Expresidente Santos se arrepiente de someter a plebiscito el acuerdo de paz
Dijo que su libro no es una “sacada de clavo” contra sus contradictores ni tampoco “una acumulación de elogios” para quienes lo apoyaron.
En una entrevista matutina en Blu Radio, el expresidente Juan Manuel Santos se sinceró y califico como un acto de soberbia someter a un plesbicito el acuerdo con las Farc, ya que él creía que ganaría con un resultado arrollador.
Esta entrevista se da en el marco de la publicación de su más reciente libro “La batalla por la paz”, del cual ha recibido un sinfín de críticas y elogios por parte de sus seguidores y opositores.
“Yo hago una especie de autocrítica y fui un poco soberbio. Creí demasiado en lo que pensaba que era lo que pensaba el resto del país. Las encuestas señalaban que el sí iba a ganar por amplia mayoría”, expresó.
El ganador del premio nobel añadió que subestimo a sus contrincantes y expresó que estos utilizaron las “posverdades” y “mentiras” para desprestigiar el acuerdo de paz con la guerrilla.
“Al final, por ejemplo, una semana antes del plebiscito llegaron a decirme que los curas y pastores todos están diciendo en los púlpitos que voten en contra. Pregunté por qué y me dijeron que, porque el acuerdo tenía escondida una ideología de género que iba a acabar con las familias colombianas”, manifestó.
“Si volviera a repetir no cometería ese error, sobre todo con el resultado que tuvimos”, puntualizó.
Y sobre su libro, “La batalla por la paz”, lo definió como un testimonio de “como se logró la paz”, y que se sumerge en los antecedentes que desde el gobierno de Belisario Bentancurt, hace 34 años, empezó a elaborar todo el proceso que concluyó en el acuerdo de la Habana.
“Describo cómo me tocó vivir en un país que ha estado sometido a la violencia, prácticamente, desde la independencia y cómo en las diferentes etapas de mi vida esa violencia me impacto y cómo eso influyó en el deseo de buscar la paz”, añadió.
Finalmente, Santos manifestó que hizo un esfuerzo para que el libro, que ya se puede comprar en Colombia, no se convirtiera en una “secuencia de sacadas de clavo” ni tampoco “una acumulación de elogios” para quienes apoyaron el proceso.
