“Bomberos nunca avisó a la empresa de las labores de descope”
La Electrificadora del Huila se refirió a los hechos en los que falleció Wilmer Soto, el bombero voluntario de Aipe, cuando recibió una descarga de aproximadamente 13.200 voltios, en momentos en que realizaba labores de descope de árboles. La empresa de energía explicó por qué se dio el accidente.
Aun los familiares del Wilmer Soto Aldana y la demás comunidad aipuna no comprenden los hechos que rodearon la muerte de su querido y colaborador oficial del Cuerpo de Bomberos del Municipio de Aipe y lamentan su partida.
El bombero falleció electrocutado el miércoles 7 de enero, cuando realizaba trabajos de poda y descope de árboles en un sector residencial de ese municipio.
La Electrificadora del Huila, lamentó de igual manera la noticia y a través de DIARIO DEL HUILA, dio una explicación al respecto. El ingeniero Luis Ernesto Castro Ayala, coordinador de la Oficina de Responsabilidad Social y Ambiental de la Electrificadora, inició diciendo que para el día de los hechos, la empresa había programado con anterioridad la realización de un mantenimiento en las redes, para precisamente garantizar a los usuarios continuidad en el servicio.
“Como lo hemos venido haciendo siempre, nosotros con anterioridad informamos a través de los medios de comunicación el día y la hora prevista para hacer los trabajos de mantenimientos. Ese día, 7 de enero, se había previsto entre las 7:00 de la mañana hasta las 10:00 de la mañana. No solo se iba a hacer este trabajo en el municipio de Aipe sino que también en Petrocol y en unos 5 transformadores, entonces se había suspendido todo el servicio”, dijo el ingeniero.
Es así como se suspendió durante el horario mencionado el servicio para todo el casco urbano como la zona rural de Aipe y también el centro poblado de Praga. Aunque los operarios de la Electrificadora tenían previsto terminar el mantenimiento a las 10:00 finalizaron antes, por los que el fluido eléctrico regresó una media hora antes de lo planeado.
“Los operarios terminaron a las 9:33, un poco antes, entonces en aras de la eficiencia y de no dejar más tiempo a los usuarios sin el servicio, la Electrificadora del Huila guardando todos los protocolos para volver a energizar, preguntó a quienes estaban laborando en la línea, y todos manifestaron que ya no estaban trabajando entonces por eso se procedió a energizar nuevamente el circuito y darle energía al casco urbano el municipio de Aipe. Infortunadamente había una persona que estaba haciendo un descope y nunca le avisó a la empresa que iba a hacerlo”, aclaró Castro Ayala.
El bombero voluntario Wilmer Soto Aldana al parecer aprovechó el corte del servicio para realizar las labores de poda, y se confió en los horarios establecidos, por eso se encontraba subido en un árbol y al hacer contacto con las líneas que ya estaban energizadas entonces sufrió una descarga eléctrica de unos 13.200 voltios. Soto Aldana fue lanzado lejos y cayó al piso desde más de tres metros de altura. Aunque fue auxiliado por el compañero con el que se encontraba y trasladado al centro asistencial local, los esfuerzos fueron en vano y el bombero voluntario murió producto de las heridas que recibió con la fulminante descarga.
El representante de la Electrificadora indicó, “los bomberos conocen muy bien la gestión del riesgo, no avisaron al auxiliar electricista que tenemos allá en Aipe, es decir, la empresa nunca supo que ese funcionario estaba haciendo un trabajo allá”.
El anuncio se hizo por la radio
Lo cierto es que la Electrificadora hizo con anterioridad el anuncio de la suspensión del servicio. Lo hizo el 30 de diciembre, 8 días antes de la suspensión, a través de un documento enviado a las emisoras radiales locales, cuyo recibido consta en el documento. En él se indica claramente que la comunidad debe abstenerse de ingresar a la línea de energía durante el tiempo estipulado de la suspensión.
El ingeniero Castro manifestó que la empresa no ha conversado con ningún miembro del Cuerpo de Bomberos de Aipe. “Después de ocurrido al accidente Bomberos llamó al auxiliar nuestro en Aipe, le contó lo sucedido y acudió al sitio, cuando llegó nos reportó que ya no estaba la persona accidentada porque lo habían trasladado al Hospital”, dijo el ingeniero.
A lo que añadió, “el hecho de que hayamos terminado antes de la hora estipulada las labores de mantenimiento no significa que hayan riesgos, pero si alguien se mete a la línea sin avisar, sin que se le autorice, corre un riesgo muy alto”.
Finalizó indicando que la comunidad debe avisar a Electrohuila cuando se realice cualquier tipo de trabajo que tenga que ver con la línea de energía, para que estos lamentables hechos no vuelvan a suceder porque es una vida la que se pierde. Y en este caso el bombero Soto dejó tres hijas menores de edad sin padre. Por su parte el Cuerpo de Bomberos de Aipe no ha querido pronunciarse públicamente sobre estos hechos.
