Abatido secuestrador del concejal Armando Acuña
Alias Jaimito, uno de los principales extorsionistas de la Teófilo Forero de las FARC, murió en una ofensiva militar en zona rural del Caquetá. Se le atribuye además el ataque a una patrulla de la Policía en diciembre de 1997 en Gigante, donde fueron asesinados tres uniformados.
En combates sostenidos por unidades de la Brigada Móvil N.36 de la Fuerza de Tarea Júpiter de la Sexta División contra integrantes de la columna móvil Teófilo Forero del bloque sur de las FARC, en la vereda Barrialoza, en el departamento de Caquetá, el Ejército reportó la muerte de alias Jaimito, señalado de ser uno de los principales extorsionistas de comerciantes, ganaderos y campesinos en el área general de San Vicente del Caguán.
Según la fuente oficial, “en los hechos, que son materia de investigación, como víctimas del fuego desatado por las FARC, resultaron heridas dos personas y dos más perdieron la vida pese a la asistencia humanitaria prioritaria que les prestaron las tropas que llegaron al lugar”.
En el sitio fueron además hallados 2 fusiles, 3 minas antipersonales, 1 pistola, 3 equipos de campaña, así como munición e información que es analizada por personal de inteligencia militar.
Su accionar en el huila
A alias Jaimito, quien al parecer tenía más de 19 años delinquiendo, se le sindica de haber hecho parte del grupo que atacó una patrulla de la Policía en diciembre de 1997 en el municipio de Gigante, donde fueron asesinados tres uniformados. Se le señala también del secuestro del concejal de Garzón, Armando Acuña, en mayo de 2009, y de participar en la planeación y ejecución del secuestro y posterior asesinato del gobernador del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar en diciembre del mismo año, así como del secuestro de los ciudadanos chinos Zhau Hong, Jing y Tang Guo Fu de la petrolera británica Emerald Energy en junio de 2011 en San Vicente del Caguán.
Este sujeto tenía orden de captura vigente por el delito de rebelión, emanada por la Fiscalía 35 Antiterrorismo. Igualmente presentaba dos sentencias condenatorias, por 37 años de prisión, por los delitos de secuestro extorsivo, hurto y fabricación y tráfico de armas.
De acuerdo con el Ejército, el sujeto abatido manejaba información de caletas con dinero, propiedades y personas de la región a quienes se les hacia el cobro de extorsiones para el sostenimiento de la organización guerrillera.
