I.E San José de Oporapa, otro "Elefante blanco"
La obra fue contratada en el 2011 y seis años después permanece paralizada afectando a más de 600 estudiantes de la población.
Guillermo León Sambony
Diario del Huila, Garzón
Al parador terminal de Altamira, que nunca se inauguró, al interminable parque de Palestina y al paralizado Patinodromo de Pitalito, se suma en la lista de elefantes blancos del sur del Huila, la ampliación de la sede central de la Institución Educativa San José de Oporapa.
La obra con recursos de regalías petroleras fue contratada por un valor de $2028 millones de manera directa el 27 de diciembre de 2011 cuatro días antes de terminar su mandato el entonces alcalde Jaime Calderón.
La entidad que no necesitó ̒ jugársela ̓ en una licitación pública por tratarse de un ente sin ánimo de lucro fue la Fundación Educar de Colombia, cuyo representante especial según el contrato es el señor Ernesto Barrios Losada.
La obra con recursos de regalías petroleras fue contratada por un valor de $2028 millones de manera directa el 27 de diciembre de 2011.
El viacrucis
Al firmar el contrato la Fundación Educar recibió un anticipo del 30% del valor de la obra, cifra que superó los $600 millones. Con el anticipo la Fundación Adelantó la obra en un 40% y pidió una adición de $1000 millones, que fue negada por la Comisión Nacional de Regalías, entidad que recibió un informe negativo sobre la ejecución del proyecto de la IAD., entidad encargada de auditar las obras que se ejecutan con regalías del petróleo en el país.
En el informe la IAD advirtió sobre posibles fallas en los diseños de la obra y certificó que la ejecución de la construcción de las 12 aulas, un restaurante escolar y una batería sanitaria iba en el 10% de lo contratado y no en un cuarenta, como había certificado el contratista en el informe.
Igualmente se le recomendó al alcalde de la época Jamit Sterling Sánchez, la entrega de un informe técnico detallado de la construcción que el burgomaestre nunca entregó.
En tales circunstancias y al cerrar la Comisión Nacional de Regalías, el giro de recursos para la continuidad del proyecto, la obra se paralizó, perjudicando a más de 600 estudiantes que hoy reciben clases en dos jornadas en un hacinamiento total.
Frente a la declaratoria de obra siniestrada, el municipio estaría condenado a la devolución de los $608 millones.
Vence el plazo CNR
Ante la cantidad de obras paralizadas que hay en el país, financiadas con recursos del petróleo, la Comisión Nacional de Regalías, estableció un plazo que venció el 31 de marzo de 2016, a las entidades territoriales para que entregaran informes de ejecución de los proyectos, plazo que Oporapa dejó vencer.
Al no acogerse el municipio a esta especie de amnistía de la CNR, la obra tiende a ser declarada «Siniestrada, por falta de fuerza ejecutoria» según lo manifestó el interventor del proyecto Cesar Mauricio Figueroa, a quien hasta la presente no le han cancelado los honorarios.
El dilema del municipio
Frente a la declaratoria de obra siniestrada, el municipio estaría condenado a la devolución de los $608 millones, correspondientes al anticipo para la ejecución de la obra y terminar la construcción para la cual a precios de hoy se necesitan $3000 millones.
«La situación es supremamente grave para un municipios que no tiene recursos para devolver, ni plata para continuar la obra. Todo esto se debió a la negligencia del anterior alcalde, quien nunca le puso empeño a cumplir con las exigencias de la CNR, convirtiendo esta obra en un verdadero elefante blanco, como se denunció oportunamente ante la Procuraduría y la Contraloría General de la Nación», señaló el actual alcalde de Oporapa Pablo Jhon Trujillo.
La Procuraduría Provincial de Garzón, está a punto de fallar un proceso que adelanta sobre este proyecto donde se investiga las fallas en los diseños que dice la IAD, los costos del terreno que compró el municipio para la ampliación del colegio y la presunta negligencia del exalcalde Yamid Sterling, ante las solicitudes de informes de la Comisión Nacional de Regalías.
