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Judicial/ Creado el: 2016-09-26 01:07

“Asoquimbo, pesadilla y engaño”

Varios de los campesinos afectados, quienes viven en la zona de influencia de la represa El Quimbo, afirmaron que Asoquimbo en vez de ayudarlos, los engañó y perjudicó con falsas promesas y erradas asesorías.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 26 de 2016

Este grave problema que afecta a muchos campesinos huilenses data desde aproximadamente nueve años, cuando la empresa multinacional Emgesa en el año 2007 inició los estudios en el sur del departamento para llevar a cabo el proyecto hidroeléctricos de El Quimbo, desde ese mismo momento las incertidumbres y las frustraciones sobre el daño ambiental y social se ha intensificado considerablemente.

Precisamente es por esto que después de conocerse públicamente las intenciones de la multinacional, surgió el movimiento en contra de la represa denominado Asoquimbo, el cual conformado esencialmente por campesinos, pescadores y líderes sociales que encontraron una directriz en el humanista y académico Miller Dussán, le dieron origen a una resistencia frontal a este proyecto. “Es que los únicos que nos asesoraron desde un comienzo fueron los de Asoquimbo”, dice hoy doña Carla Montealegre*, habitante del reasentamiento La Escalereta, uno de los cuatro centros poblados donde fueron reasentadas la mayoría de las familias beneficiarias del proyecto.

“En un principio llegaron con el profesor Dussán estudiantes de último año de derecho y psicólogos que nos mostraban videos de cómo ha pasado en otras partes con estas represas, y claro todos nos asustamos con lo que nos iba a pasar”, dice don Camilo Martínez*, líder comunal de otro de los reasentamientos. “Los de Asoquimbo empezaron a organizarnos, a prepararnos y a orientarnos”.

 

Resultados adversos

Por su lado la corporación trasnacional empezó sus actividades de censos y socializaciones, con el objetivo de poder “compensar” a las personas directamente afectadas, a lo que vehemente  miembros de Asoquimbo se negaron totalmente e instaron a las personas a que no se dejaran censar, que en conjunto se podía parar la construcción de la represa, que no había que asistir a las socializaciones porque esa era la única forma de detener el proyecto. “Nosotros convencidos por ver la decisión y la fuerza con que decían las cosas, además porque eran personas estudiadas, les hicimos caso, creo que eso fue un grave error”, afirmó el señor Martínez   

“Uno no sabe qué pesadilla es más grande si la represa del Quimbo o Asoquimbo, que tanto nos engañó. Le digo esto porque muchos compañeros aconsejados por estos profesionales no se dejaron censar y ahora no pudieron recibir la compensación, pero también porque nos decían que fuéramos con ellos al bloqueo y mire lo que pasó: gente nuestra resultó herida, golpeada, maltratada y todos nosotros tratados como delincuentes por las mismas autoridades y políticos que habíamos elegido”, dice Nadia Camacho.

Sin importar estas acciones, el Gobierno Nacional dio el visto bueno a la licencia que requería Emgesa y puso todo de su parte para que los tribunales regionales aprobaran la represa, con el argumento de poder superar un inminente apagón durante el pico del fenómeno de El Niño.

 

“Oportunidades desperdiciadas”

El procurador delegado para asuntos ambientales y agrarios, Diego Vivas Tafur, expresó que Asoquimbo lo único que ha hecho es engañar a las comunidades al crearles falsas expectativas, al hacerles creer que se puede ganar en la decisión de abrir las compuertas, lo cual es algo improbable, ya que la licencia es completamente legal y cuenta con el sostén de actos administrativos.

Vivas tuvo a su cargo la recepción de las denuncias presentadas por Asoquimbo, alega que “yo como procurador les pedí en su momento argumentos técnicos para soportar sus quejas y no me los dieron. Es una lástima porque se hubieran logrado muchos beneficios para las comunidades y para el medio ambiente, si sus argumentaciones hubieran tenido soportes técnicos sólidos”.

El funcionario del Ministerio Público no sólo se queda en estos conceptos, ya que según argumentos de los que está completamente convencido, se perdió una gran oportunidad de alcanzar un beneficio real e importante para muchos de los campesinos afectados, la cual desapareció debido a las malas asesorías técnicas e intereses e ideales de la asociación en contra de El Quimbo, ya que si no hubiera sido por Miller Dussán, quien se valió de la ingenuidad de las personas con el único fin de hacer política, las cosas sería diferentes, expresó el procurador.

Víctor Manuel Lozada Sánchez, asesor de aproximadamente diez de los directamente afectados, indicó que la culpa de que a muchos de los campesinos no se les haya compensado de forma integral recae completamente sobre Asoquimbo, al alejarlos de lo que por derecho les correspondía, entre los que se cuentan 70 familias de un asentamiento llamado San José de Belén, de los reasentados sólo quedan 17, ya que al ver la dura situación han decidido vender y todos se fueron buscando mejores ingresos.

“Nosotros ya no sabemos en quién creer dice doña Carla, ya que la empresa como es lógico buscará defender sus intereses, a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales sólo les importa la certificación de que la licencia se está cumpliendo, mientras que los de Asoquimbo de vez en cuando vienen, pero nosotros ya no queremos ir a sus reuniones” expresó la afectada.