Guardaparques, una lucha de 60 años
Por años, los guardaparques han tenido de luchar contra el conflicto armado y con la comunidad para conservar las reservas naturales que cuenta Colombia. Recopilamos testimonios de dos funcionarios de parques nacionales y nos contaron cómo ha sido esa lucha de preservar el Parque Nacional Natural Cueva de los Guacharos.
Por Linda Vargas
La labor de los guardaparques se ha convertido en un complemento perfecto para la naturaleza, debido a que sus acciones están destinadas a la conservación del medio ambiente y sin duda alguna, estas han permitido reducir el impacto negativo de la mano del hombre.
Resguardar los parques del país ha sido una constante lucha desde 1960, fecha cuando se declaró a la Cueva de los Guácharos como la primera área de Colombia convertida en Parque Nacional. Su nombre se deriva de las aves (guácharos) que habitan cuevas oscuras y profundas en el día, y durante la noche salen a buscar alimento, orientadas mediante sistema de ecolocación similar al de los murciélagos..jpeg)
Puente natural en el Parque Cueva de los Guácharos. Autor: GABRIEL EISBAND.
Según el antropólogo Héctor Velázquez Lema, jefe del Parque Cueva de los Guácharos, la construcción del sistema de Parques Nacionales se dio en medio de dos condiciones muy complejas: el conflicto armado interno en el país y la precaria condición de vida de las comunidades de la zona rural.
Sumado a ello, durante los 60 años de Parques Nacionales los guardaparques han tenido que luchar contra ‘viento’ y ‘marea’ para preservar los espacios naturales de Colombia, que, de hecho, en medio de esta batalla les ha costado la vida a muchos de ellos; algunos fueron asesinados y otros murieron bajo situaciones riesgosas de su labor.
“Estando en las regiones hemos perdido a 15 compañeros a lo largo de estos 60 años, otros han muerto ahogados debido a su trabajo, en accidentes aéreos, otros han quedado con lesiones porque este trabajo implica riesgo”, sostuvo Velázquez Lema._1.jpeg)
Sector cedros-Autora: LINA VELEZ.
Actualmente el Parque Cueva de los Guácharos tiene 9 funcionarios, de los cuales está Carlos Cortés León, quien ha dedicado 31 de sus 57 años de edad a la conservación de este parque. “Mi labor ha sido prácticamente coordinar la parte interna del área del núcleo. Entonces, nosotros estamos encargados de control y vigilancia, monitoreo, apoyo a investigaciones, hacemos ecoturismo y mantenimiento de la infraestructura”.
Labor de conservación
Carlos contó que ha llamado a las comunidades aledañas a tomar conciencia de la importancia de conservar este parque, porque allí nace el río Suaza y hay abundancia de árboles que ayudan a mitigar el impacto de las avalanchas. Precisamente en dicha socialización, ha sido amenazado por no permitir la extracción de los recursos naturales de esta reserva; incluso algunos moradores han lazado palabras soeces al exigir que también tienen derecho de explotar el entorno natural.
Ante dichos ataques constantes de la comunidad, el jefe del parque, Héctor Velázquez, dijo que la gente debe entender las razones para respetar y conservar este parque, vital para la supervivencia de miles de especies tanto de fauna como de flora. “Esto nos ha costado los 15 muertos, los secuestros, amenazas, la quema de cabañas, la quitada de vehículos y la humillación al sacarnos de los territorios”, señaló._1.jpeg)
Bosque Andino-Autor: ANDRÉS MOYANO.
Cortés León, destacó que su labor cumple funciones de cuidar las cuencas altas de los ríos Suaza y Fragua Chorroso y proteger a las especies nativas como el oso de anteojos y la danta de paramo.
“Además cumplo la función de regulación de aspectos como: el aire, agua y la salud de las cuencas de los ríos. Si un río no tiene protección se empieza a ‘desgranar’ de a poco y los embalses se llevan la peor parte. La otra cuestión es que, nosotros somos los primeros respondientes ante cualquier eventualidad, siempre estamos ubicados en las partes altas de los ríos, que es donde surge siempre los fenómenos, nosotros estamos pendientes cuando empieza a llover. Entonces, prácticamente la vida de muchos pobladores depende de nosotros, porque les estamos informado constantemente”.
La naturaleza toma su lugar
Durante este confinamiento decretado a nivel nacional por la pandemia covid-19, los animales tomaron el lugar que les pertenece y precisamente esta experiencia de ver a los animales tranquilos en su hábitat, la presenció Carlos y con gran emoción las recuerda.
“Yo tuve la experiencia de encontrar el rastro de una danta de paramo en un sendero que es ecoturístico, entonces es el mayor indicador de que los animales se sienten más relajados sin la presencia humana. La danta bajó por todo el sendero de la cascada La Lindosa hasta casi llegar a 100 metros a la cabaña. Ahora se ven muchas aves, el puma ha estado muy cerca, se logró fotografiarlo; mis compañeros me informaron que vieron al oso de anteojos”.
El guardaparques Carlos ha puesto alma y corazón a esta labor tan necesaria para los entornos naturales del país, tanto así que dedica todo su tiempo al parque debido a que se dejó cautivar por tan semejante maravilla natural..jpeg)
Bosque Andino-El Robledal / Autor: MAYOLO M., CEDIEL F.
Anécdotas
Como anécdota recuerda cuando se perdió durante cuatro días en las selvas del departamento de Caquetá. “Estábamos pronto a celebrar el natalicio de José Acevedo y Gómez, íbamos una comisión a dejar una placa donde él murió. Entonces, nunca los encontramos, nos perdimos, nos quedamos presos en la mitad del bosque, porque las quebradas se crecieron intempestivamente, nos perdimos del grupo experto en el sendero de los Andaquíes, perdimos contacto con la civilización y estuvimos a la deriva por cuatro días sin alimentación ni nada. Finalmente, salimos al río Pescado, fue muy gratificante”. Posteriormente, siguieron los rastros de vestigios humanos hasta encontrar una lejana escuela, donde se encontraba un profesor que los ayudó a retornar el camino de 9 horas. Logrando así cumplir con su objetivo.
Los resultados de años de lucha
Ahora esta lucha ha arrojado sus frutos, puesto que las personas han reconocido la labor de los guardaparques y se han sumado a preservar la naturaleza. Incluso como resultado de ese trabajo de años, los visitantes se alegran de ver que el Huila todavía es un departamento verde.
“El llamado es a que sigamos en esa tónica. El Huila tiene muchos sitios turísticos que podemos potenciar para que la economía del Huila no solamente dependa de la agricultura, sino del ecoturismo. Aspiramos de que la situación de Colombia mejore en todos los aspectos y sobre todo en el orden público. Hay países con menos paisajes y viven del turismo, entonces nosotros tenemos la gallinita de los huevos de oro que debemos administrar desde ya”.
Por lo anterior, buscan consolidar un proyecto agroturístico comunitario trabajando conjuntamente con los lugareños y operadores. “Me parece muy importante tener un ecoturismo que nos ayude a la conservación del parque y que nos ayude a la educación, para el que vaya al parque salga renovado, salga no educado, pero sí inquieto cuando ve a los monos churucos y a los guacharos”, puntualizó el jefe del parque.
Cascada La Lindosa-Autor: ANDRÉS MOYANO.
Sistema de Parques Nacionales Naturales
Colombia es uno de los países más ricos en diversidad biológica y cultural en el mundo. Esa diversidad está representada en 59 áreas naturales pertenecientes al Sistema de Parques Nacionales Naturales que representan 14´268.224 hectáreas (142,682 km2) de la superficie nacional (marinas y terrestres), donde 11,27% constituye el área continental y 1,5% el área marina. 26 de estas áreas tienen presencia de comunidades indígenas y afrodescendientes.
