Armando Ariza, a La Picota
PRIMICIA. Unidades del Comando de Reacción Inmediata (CRI) del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) llegaron desde Bogotá a llevarse al recluso Armando Ariza Quintero a la Cárcel La Picota. La decisión se tomó debido a las serias denuncias hechas por la Fiscalía 22 Anticorrupción.
Desde las 10 de la noche de ayer sábado, ocho uniformados del grupo especial Comando de Reacción Inmediata (CRI) del Inpec en Bogotá llegaron a la capital huilense para organizar los preparativos de traslado del recluso Armando Ariza Quintero, ex director administrativo de Comfamiliar Huila. El inquilino de la Cárcel del Distrito Judicial de Neiva, en el municipio de Rivera, ha venido generando controversias alrededor de su presunta “condición especial” como interno de esta prisión, por lo que la dirección nacional del sistema penitenciario decidió abrirle campo en La Picota. A continuacion, el video de la salida de la caravana del Inpec:
Traslado a Bogotá
DIARIO DEL HUILA estuvo desde las cinco y media de la mañana de hoy domingo, aguardando a la salida de la caravana que llevaba a Ariza Quintero a su nuevo lugar de reclusión. La salida inicialmente estaba programada para las cinco de la mañana, pero por cambios de último momento y por cuestiones de seguridad fue reprogramada esta.
Desde las 10 de la noche de ayer sábado, el grupo especial Comando de Reacción Inmediata (CRI) del INPEC en Bogotá llegaron a Neiva para organizar los preparativos de traslado de Ariza.
De acuerdo a lo denunciado en pasadas audiencias por la Fiscalía 22 de la Unidad Nacional Anticorrupción, el ex directivo aún venia influenciando, no solo en la Caja sino también en la misma entidad liquidadora de Revivir IPS Valle de Laboyos de Pitalito “para negar la existencia de documentos contables de los contratos que requerimos para alimentar la acusación contra en indiciado”, resaltó el ente acusador.
Ariza fue trasladado, pero no así su proceso. Este seguirá su desarrollo en los juzgados de Neiva.
Además de esta presunta anormalidad, meses antes el mismo fiscal denunció que los funcionarios de Comfamiliar visitaban a Ariza a la cárcel, aludiendo motivos de amistad. Dos de ellos habrían sido Harold Yesid Salamanca Falla, ex secretario general de la Caja y quien ahora fue designado director administrativo; y Lina Guarnizo, ex personera de Neiva. Y fueron estas las razones por las cuales, según las autoridades, se decidió su traslado.
Un ambiente, entre lo amable y lo tenso
La salida inicialmente estaba programada para las cinco de la mañana, pero por cambios de último momento fue reprogramada para después de las 7:00 AM.
Muy temprano en la mañana, incluso desde las cuatro, mujeres de todas las edades, jóvenes, muy bonitas, agraciadas y otras no tanto, aguardaban a la entrada de este lugar, indeseado por todos y todas. Pero no es sino hasta las 6:15, que empezaron a llegar vehículos de alta gama en los que se transportaba “gente que nunca antes había venido por acá”, nos comenta una señora, quien también aguardaba en la entrada de la cárcel, a la espera a que fueran las ocho para ver a su hijo quien lleva ya dos años encerrado por porte ilegal de armas de fuego. “Uno ya aquí conoce a todo el mundo, pero de esos por acá poco”, subrayó la señora.
Los familiares de Ariza
La humilde señora, quien cada ocho días visita este lugar, hablaba de los familiares de Ariza, desconociendo ella que se trataba de ellos. Con algo de sigilo y tratando de evadir el rostro de los reporteros que se hallaban también a la espera, los familiares trataron de bajarse de sus lujosos vehículos. En uno de ellos estabas dos hermanos del recluso y amigos de la familia, todos a la espera de poder tener alguna comunicación con Armando, poderle ofrecer algún alimento o sencillamente darle buena energía.
Los familiares de Armando Ariza estuvieron presentes a la salida del interno, para tratar de tener alguna comunicación con él. Sin embargo, esta no fue posible.
La caravana por tierra hasta Bogotá
Uno de los hermanos, quien vestía camiseta roja y pantalonetas grises, atuendo informal para pasar desapercibido, se acercó a uno de los uniformados del penal. Hablaron unos segundos, pero, por el rostro que mostró a su regreso, no fue escuchado. De inmediato, se subieron a sus carros y se fueron sin esperar la salida del vehículo penitenciario. A las 7:26 AM, se abrieron las puertas de la prisión y se vio salir la camioneta Chevrolet, con placas OBH-302, con colores oficiales, con dos uniformados en el plato y cuatro custodiándolo en la cabina. El viaje hasta Bogotá se realiza, en estos momentos, por tierra hasta nuevo lugar de reclusión en La Picota. La familia finalmente no pudo darle el esperado saludo.
