar ruta rumbo a Bogotá, desvió antes para encontrarse con Jorge Antonio Gómez y Luis Fernando García, conductores de los camiones, uno de marca Fiat, color verde y placas WDJ-854, y otro marca Fiat color azul y negro, con placa TMA-689, respectivamente. “Cogió por la avenida Circunvalar y se parqueó frente a las oficinas del Bienestar Familiar. Al frente había otros dos camiones. Él [José Luis] se bajó rápidamente y se fue a hablar con los conductores de esos dos camiones. Yo me quedé montado en la turbo. Se demoró unos 10 minutos y regresó”, dijo.
Ya no es Aipe, es Villavieja
Después de aquel encuentro, emprendieron el viaje, ya no solo José Luis Calderón y Diego Mauricio Tovar en la turbo sino también los otros camiones detrás de ellos. En el trascurso del viaje, que inicialmente se había programado para Aipe y luego para Bogotá, según Diego, se desvió hacia Villavieja. “Yo le dije, José Luis por aquí no es la ruta a Aipe. ‘¡Es que ya no es ahí sino en Villavieja!’, me dijo. Entonces yo le dijo que como iba a ser posible que me saliera con esas, por un flete de 900 mil pesos, a lo que me dijo que fresco, que él me iba a pagar 1.300.000 pesos”, sostuvo Diego.
Fairley Sánchez García, de 45 años de edad, sería el líder de esta banda, la cual perpetró estos hechos el cuatro de marzo de 2014.
Al llegar a Villavieja, José Luis al parecer se bajó de la turbo para entrevistarse con uno de los conductores de los dos camiones que venían detrás. Al regresar a la cabina, José Luis le dijo a Diego que era más arriba del casco urbano, que el despacho del ganado sería más arriba en zona rural. “En la carreterita había una casita a mano izquierda. El camión quedó en frente de esa casita. Yo me bajé y me quede afuera revisando el carro, mientras que José Luis ingresó a la casa”, contó Tovar Adames. Luego de revisarlo, ingresaron los vehículos para ser cargados con las semovientes.
Cargando ganado robado
Primero cargaron con ganado el camión azul, luego fue la turbo blanca en la que José Luis y Diego Mauricio venían, para finalmente cargar el camión verde. “Luego de eso, José Luis dijo ‘vámonos porque no vamos a alcanzar Saldaña, ahí toca registrar. Salimos de ahí a la carretera destapada, yo venía en la mitad, y miré por el retrovisor que venía una patrulla. Le dije entonces a José Luis, ‘arrime porque quien sabe que habrá pasado’”, relató Diego.
El día de la captura
“Pero llegó el policía de la patrulla y nos indicó que paráramos. Nos detuvimos y nos bajamos todos. El policía nos dijo que una requisa y nos preguntó que si traíamos armas. Nosotros le dijimos que no. Nos preguntó que donde habíamos cargado ese ganado, y le dijimos que lo acabábamos de cargar de aquella finca, señalando el lugar. El policía nos pidió los papeles, a lo que José Luis sacó de su pantalón los documentos supuestamente del transporte del ganado. ¿Sera que le pueden dar vuelta al carro para devolvernos a la finca?’, nos dijo el policía y nosotros obedecimos”, recordó Diego Mauricio.
Al llegar a la finca, un operativo del Gaula de la Policia Huila se había desplegado para dar con la captura de Diego Mauricio Tovar Adamez, Jorge Antonio Flórez Parra, José Luis Calderón Castillo, Luis Fernando García Reyes y Robinson Prado Ortua, quienes fueron dejados a disposición de la Fiscalía 16 Local de Aipe.
Los hechos criminales
El cuatro de marzo de 2014, siendo las 9:40 de la mañana, cinco sujetos armados de pistolas y revólveres llegaron a la finca El Cedro, en la vereda La Victoria, jurisdicción del municipio de Villavieja, preguntando por Quintero Díaz. De inmediato, Robinson Prado Hortua los encerró en una de las habitaciones de la casa de la finca y los amarró, intimidándolos con un arma de fuego. El niño de la pareja, de tres añitos, pidió que le dejase ir al baño, pero el delincuente, se negó a dejarlo. Finalmente, “se cagó en sus pantalones”, resaltó el Fiscal.
Las guías tenían inconsistencias
Los delincuentes lograron embarcar los animales en los vehículos, pero en la misma carretera fueron interceptados por unidades de Policia, quienes notaron nerviosismo en el grupo que conducía el primer camión. “Les solicitaron las respectivas guías, las que fueron entregadas. Sin embargo, presentaban inconsistencias, porque indicaban que el ganado procedía de Caquetá, no tenían las respectivas marcas plasmadas en estas, habían espacios sin diligenciar y no coincidía la cantidad de ganado relacionada en las mismas con el transportado”, leyó.
Las inconsistencias hicieron que la Policia les pidió a los sujetos que regresasen los vehículos a la finca, con el fin de constatar la legalidad y la procedencia de los semovientes vacunos. “Al llegar a la casa de la finca encuentran al mayordomo encerrado en una habitación junto con su esposa e hijo. Este le manifestó que varios sujetos le habían hurtado varias cabezas de ganado raza Cebu, que los habían amenazado con arma de fuego y que por último, los habían retenido en la habitación”, reseño el fiscal.
De las personas capturadas ese día y que están procesadas por estos hechos, solo Robinson Prado Ortúa ha sido, hasta ahora, condenado por el secuestro de Ezequías Quintero Díaz, su esposa Sonia Alejandra Beru Perdomo y su pequeño de tres años de edad. Por su parte, Fairley Sánchez García le fue leído el escrito de acusación y está a poco que se cumpla contra él el juicio oral.
