Este jueves comienza el proceso de la JEP
Postularon ex jefes paramilitares, oficiales del Ejército, que cometieron masacres entre los años 1997 y 2013.
Patricia Linares, presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz abrirá sus puertas este jueves para asumir los casos que se dieron en el marco del conflicto armado e impartir una justicia que permita un nuevo comienzo a más de 7.000 colombianos postulados para JEP.
Además de recibir los informes de las organizaciones sociales, la principal tarea que emprende desde este jueves la JEP es la revisar si los casos de los 7.392 colombianos realmente entrarán a ser revisados o no en el marco de esta jurisdicción.
Hasta el momento de los 7.392 postulados, la lista la integra militares, policías, ex paramilitares, guerrilleros, políticos, gobernadores, alcaldes y particulares, quienes serán revisados si aplican o no a la Jurisdicción Especial para la Paz.
Entre los ex comandantes y jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia se encuentran Salvadore Mancuso, preso en Estados Unidos; Jhon Freddy Manco Torres, alias 'El Indio', alias Jorge 40 y José Gélvez Albarracín, alias 'Canoso'.
Asimismo en la lista de la JEP, aparecen el exgobernador de Sucre, Salvador Arana, el exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez Corzo, incluso el exsenador conservador Julio Manzur Abdala procesado por la Corte Suprema de Justicia por sus presuntos vínculos con el paramilitarismo.
Militares
Algo para destacar el sargento del Ejército Nacional, Iván Mauricio Ochoa Yepes, condenado a 43 años hallados responsable de un ‘falso positivo’, también había solicitado a la Corte que fuera incluido a la Jurisdicción de Paz, petición que fue negada.
De igual manera el general en retiro Miguel Maza Márquez, condenado por la muerte del líder Liberal Luis Carlos Galán, también pidió espacio en la JEP; también lo hizo el empresario Luis Fernando Zea Medina condenado a diez años y cinco meses de prisión por desplazamiento forzado; y el general en retiro Rito Alejo del Río Rojas, actualmente acusado por participar en la masacre de Mapiripán, Meta, en alianza con grupos paramilitares.
