“¡Cuidémonos porque a usted y a mí nos van a matar!”
Esa fue la alarmante advertencia le habría dicho Moisés Castañeda González a su amigo. Ocho días después de esa conversación, Moisés es asesinado en su finca. El episodio fue recordado por Isauro Ortiz, amigo de asesinado. Asmed Yused Morea Camacho habría sido el protagonista del asesinato.
Durante el juicio oral contra Asmed Yused Morea Camacho, procesado por el asesinato de Moisés Castañeda González, Isauro Ortiz, testigo de la Fiscalía, recordó que ocho días antes del trágico deceso ya su amigo Moisés le había revelado la dramática advertencia: Lo buscaban a los dos para matarles. Los hechos ocurrieron el 9 de enero de 2009 en la finca Veracruz de la vereda San Juan del municipio de Palermo (Huila). A los días de ese hecho, los tres presuntos implicados en el hecho fueron sorprendidos tomando alcohol, al parecer, “celebrando” el asesinato.
“Yo me encontraba en un lugar alpié del cementerio y el pasaba, y me dijo, ‘Chavito’ no se valla que necesito hablar con usted’. Él llegó a ese negocio, alpié de la puerta del cementerio, y le dije ‘¿va a tomarse algo?’ y me dijo ‘una cervecita’ y pidió otras dos para con quien estaba conmigo y él. Entonces me dijo, ‘Chavito, estoy asustado porque me gritaron que lo van a matar a usted y me van a matar a mi’. Y le dije, ‘pero que, don Moisés, yo no tengo enemigos’; me dijo, ‘si, su primo Yesid’. Hoy en día aún recibo amenazas de muerte de José Yesid Ortiz”, declaró en audiencia Isauro Ortiz.
A los quince días de esa conversación, asesinaron al señor Moisés Castañeda González. Al parecer, el crimen tendría como móviles la disputa por linderos. Isauro aseguró además que José Yesid Ortiz y su primo Rigoberto se han venido peleando por la finca que les heredó de su abuelo, la cual colindaba con la finca Veracruz, de propiedad de don Moisés Castañeda. Después de esta declaración, Isauro Ortiz ha venido recibiendo amenazas de sus primos.
Asmed conocía todo sobre la finca
Don Isauro trabajaba como conductor del tractor en la finca de don Moisés. Igual que él, Asmed Yused, el procesado por este caso, también laboró con él pero como mayordomo en la finca. Por su cercanía con don Moisés, conocía de los diferentes problemas y particularidades de aquella propiedad. Isauro reseñó en la audiencia que, durante el tiempo que laboró en esa finca, los primos José Yesid Ortiz, alias Tiesto, y Rigoberto Ortiz, alias Chequechimbo, tuvieron siempre diferencias por unas servidumbres existentes entre su finca y la del señor Castañeda.
Asmed Yused Morea Camacho habría sido el hombre que, según el mismo Moisés Castañeda antes de su deceso identificó como quien le disparó.
Sobre esa situación, Isauro dijo que encontró a Morea Camacho en estado de embriaguez con los primos Ortiz, días después del asesinato. “Yo siempre veía trabajar a Asmed Yused en la finca de don Moisés, pero después de su muerte, ya nunca lo volví a ver en Palermo. La última vez, no recuerdo bien si fue ocho o 15 días después de los hechos, vía a Asmed con los primos Yesid y Rigoberto Ortiz. Cuando los vi, me devolví porque me dije ‘esto va a ser para problemas’, entonces preferí evitarlos. Luego de eso, no lo volví a ver”, declaró en audiencia.
El relato antes del deceso
Durante la misma diligencia judicial, Diego Fernando Castañeda, hijo del occiso, declaró en contra de Asmed Yused. Aseguró que al momento de transportar a su señor padre hacia el hospital en su vehículo, él alcanzó a señalar al hijo de Chucho (Asmed Yused Morea) como el autor de su agresión. Diego Fernando sería el último en escuchar por a su señor padre antes de intentarlo llevar al Hospital Local San Francisco de Asís de Palermo.
“Yo acababa de llegar a mi casa, como a las 6:30 a 7:00 de la noche cuando recibí la llamada de mi señora madre. Yo estaba en mi casa, ubicada Calle 13 No. 14-39 de Palermo, cuando mi mamá en la llamada me decía ‘hijo, por favor vaya a la Estación de Policía y vengase con los policías porque nos hicieron un atentado, nos asaltaron. A su papá lo hirieron’. Yo arranque de una”, relató en la sala.
De inmediato, Diego Fernando se fue a solicitar la colaboración de las autoridades. “Yo me desplacé en un carrito que tenía, y como en ese momento había cambio de turno, entonces no había vehículos disponibles. Yo les dije ‘vamos en mi carro, pero hagámosle’. Yo salí con dos policías, y subimos como en 15 minutos a la finca. Cuando llegamos, mi mamá ya había cerrado puertas y ventanas. Mi mamá nos abrió y encontramos a mi papa ahí tirado ensangrentado en la cama”, dijo Diego Fernando.
Y lo que siguió durante aquel momento fueron momentos de angustia y desespero: “Cuando entramos a la finca, mi papá no hacía sino quejarse, que le dolía, que le dolía. En ese momento, lo único que quería era llegar al Hospital. Mi papa aún estaba consiente, muy herido pero estaba consciente de las cosas que decía. Entonces lo subimos a mi carro, que es un Daihatsu, con la ayuda de los policías, y arrancamos hacia Palermo”, contó el hijo del occiso.
“Fue el hijo de Chucho”
Durante el viaje, Diego Fernando le preguntó a su papa de lo que había ocurrido. Lo único que logró decirle fue que el hijo de Chucho le había ocasionado las heridas de bala que tenía. Al parecer, don Moisés recibió dos impactos de bala aquel 9 de enero de 2009. “Me gritaba con impaciencia ‘¡fue el hijo de Chucho, fue el hijo de Chucho!, pero yo no quiero que esto pase a mayores’, me dijo mi papá”, dijo.
Luego de como un kilómetro de traslado con el señor Moisés herido al centro asistencia, en la carretera apareció la ambulancia del Hospital de Palermo. De inmediato, fue trasbordado para terminar el trayecto hasta el centro asistencial. “Y no me dijo nada más de lo que había pasado. Yo le dije ‘¡cállese papá!’ porque yo veía a mi papá quejándose. Luego yo me devolví por mi mamá que había quedado allá en la finca con los policías y a cerrar la casa para ir a ver qué pasaba con mi papá. Cuando llegamos al Hospital, ya lo habían trasladado para la Medilaser de Neiva”, puntualizó Castañeda.
Destacado líder
Don Moisés Castañeda González fue un destacado líder cívico, popular y político del municipio de Palermo. En los años 80, fue miembro de la Federación Nacional de Arroceros, Fedearroz; integrante de la junta nacional de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas, Fenalce. En 1986, don Moisés fue diputado de la Asamblea del Huila. Posteriormente, se quedó en su pueblo y se hizo elegir concejal de Palermo entre 1990 y el 2000, corporación de la que fue presidente en varias ocasiones. Paz en su tumba.
