sábado, 21 de febrero de 2026
Judicial/ Creado el: 2015-07-29 08:50

Adelantaron juicio oral contra ‘Los del Hueco'

Tres de los cinco integrantes de esta banda delincuencial declararon a favor de la inocencia de Jesús Alberto Muñoz Montalvo, a quien se le indilga haber participado de los mismos delitos por los cuales están hoy procesados ellos. Dicen conocerlo como trabajador independiente y vigilante.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 29 de 2015

Se adelantó audiencia de juicio oral contra Jesús Alberto Muñoz Montalvo por su presunta vinculación con la banda delincuencial llamada ‘Los del Hueco’, a quienes acusan de “cobrar vacuna”, una especie de ‘peaje’, que ellos habrían instalado en el sector entre los años 2010 a 2014.

Según la Policía, ellos cobraban a los distribuidores de las empresas que llegaban a surtir el pequeño comercio del sector. “También cobrarían ‘vacuna’ a los tenderos, conductores de colectivos y taxis que llegaban con rutas”, aseguraría la Policía. Hoy continuarán los alegatos a favor y en contra de su inocencia.

En defensa de Chucho

Al estrado fueron llamados tres de los cinco implicados en este caso (los de la banda), quienes expresaron que era inocente. Como vigilante, ‘cotero’ y en algún tiempo ‘palero’ en el río Las Ceibas fue conocido Jesús Alberto Muñoz Montalvo “pero nunca fue un delincuente”, aseguraron.

 width=Ricardo Alfonso Muñoz Montalvo, hermano del procesado y quien también es investigado por los mismos hechos, declaro a favor de su familiar.

Para José Alexis Charry Esquivel, Ricardo Alfonso Muñoz Montalvo y Carlos Alberto Marín Zapata, Chucho, como también lo conocen, le tocaba pasar por la misma entrada y salida del asentamiento Miraflores, en la Media Luna de la Comuna 10 de Neiva. Esto lo obligaba a tranzar conversaciones con los miembros del “parche” de ‘Los del Hueco’, hoy procesados por extorsión, hurto, concierto para delinquir, porte ilegal de armas de fuego y desplazamiento forzado.   

“Voleando pala”

Durante la audiencia de juicio oral, celebrada ayer en la tarde y que continúa hoy desde las nueve de la mañana, Ricardo Alfonso dijo que su hermano se la pasaba “voleando pala en las volquetas, en construcción, en lo que saliera. A nosotros nos tocaba cargar camiones, descargar mulas, lo que fuera. Ahí en el río Las Ceibas nosotros íbamos a amontonar material para vender. Cuando nosotros no teníamos trabajo en las volquetas, nos íbamos a amontonar material para venderles a ellos, y eso mismo hacía mi hermano todos los días”, relató Ricardo en defensa de su hermano. 

“Solo pasaba y saludaba”

Por su parte, Carlos Alberto Marín Zapata, otro de los cinco investigados por los mismos hechos, señaló que Chucho, como a muchos en el sector, siempre le tocaba pasar por el mismo trayecto por donde se “parchaban” los hoy investigados.

 width=Carlos Alberto Marín Zapata, investigado por estos hechos, dijo que lo cometido por ellos fue, máximo, hurto, y nunca desplazamiento.

“Hay veces que nos reuníamos en ese punto para irnos todos a trabajar ahí en Las Palmas. Todos nos reuníamos ahí porque las volquetas nos recogían ahí en la 21. […] Él no es consumidor de droga, trabajaba como celador y, en la Plaza de San Pedro, de ‘cotero’. Yo lo distingo a él toda mi vida y no tiene nada que ver con lo que le acusan”, aseguró Marín.

“Si acaso hurto, desplazamiento no”

Sobre Edith Navarro, quien funge como víctima de desplazamiento forzado del asentamiento Miraflores de la Comuna 10, Marín Zapata en su declaración ante el juez dijo que ella se fue del barrio porque su casa estaría en zona de alto riesgo, y no porque ellos la hayan amenazado. “Si ella se fue es porque la reubicaron, porque tenía un Bienestar Familiar de niños y estaba en zona de alto riesgo. Entonces ella subió su Bienestar a una parte alta, donde no hubiera peligro”, dijo el sindicado.

Jesús Alberto lleva ya privado de la libertad ocho meses en la cárcel en lo que va del proceso. Debido a la gravedad de los delitos que se indilgan en este caso, el fiscal sexto especializado estaría pidiendo, mínimo, 20 años de prisión.

El solo delito de desplazamiento forzado tienen una pena 30 años, sumado a ello los de hurto agravado y calificado, concierto para delinquir y extorsión, podrían ser 40. “Por culpa de las circunstancias, de ser hermano de uno de los implicados, del sector donde vive, de las zonas deprimidas y de tener que circular por el mismo sector donde probablemente circulaban quienes era autores va a llevar la culpa como si él fuera participe del ilícito”, dijo Heriberto Bernal Esteban, defensor.