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Judicial/ Creado el: 2019-05-25 03:20 - Última actualización: 2019-05-25 03:22

El último adiós para Charol Libeth

Escenas de dolor, lágrimas y repudio general se vivieron ayer por la violación y asesinato de la niña Charol Libeth Samboní Pérez, durante el sepelio de la estudiante en Garzón, su tierra natal.

Una multitudinaria despedida le hicieron ayer los habitantes del municipio de Garzón, a la pequeña Charol Libeth Samboní Pérez.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 25 de 2019

Guillermo León Sambony
Diario del Huila, Garzón

Una multitudinaria despedida le hicieron ayer los habitantes del municipio de Garzón, a la infortunada Charol Libeth Samboní Pérez,  de 9  años, la niña víctima de la macabra violación y posterior asesinato, que conmocionó a los habitantes de este municipio del centro del Huila.

La misa exequial, se llevó a cabo en la Catedral Diocesana, que se vio abarrotada de familiares, estudiantes, padres de familia y autoridades del municipio, que entre lágrimas y con un gran estupor por este crimen asistieron a las honras fúnebres  de  Charol Libeth.

Posterior a la misa exequial, el cadáver fue trasladado con el acompañamiento de una inmensa caravana  al cementerio de la localidad, donde finalmente fue sepultada la niña, entre  lágrimas y un inmenso dolor especialmente de sus padres Jorge Samboní y Jennifer Pérez, quienes aún no salen del asombro y la tristeza por la temprana partida de Charol.

Los hechos

Charol Libeth tras terminar sus clases en la escuela de la vereda hacía las tres de la tarde del  miércoles 23 de mayo, fue trasladada por su padrastro Guillermo, en una motocicleta a una Tabacalera, ubicada en la vereda Patio Bonito, donde labora su progenitora Jénnifer Pérez desde hace algún tiempo.

“Esa era la rutina de mi hija: terminaba clases y me la traían al trabajo para no dejarla sola en la casa, precisamente para evitar una desgracia. Acá compartía con los hijos de los trabajadores  entre ellos el adolescente que dicen que la violó y la asesinó aunque yo no me trago ese cuento. El corazón me dice que detrás de esta desgracia hay otra persona” dice entre lágrimas la madre de la menor.

Hacía las 4:30 de la tarde según la versión de Jennifer, la niña salió de la tabacalera, a compartir un dulce que le regaló el dueño de la empresa con otros niños entre ellos el victimario y desde entonces su madre no volvió a saber nada de ella.

La búsqueda

“Comenzamos a buscarla, reportamos la desaparición de la niña a la policía y nos enviaron una Radiopatrulla con varios agentes para reforzar la búsqueda de Charol, en medio de una gran angustia” dice la madre de la infante.

Cuando la policía anunciaba  hacía las 10:00 de la noche la finalización de la búsqueda para continuarla al día siguiente, el padre de la niña Jorge Samboni, su hermano y dos vecinos más tras preguntarle al niño implicado en el crimen de la  niña, que donde la había visto por última vez, este les indicó y ellos se dirigieron al sitio y a escasos 100 metros encontraron el cadáver de Charol Libeth, flotando boca abajo y con una piedra en la cabeza, en el fondo de un riachuelo que pasa por el sector.

Jénnifer Pérez, madre de la menor asesinada y Guillermo, padrastro.

“Fue muy doloroso ver el cadáver de mi niña en ese estado. El victimario cuando encontramos el cadáver salió corriendo y tras ser aprehendido por la policía de una vez se declaró culpable, confesándole a la los uniformados que él  había violado y posteriormente asesinado a Charito”, dice el padre de  la víctima mortal, quien a pesar estar separado de la madre de la niña, cuando le notificaron su desaparición se trasladó desde Pitalito a Garzón, para encabezar la búsqueda.

Violación y muerte

El adolescente confesó ser responsable del crimen, se internó en la casa donde vivía con su padre, hasta donde llegaron los vecinos de la occisa y si no es por la presencia de la policía a él y su progenitor, oriundo del departamento de Santander, residente en Guadalupe y quien desde hace algún tiempo trabaja en la  tabacalera, los hubiesen linchado, motivados por la ira que causó entre la comunidad este atroz crimen.

El cadáver de Charol Libeth, fue trasladado a la morgue del hospital San Vicente de Paúl de Garzón, donde funcionarios de medicina legal le practicaron el examen forense donde se confirmó la violación de la niña y su muerte por inmersión.

Entre tanto el menor que confesó ser el violador y homicida de la niña, quedó a disposición de la Policía de Infancia y Adolescencia siendo trasladado por seguridad a otro municipio, mientras se adelanta la investigación de este crimen que conmocionó a los habitantes de la capital Diocesana.