A 14 años de un inusual ‘falso positivo’
En enero de 2002, tropas de la XII Brigada del Ejército asesinaron a tres paramilitares en una zona conocida como ‘Los Eucaliptos’, municipio caqueteño de Solita. El hecho fue dado a conocer por un desmovilizado del frente Héroes de los Andaquíes del Bloque Central Bolívar de las AUC en Caquetá.
Las particularidades de la guerra no tienen escrúpulos. O, por lo menos, eso es lo que se estima luego de hacer memoria de uno de los casos menos conocidos entre los llamados ‘falsos positivos’ en la región sur de Colombia. Hablamos del caso revelado por el exparamilitar Onílfer Muñoz Peña, natural del municipio de Solita (Caquetá) y conocido con el alias de ‘Solita’. Este hombre, quien fue miembro del frente Héroes de los Andaquíes del Bloque Central Bolívar, confesó ante el fiscal 25 de Justicia y Paz en Bogotá que en 2002, tres compañeros paramilitares fueron asesinados y sus cuerpos fueron dados a tropas de la XII Brigada para ser presentados como guerrilleros dados de baja en combate.
Según declaró ‘Solita’, un capitán del Ejército le reclamó al jefe de la agrupación paramilitar, alias “Escorpión”, quien hacía presencia en ese municipio, que estaba harto de los abusos de sus hombres en la comunidad. Al parecer, sus hombres robaban, extorsionaban y violaban mujeres sin piedad. El jefe paramilitar llegó a un acuerdo con el capitán, culpando de esas prácticas a Édgar Reinaldo Valencia, Juan José Herrera y Róbinson Cortés. La alternativa era “legalizarlos” y ser entregados como bajas del Ejército; “y dicho y hecho”, resaltó Onílfer Muñoz en su declaración ante el fiscal.
Trayendo a memoria
Recientemente se cumplieron 14 años del que se podría identificar como el primer caso de ‘falso positivo’ en Caquetá y el primero de esta ambigüedad en Colombia. Édgar Reinaldo Valencia, Róbinson Cortés y Juan José Herrera Gutiérrez, quienes pertenecían al frente Héroes de los Andaquíes del Bloque Central Bolívar de las AUC, y el martes 22 de enero de 2002 fueron, al parecer, asesinados de tiro de gracia por militares adscritos a la XII Brigada del Ejército. Según la investigación, alias ‘Solita’ habría sido quien los inculparía como causantes de una serie de sucesos en ese municipio, para luego ser ejecutados y presentados como guerrilleros muertos en combate.
Carlos Fernando Mateús, alias ‘Paquita’, ha reconocido públicamente que sus hombres cometieron estos y otros delitos infames. Según él, sin su autorización.
Se podría calificar de paradójico, puesto que las tres víctimas fueron miembros de la entonces organización paramilitar Bloque Frente Próceres del Caguán, Héroes de los Andaquíes, adscritos al Bloque Central Bolívar, de las Autodefensas Unidas de Colombia, y fueron ajusticiados por miembros de la compañía ‘Atacador’, adscrita al Batallón de Infantería No. 34 ‘Juanambú’, perteneciente a la XII Brigada del Ejército con sede en la ciudad de Florencia, capital del departamento de Caquetá.
Las claves de un triple homicidio
Conocido el caso, el Juzgado 12 de Brigada de Primera Instancia del Tribunal Superior Militar con sede en Florencia, profirió 27 años de prisión por el delito de homicidio agravado al capitán José Mauricio Muñoz Plaza, el cabo segundo Marino Alexánder Eraso Gómez, y los soldados profesionales Wilson Ramos Soto, James Toro Pabón, Roberto Antonio Marín Menéndez, José Vicente Sánchez Mendoza, Rubén Darío Polanía Cabrera, Abel Pabón Uribe y Róbinson García Sarmiento. Sin embargo, el abogado defensor de los militares logró que éstos recobraran su libertad argumentando que el caso debió llevarlo la justicia ordinaria y no la penal militar.
Aún con la confesión de Onílfer Muñoz, queda en duda por qué los militares asesinaron a los tres paramilitares. Hay quienes aseguran que hubo una confabulación entre el Ejército de esa zona del país y los delincuentes para cometer este crimen y ocultar los verdaderos motivos. Así, aunque se haya dado la desmovilización paramilitar, solo hasta ahora se reviven estos relatos para conocer la verdad sobre éste y otros hechos oscuros cometidos durante un periodo oscuro de la historia sur colombiana.
Las inconsistencias de los paramilitares
El episodio anterior fue tan solo una parte de lo que sería todo un proceso de consolidación que Carlos Fernando Mateus, alias Paquita, llamó “la derecha” en Caquetá. Esta se iniciaría para combatir la insurgencia, pero que luego se encargaría de constreñir a la población caqueteña de votar por los candidatos que respondían a sus intereses políticos.
A raíz de esta y otras declaraciones emitidas por diferentes hombres que hicieron parte de las Autodefensas, la Fiscalía ha venido realizando seguimiento a los posibles vínculos de políticos con los grupos ilegales. Ha sido una lucha constante por recobrar el buen nombre de cada líder político, el más reciente de ellos, Álvaro Pacheco Álvarez, el actual gobernador de Caquetá, quien estuvo en la cárcel pero logró la libertad ante el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Florencia. Fue finalmente absuelto del delito de concierto para delinquir agravado.
Las víctimas
Cientos de familias, no solo de Caquetá sino de otras regiones del sur colombiano, fueron víctimas del Bloque Central Bolívar de los paramilitares.
5.812 víctimas dejó el Bloque Central Bolívar entre 2001 y 2006 en Caquetá. Sus influencias estuvieron distribuidas en seis municipios de la región sur del departamento. Cientos de familias, en el momento, adelantan diligencias para resarcir los momentos y la ausencia que dejaron los familiares que perdieron la vida a manos de una oleada de violencia que padeció la región.
Cortesía: Información y apoyo Diario Extra Caquetá.
