Así asesinó un soldado desertor a su madre y hermano
Géivar Ramírez Tobón mató con arma blanca a sus familiares, antes de hacerlo, se robó los electrodomésticos.Ante la pregunta del juez de garantías el soldado aceptó su responsabilidad en el asesinato de su madre y hermano menor de edad.
A las cuatro de la tarde del pasado primero de enero, una vecina tocó en repetidas oportunidades la puerta de la vivienda de la familia Ramírez Tobón, en el barrio Luis Carlos Galán, en Soacha (Cundinamarca). Tenía una cita con Claudia del Socorro Tobón para que le arreglara las uñas.
Ante la insistencia, quien atendió el llamado fue el hijo mayor de la mujer, el soldado profesional Géivar Jamansson Ramírez Tobón. Un detalle alertó a la vecina, la cara del joven de 22 años estaba manchada de sangre. “¿Qué pasó aquí?” le preguntó ella. Él respondió que se había golpeado.
Ramírez Tobón no le dio más detalles y cerró la puerta. Mientras tanto, en el centro de Bogotá, un joven de 17 años, hermano del uniformado, lo esperaba para regresar juntos a su hogar en Altos de Cazucá, el sector de Soacha que más tiene población desplazada. Ignoraba que su hermano ya estaba en casa.
Hacer esperar a su hermano fue adrede, en ese lapso, Géivar Ramírez Tobón asesinó a su hermano de 14 años y a su madre. Al ver que el soldado no aparecía, el hermano Ramírez Tobón de 17 años regresó por su cuenta a Soacha. Cuando llegó a su casa notó que la puerta estaba trancada con un candando distinto al de siempre, lo que le impidió entrar.
Fue a buscar a la dueña de la casa, una vecina del sector que se las había arrendado. La mujer tampoco le dio respuesta pero le ofreció hospedaje por esa noche.
A la mañana siguiente, el joven regresó. La puerta seguía cerrada, por lo que se vio obligado a treparse por el techo para poder ingresar. Una vez dentro, notó que la casa estaba desordenada y faltaban el televisor, la nevera y la lavadora. Luego vino el triste hallazgo, en el mismo cuarto, sobre dos camas y cubiertos con cobijas, estaban los cuerpos de su madre y su hermano.
Con un cuchillo los habían herido mortalmente en el cuello. De inmediato llamó a la Policía, la cual empezó la recolección de pruebas. Las primeras indagaciones rápidamente arrojaron resultados. Vecinos del sector aseguraron que el día de los hechos estuvo parqueada una camioneta en la acera frente a la casa.
Una vecina aseguró que el vehículo fue cargado con varios elementos extraídos de la vivienda. Al parecer, el soldado Géivar Ramírez Tobón había negociado los electrodomésticos desde semanas antes con un comerciante de la zona, quien sería el dueño de la camioneta parqueada.
También se supo que el uniformado había desertado días antes de las filas del Ejército en el Guaviare y que tenía una relación con una joven que está embarazada. La situación de esa pareja, así como de la familia Ramírez Tobón era tan complicada que, prácticamente, aguantaban hambre. Las autoridades creen que esa grave situación económica habría podido ser el detonante.
Para la Fiscalía, el hecho registrado en la mañana del pasado viernes no fue aislado, en noviembre pasado, el soldado profesional Géivar Ramírez Tobón abrió todas las llaves del gas y tapó las ventanas de la casa con almohadas. La acción se repitió al día siguiente, en ambas ocasiones el hermano de 17 años, el mismo que se quedó esperando a su hermano Géivar en el centro, fue quien frustró el intento de homicidio.
