Geólogos internacionales advierten que terreno en Hidroituango es inestable
La emergencia no ha sido superada por los constantes deslizamientos de tierra en la presa. La megaobra fue adjudicada por $9.5 billones y avalada por el entonces presidente Uribe Vélez.
Los primeros resultados que arrojan los estudios que actualmente adelantan geólogos de Estados Unidos con expertos de la Universidad Nacional de Colombia, afirman que el cañón donde se está construyendo la central hidroeléctrica de Ituango, es un terreno inestable y no es viable para este tipo de megaproyectos.
El grupo de expertos norteamericanos advierten que todo el cañón de la presa, presenta fisuras y fallas geológicas, cuyo terreno no es apto para ejecutar proyectos de gran envergadura como Hidroituango, al señalar que la obra eventualmente podría ser intervenida, para evitar una catástrofe mayor.
Por su parte el vicepresidente ejecutivo de Negocios de EPM, John Maya Salazar, aseguró que avanzan en los trabajos para controlar las fisuras que aparecieron en la montaña sobre la que está Hidroituango, las cuales surgieron tras el desprendimiento de tierra el fin de semana anterior.
De acuerdo con el ejecutivo, las enormes grietas son una prolongación de los deslizamientos y ya se les vigila su transformación, es decir que si se abren más de 10 centímetros, habría derrumbe y de inmediato se ordenaría la evacuación de la obra.

“Con el radar y equipos se puede determinar el área por las grietas, pero no el volumen porque la profundidad y el espesor no lo podemos decir, pero si podemos correlacionarlo con el evento superficial y que no generó dificultad”, dijo el señor Maya.
Puntualizó el funcionario que raíz de esta emergencia que ya completa cerca de 20 días, los organismos de socorro mantienen vigilancia permanente sobre la zona y la alerta roja y naranja en las poblaciones de influencia del megaproyecto aguas abajo del río Cauca en esa zona del departamento de Antioquia.
Es importante anotar que la ejecución de la Central Hidroeléctrica de Hidroituango, es una obra adjudicada con una inversión de aproximadamente 10 billones de pesos, proyecto que tuvo el aval del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez y del gobernador de Antioquia de la época Luis Alfredo Ramos.
