sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-09-27 11:33

Asesinado a patadas, barrista del Atlético Huila

Un encuentro entre amigos, hinchas todo de un equipo de fútbol, se convirtió en el fin para un muchacho de 17 años de edad. Al parecer, una discusión termino el gresca, la que finalmente le quito la vida a Michael David Bahamón Chala.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 27 de 2015

Al parecer por uno de sus mismos colegas de barra, con quienes compartían su gusto por la misma camiseta de equipo, el Atlético Huila, fue asesinato Michael David Bahamón Chala, un adolecente de 17 años de edad que tenía como sueño de ingresar al Ejército y estudiar una carrera.

Sin embargo, la muerte lo sorprendió en una riña que tuvo con uno de sus compañeros de barra. Al parecer, el otro sujeto agredió a David pateándolo muy fuerte en su cabeza. Sus otros amigos lo llevaron a su casa y allí convulsionó y murió.

Violencia juvenil

La riña se registró el pasado viernes, 25 de septiembre, hacia las 6:00 de la tarde en una de las cuatro bancas del parque del barrio Ciudad Salitre, en la Comuna 10 de Neiva. Allí, llegaron a ‘parchar’ un grupo de colegas de la barra Bloque Palmas, una de las barras adscriptas a Alta Tensión Sur, ATS. En ese momento, los jóvenes discutieron y luego se fueron a los puños. David cayó al piso, por lo que el otro muchacho aprovechó y le dio una fuerte patada en la cabeza.

Chalita, como era conocido entres sus amigos de barrio, vivía con su abuela en el barrio La Rioja, y allí fue a donde lo llevaron los demás compañeros. Se negó ir a un centro asistencial. Desde entonces, manifestó Bahamón Chala haber tenido un fuerte dolor de cabeza que lo haría convulsionar en repetidas ocasiones, como lo manifestó Francine Chala, madre de David.

“El golpe fue muy duro porque algunos de sus amigos lo encontraron revolcándose en el piso, dicen que lo alcanzaron a llevar al médico pero se rehusó a dejarse revisar y les dijo que quería que lo llevaran a la casa. Llegó entonces a la casa diciendo que tenía mucho dolor de cabeza, una prima que es enfermera lo inyectó para que se le quitara ese dolor y él se quedó dormido”, explicó.

De mal en peor

Y en vez de haber mejorado, su salud empeoró. Al parecer, el golpe en la cabeza le habría destapado una de sus venas cerebrales. “A la madrugada del sábado ya convulsionó y fue cuando la abuela lo bajó al hospital, me llamó, yo fui y ya cuando llegué lo encontré entubado. Decían que ya tenía muerte cerebral, pero yo siento que él todavía tenía signos vitales porque me alcanzó a coger la mano y me la cerró”, expresó la entristecida progenitora de Michael David.  

En ese momento, la muerte hizo lo suyo y fue en horas del pasado sábado cuando el joven dejó de existir. “Él no nos comentó nada sobre la riña que había tenido, solamente cuando la prima lo estaba inyectando le dijo que le habían pegado en la cabeza, pero nada más, el neurólogo del hospital confirmó que había sufrido un golpe muy fuerte, como con un martillo, pero algunos de los amigos que se dieron cuenta de la pelea dijeron que fue una patada”, puntualizó.  

La velación se cumplió anoche en la Funeraria San José de Neiva. Para hoy se tiene prevista la misa, la cual se llevara a cabo a las 4:00 de la tarde en la parroquia Divina Misericordia del barrio La Rioja. Sus otros compañeros de barra acompañaron el féretro del joven. Por el momento no se tienen pistas del agresor.