“El problema más grave es la falta de oportunidades”
Seguridad Participativa del Trabajo Comunitario es un proyecto que viene dándoles oportunidades laborales en el sector de la vigilancia y seguridad privada a madres cabeza de hogar y a jóvenes expandilleros desde hace más de tres años.
Soproteco es una empresa de vigilancia y seguridad privada que lleva 38 años en el mercado nacional con sede principal en la ciudad de Barranquilla, que tiene diferentes agencias en distintas ciudades del país y que ha desarrollado desde hace más de tres años un proyecto en el cual ha vinculado tanto a madres cabeza de familia como a expandilleros sin oportunidades laborales y excluidos de la sociedad.
Leonel Gutiérrez Rodríguez, el gerente general de la empresa de seguridad privada, estuvo en diálogo con DIARIO DEL HUILA, narró cómo inició el proceso que ha desarrollado como cabeza de Soproteco desde el año 2013.
El empresario afirmó que el acercamiento que se ha presentado principalmente con habitantes de la comuna ocho, inició con la oferta de empleo formal a madres cabeza de familia y jóvenes recién salidos de estudiar, a los cuales nunca se les había dado la oportunidad de trabajar, teniendo como resultado algo muy positivo ya que debido a que este sector es uno de los que más tiene problemática en cuanto a delincuencia, se pudo, con ayuda de la Policía Metropolitana de Neiva, logar individualizar quiénes eran los jefes de las pandillas que mandaban en el sector.
Historia de la empresa Soproteco
Esta empresa se fundó en el año 1978, pero es sólo hasta el año 2006 cuando Leonel Gutiérrez Ramírez en compañía de su socio Carlos Felipe Rendón Gutiérrez se hacen cargo de la compañía de seguridad y vigilancia privada, notan que en cumplimiento del decreto 356 y 3222 pueden darle una orientación de carácter comunitario, que la problemática se origina por la exclusión y que son las mismas personas que viven en ciertos sectores los que generan los mayores inconvenientes en cuanto a robo, hurtos y diferentes delitos.
“Muchas veces nos quejamos de que la seguridad, que no hay esto y lo otro, pero hay que recordar que nosotros como ciudadanos tenemos una responsabilidad directa en lo referente a nuestro autocuidado y de ser un buen vecino, entonces, debido a esto, empezamos a ver cómo descongelábamos esta mentalidad”, expresó Gutiérrez Ramírez.
Inicios del proyecto
El proyecto empezó con un contrato formal en el cual fueron vinculadas alrededor de 40 personas a través de un contrato en el cual se emplearon de forma legal, personas sin experiencia laboral en el manejo de la seguridad privada, inmersos en problemas de pandillas, delincuencia y drogas, en un proyecto denominado Seguridad Participativa del Trabajo Comunitario al cual, según el gerente de la empresa de seguridad, se le han invertido recursos suficientes para así lograr la resocialización de los involucrados en el sentido de que han venido trabajando con alrededor de 20 personas directamente contratadas con dos salarios mínimos legales mensuales vigentes, quienes han realizado un trabajo en las comunas y con los cuales se han tenido un buen resultado, que desencadenó un desarme que se llevó a cabo el pasado 8 de octubre.
“El problema más grave es la falta de oportunidades ya que estas personas que han tenido por así decirlo un abandono por parte de la sociedad, debido a esto, el resultado es que se meten a la delincuencia, a la parte del trabajo al cual yo no llamo rápido y fácil pues porque eso es un tema fácil de ningún modo, sabemos que del delito nunca paga, entonces, los problemas son, primero, por falta de oportunidades, además de la exclusión social, llevando a que muchas de estas personas no crean en las instituciones”, afirmó Gutiérrez Rodríguez.
Una nueva oportunidad
El empresario de seguridad expresó que a diferencia de las exigencias hechas por una empresa de seguridad convencional, la cual pide antecedentes penales, tener la situación militar definida y poder demostrar una experiencia laboral, Soproteco no exige nada de esto ya que lo importante para ellos es que personas en condiciones de vulnerabilidad y propensión al crimen, quieran reintegrarse a la sociedad.
“Un tema que quiero resaltar es la participación de la Novena Brigada del Ejército Nacional, ya que ellos nos han aportado enormemente al estar al tanto de la situación y se han vinculado para que les puedan solucionar el tema de la libreta militar que, como es bien sabido, es un requisito indispensable para el tema de trabajo”, indicó el representante legal de Soproteco”.
Resultados obtenidos
Leonel Gutiérrez Rodríguez manifestó que gracias a la implementación del proyecto realizado por su compañía, los elementos más significativos que se han recuperado han sido cuatro motocicletas hurtadas, además de material fílmico y equipos de filmación pertenecientes a la Gobernación del Huila, cosas que se han realizado gracias al apoyo de la Policía Metropolitana de Neiva, la cual, desde los cuadrantes con los que opera en el sector y con ayuda de los jóvenes empleados se desempeñan como guardas de seguridad comunitaria.
Todo el material que se recupera se da gracias a las labores de investigación efectuadas por los jóvenes quienes posteriormente, realizado el rescate de los elementos hurtados en el sector, reportan cada uno de los artículos en un libro de minuta en donde la persona que entrega el material firma en señal de que todo está bajo la legalidad.
“Mi mayor satisfacción es el haber creído en estos jóvenes, en la comunidad, en la ciudad, y me doy cuenta de que el resultado que se está dando es muy positivo y que estos jóvenes sean realmente empresarios productivos porque ellos quieren que se les ayude con unidades de negocios y allí veo que hay muy buen talento”.
