Emilio, clama por solidaridad
La familia Espinosa pide la colaboración de la comunidad para afrontar la situación que están viviendo por el grave estado de salud de Emilio, un hombre de 67 años de edad, residente del barrio las Américas.
Emilio Espinosa es un hombre de 67 años de edad y padre de familia, que viene afrontando una crítica situación por su mal estado de salud.
En su infancia se le realizó una cirugía en una de sus piernas. Desde hace más de seis años, comenzó a presentar síntomas inusuales; los médicos le diagnosticaron Parkinson.
Enfermedades
El Parkinson le paralizó la mitad del cuerpo impidiéndole movilizarse por sí mismo. Luego presentó signos de diabetes que con el pasar de los días se hacían más fuertes.
A raíz de la diabetes, las hospitalizaciones eran cada vez más constantes. Inicialmente duraban semanas, luego meses.
Al estar internado en el Hospital Universitario de Neiva, se le detectó una bacteria en la cabeza que le afectaba directamente el cerebro. «En la cita le sacaron en dos ocasiones liquido de la columna vertebral para hacer sus respectivos estudios», señaló su hijastra, Linda Piedad Trujillo.
Según su familia, ha pasado cerca de un mes desde que estuvo hospitalizado; al salir se encontraba muy bien, pero con el pasar de los días las cosas fueron cambiando, «Cuando salió del Hospital lo llevamos a la casa y duró unos días bien, de buen ánimo, pero nosotros empezamos a notar que él no hablaba bien, que cuando lo hacía solo decía incoherencias, y luego, cuando lo queríamos levantar, no podía caminar», añadió Piedad Trujillo.
Desde entonces está postrado en la cama, y como consecuencia de su parálisis, le han salido llagas en el cuerpo que han sido difíciles de remover, apuntó su hijastra. «Hemos tratado de limpiar su cuerpo, de tener en las mejores condiciones que se pueda, pero las cremas que tenemos parece que no le sirven, no hemos podido dar con lo que realmente se necesita».
Acompañamiento
A pesar de su crítica situación, Emilio cuenta con el respaldo de su esposa y de sus dos hijos. Su esposa actualmente trabaja en un restaurante de barrio, pero desafortunadamente el sueldo que tiene no alcanza para cubrir todos los gastos.
Su hijo mayor tiene 21 años pero sufre de ataques epilépticos, lo que le impide tener un trabajo estable con el que pueda contribuir con los gastos del hogar. Su segundo hijo tiene tan solo 16 años, y por tal razón no puede laborar.
«Todo esto ha sido muy duro para nosotros, en especial para mi mamá porque es quien responde por el hogar ya que es la única que puede trabajar, yo le he ayudado con lo que puedo porque pues no puedo cuidarlo porque tengo mi hogar y debo trabajar», manifestó Trujillo.
Ayudas
La familia pide la colaboración de la comunidad en general, ya que en estos momentos requieren de pañales (talla M), alimentos, medicinas para su malestar (Acetaminofén, Rifocina), pañitos húmedos, cremas para su cuerpo, sabanas de segunda que no utilicen y alimentos especiales como el Ensure.
Todos los gastos que tienen se incrementan porque no cuentan con una vivienda propia y el sustento de la comida no es mucho.
