viernes, 20 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-12-07 11:52

Amenazaba de muerte a dueños de funeraria para dejarlos trabajar

Reinel Avilés, alias Tolima, fue señalado por hostigar con mensajes intimidatorios a comerciantes de los municipios de Algeciras, en el Huila, y San Vicente del Caguán, en Caquetá. Ayer, el propietario de una funeraria lo responsabilizó de ser la persona a quien debía enviarle una encomienda con dinero.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 07 de 2015

Reinel Avilés, alias Tolima y de 64 años de edad, sería un miembro de una red de colaboradores de la columna móvil Teófilo Forero de las FARC. De acuerdo a lo presentado por la Fiscalía, este hombre fue el responsable el 30 de agosto de 2014 de un atentado a una funeraria, y todo por el hecho de no haber pagado la llamada ‘vacuna’ al grupo insurgente.

Se le procesa por el delito de extorsión agravada con fines de terrorismo por protagonizar, según  el ente acusador, intimidaciones a ciudadanos del común y a comerciantes en general para el pago de dineros. Este sujeto fue capturado por la Policía Metropolitana de Neiva con orden judicial en diciembre de 2014. (Ver también: A la cárcel alias Tolima, cabecilla de las Farc).

A “pagar” a Las Morras

Según lo dicho por el testigo citado por el fiscal sexto especializado ante el Gaula, a su funeraria llegó una llamada en la que le pedían dinero. “Inicialmente fueron 13 millones de pesos los que nos estaban pidiendo, pero luego subió el monto a 80. Yo recuerdo que quien nos llamaba se identificaba como alias ‘Nilson’, quien nos decía que debíamos llevar la plata a la vereda Las Morras del municipio de San Vicente del Caguán. Pero nosotros no teníamos tanta plata para esos días, por lo que nos tocó enviar a una persona como emisario para que conciliara con esa gente”, manifestó ante el juez.

 width=Reinel Avilés, de 64 años de edad, fue capturado en diciembre de 2014 por ser responsable de extorsionar a una funeraria en el Huila.

El emisario fue retenido

En aquella ocasión, el emisario del dueño de la funeraria fue Guillermo Penagos, quien fue hasta aquel lugar a negociar las pretensiones del grupo guerrillero. Sin embargo, los supuestos guerrilleros lo retuvieron, diciendo que de no pagarles el dinero, así fuese una parte, lo asesinarían.

“A nosotros nos tocó enviarles 20 millones de pesos en una encomienda a un sitio llamado La Avenida de ahí en la vereda Las Morras. Esa plata a nosotros, una parte, la prestamos, mientras que otra pues nos tocó vender otras cosas”, dijo ante el juez el testigo.

Siguen hoy las extorsiones

Este sujeto conocido con el apodo de Tolima habría recibió en aquel entonces los 20 millones de pesos en la vereda Las Morras. Nilson, por su parte, al notificársele la llegada de la gruesa suma de dinero, llamó posteriormente al dueño de la funeraria para confirmarle que ya el dinero estaba en ´poder de los delincuentes.

Sin embargo, y pese a que el comerciante le cumplió en aquella ocasión al grupo ilegal, ellos continuarían con esta práctica contra ellos. “Ellos aún hoy siguen llamando para pedirnos plata, pero no hemos vuelto a pagar nada de plata”, resaltó el testigo.