Apuñaleado Chigüiro, testigo en el caso del homicidio en el barrio Antonio Baraya
Sergio Mauricio Rey Calderón, miembro de la comunidad LGTBI de la Comuna 10 y amigo de José Armando Alzate, imputado por el asesinato de Jefferson Rodríguez, fue agredido con arma blanca ayer hacia las 9:30 de la noche. Serían personas cercanas a asesinado el domingo pasado en el barrio Antonio Baraya, oriente de Neiva.
Al parecer, las amenazas contra amigos y familiares de José Armando Alzate se estarían cumpliendo. Ayer, siendo las 9:30 de la noche, dos hombres en una motocicleta llegaron a la casa de Sergio Mauricio Rey Calderón, conocido con el apodo de Chigüiro, y le propinaron una puñalada al lado izquierdo del pecho. Mal herido, fue llevado al Hospital de la Comuna 10 y allí lograron detenerle la hemorragia. Los galenos le tomaron siete puntos en la zona de la herida.
Sergio Mauricio Rey, de profesión estilista y dueño de la peluquería ‘Estilo Chigüiro’ es el amigo de José Armando, sindicado del homicidio de Jefferson Rodríguez Quevedo, de 17 años de edad, y uno de los testigos presenciales de los hechos que causaron la muerte de este menor de edad a quien en vida apodaban Perro o Niño. Por estos hechos, Yaneth Angarita, madre del hoy imputado, imploró protección por parte de las autoridades, pues Miguel Ángel Rodríguez, hermano del occiso, amenazó ya de muerte al sindicado y a su familia.
Serian cercanos al occiso
Fuentes cercanas a Sergio Mauricio, el herido de ayer en la noche, confirmaron a DIARIO DEL HUILA que efectivamente son amigos y familiares del asesinado Jefferson Rodríguez. “Ya él está bien, ya salió anoche mismo del hospital y colocará la respectiva denuncia. Ya tiene identificada a esa gente, y le colocará la denuncia por tentativa de homicidio”, relató la fuente, quien pidió reserva de su nombre, precisamente por seguridad.
Ayer durante la audiencia, familiares de José Armando exigieron que se aplique justicia en el caso de las amenazas que ya ayer, por lo visto, intentaron cumplirse. “Esta mañana fueron dos tipos en una moto y me agarraron la puerta a golpes, diciendo que eso no se quedaba así. Me dijeron que si él no pagaba, lo pagábamos nosotros. La niña estaba ahí con el niño, y les tocó irse. Dios mío, Dios mío, ayuda”, expresó Yaneth Angarita, madre del hoy imputado.
