“Me colgaba la mano, pero los médicos me la salvaron”
John Elder Rodríguez es un joven campesino que fue violentamente atacado con machete. Los agresores le cercenaron la mano casi que por completo. Sin embargo, en el Hospital Universitario de Neiva los galenos le lograron literalmente ‘pegar’ los tejidos de su extremidad. Este sería uno de los procedimientos más complejos adelantados en el Huila.
En un hecho sin precedentes en la medicina huilense, un equipo de galenos del Hospital Universitario de Neiva le salvó la mano, destrozado a filo de machete, de John Elder Rodríguez, de 20 años de edad. El joven campesino fue atacado con esta arma blanca en zona rural del municipio de Santa María por dos sujetos que se movilizaban en una motocicleta. El autor de esta maravilla de la ciencia fue el doctor José Ignacio Tovar, cirujano plástico, junto con su equipo de profesionales.
José Antonio Muñoz, subdirector científico del Hospital Universitario de Neiva, se refirió a este procedimiento como uno de los que demuestra que este centro asistencial es el mejor de la región surcolombiana. “Nuestro paciente ingresó el pasado 14 de febrero con una herida a machete y tuvo una lesión de más del 90 por ciento del brazo. Aquí hubo compromiso de las arterias cubital y radial, lesión de los nervios, de los tendones; prácticamente de toda la circunferencia de su miembro superior”.
Le unieron los tejidos cercenados
Es así que los galenos adelantaron un procedimiento que ellos llaman revascularización, el cual consiste en unir los diferentes vasos sanguíneos, los tendones y diferentes tejidos que se cercenaron en el ataque. Un trabajo milimétrico y de largas horas de cirugía, según el médico. “Es un procedimiento de altísima complejidad, es decir que hubo necesidad de hacer esas suturas que son de microcirugía. Este trabajo se hizo en una sola cirugía de varias horas. Solamente con la experticia y con la competencia necesaria se logra salvarle el brazo a este joven”, explicó el galeno.
José Antonio Muñoz, subdirector científico del Hospital Universitario de Neiva, dijo que es uno de los procedimientos sin precedentes en la medicina huilense.
En una semana estaría ya listo John Elder para ser dado de alta, gracias al trabajo de los cirujanos plásticos y ortopedistas. “Hoy en día puede decirse que si el Hospital Universitario no tuviese todo el avance, la tecnología y el talento humano que tiene, pues el brazo de este paciente se hubiera perdido. Este es uno de los ejemplos a mostrar de todo el trabajo mancomunado que se hace en esta institución”, recalcó el subdirector científico.
“Yo lo daba por perdido”
Según John Elder Rodríguez, paciente, el ataque ocurrió hacia el mediodía del pasado domingo, cuando se dirigía a descansar a su casa en jurisdicción de Santa María. “Yo iba para mi casa y tuve una discusión con unos pelados ya hace mucho rato. Pero ese día, me alcanzaron en moto y me encendieron a filo de machete. Después que me dieron machete, iba subiendo un carro, y pues yo le hice el pare y me llevaron al Hospital de Santa María y de allá me trasladaron acá al Hospital de Neiva”, relató el joven.
Frente a la denuncia contra los dos agresores que intentaron matarle, Ignacio aseveró que no fue posible hacer la denuncia porque él mismo debió instaurarla, pero no fue posible. “Mi mujer fue a poner la denuncia, pero no se la recibieron porque yo mismo tenía que instaurarla”, dijo.
Puntualizó que, al verse la mano en ese estado “la daba por perdida, me colgaba”, resaltó John Elder. “Gracias a Dios y a los médicos el trabajo hecho en mi mano estuvo muy bien hecho. Ya siento la mano otra vez y lograron reconstruir todo. Puedo mover los dedos, siento la mano. Todo. Yo les agradezco a los médicos y a este Hospital, uno de los mejores del país. Gracias”, dijo José Ignacio.
