Agarrón de mujeres frente a la URI
Por lo menos unas seis mujeres, que venían a hacer una denuncia por hurto, se enfrentaron a golpes con otra, a quien acusan de haber sido una de las tres que protegió a unos sujetos (compañeros sentimentales) quienes habrían robado una casa en el barrio Panorama de la Comuna 8 de Neiva.
La indignación de un grupo de mujeres, a quienes la noche anterior les hurtaron sus residencias, las movió a querer tomar la justicia por su cuenta, y así fue. Dos mujeres, de las seis que había a las afueras de la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía (URI), se fueron contra una de las tres, las que acusan de ser cómplices de unos hurtos que se presentaron la noche del pasado sábado en el barrio Panorama de la Comuna 8 de Neiva.
Las mujeres, al ver que una de ellas salió, se fueron corriendo tras ella, y frente a la oficina de atención al usuario de la URI le dio patadas y puños.
Le desocuparon la casa
Las mismas mujeres, esposas, según ellas, de los delincuentes que robaron su casa, golpearon a una menor de quince años.
“Robaron mi casa. Me robaron el portátil, el televisor y dinero, todo. Entonces nosotros fuimos a ver qué había pasado con mis cosas, pero las mujeres de esos ñeros, empezaron a tirarles piedra a los hombres. Tres de esas viejas cogieron a una muchacha, quien tiene 15 años, y le dieron duro”, dijo con indignación la mujer, quien por su seguridad pidió que no la citásemos. De esa pelea salió esta menor con arañazos en su cara y José Libardo Otero, de 18 años, capturado.
Banda de Quinito
Las mujeres acusan a un grupo de presuntos delincuentes conocido en el barrio Panorama como la banda de Quinito. Su líder es un señor a quien estas mujeres identifican como Dagoberto Perdomo, y lo señalan como la persona quien comanda al combo en varias actividades delincuenciales.
“Es un señor ya viejo que manda a los chinos a robar. El hijo de él está en la cárcel por lo mismo que ahora hace el papá. Vende vareta y manda a robar las casas del barrio”, sostuvo.
La tensión en las noches
Y es que en las noches la tensión de los habitantes del humilde sector se acrecienta. Todo se debe a que desde hace meses un grupo de personas viene atemorizando a quienes conviven en medio del abandono del Estado y la pobreza.
Y esta dificultad ha sido el caldo de cultivo para la creación de combos o parches que se dedican al atraco de vehículos de empresas que surten las tiendas del sector (como sucede en la Media Luna de la Comuna 10) y al robo de residencias. DIARIO DEL HUILA intentó hablar con una de las mujeres de la contraparte, pero se negó a hablar con periodistas.
