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Actualidad/ Creado el: 2020-02-19 03:02

El presidente comunal más veterano de Neiva

Don Olimpo, un hombre que desde muy temprana edad ha trabajado por su comunidad y su gente sin esperar algo a cambio. Es alguien que ha trabajado durante mucho tiempo por un mejor barrio en Neiva.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 19 de 2020

Por: Mauricio Silva

¿Alguna vez había escuchado que alguien durara tanto tiempo en la presidencia de una junta de acción comunal, al punto que hasta relate como era Neiva hace 60 años atrás y te cuente que donde hoy existen barrios y construcciones, eran solo un potrero? 

Como un opita más, hoy le presento a don José Olimpo Ortiz Ávila, un hombre con la voz un poco ronca y apagada, ha trabajado de manera inverosímil para que su comunidad y su gente, vivan en óptimas condiciones. Don Olimpo como le gusta que le llamen, desde 1967 tiene la presidencia del barrio José Antonio Galán, y que hoy 19 de febrero del 2020, sigue con el título de presidente, pero como dice él “un día Dios no me dejará seguir con este título que la comunidad me ha dado”.

Un tolimense pero con amor eterno por nuestras tierras opitas que desde que era solo un pequeño niño, siempre ayudó a la toda la gente y a servir a quien lo necesitara. Como era de saber en aquella época, la infancia de un niño se basaba en trabajos duros para ayudar a su padre y hermanos, según él “unas veces fueron muy tristes, como otras que también fueron muy alegres”. Infortunadamente no tuvo la oportunidad de tener a su madre cerca, sentir sus caricias y su amor de madre que como lo expresó Don Olimpo, le hicieron mucha falta. Su padre, un hombre rudo y de bastante carácter, fue quien crio a Don Olimpo “con el rejo en una mano y con el pan en la otra”, motivo principal por el que optó “trotar por el mundo”. Llego a Neiva y su primer trabajo fue como vendedor de dulces en su adolescencia, “¡tardaba hora y media recorriendo a pie la Neiva de aquel entonces!” en lo que siempre le iba muy bien porque llegaba con su cajita vacía, ¡si señores! con dulces pero con bastantes clientes.

Duró un par de años como vendedor pero un día se acercó a la estación del ferrocarril de Neiva y por medio de amabilidad, logró tener un puesto como botón “a mucho orgullo” en los que se dio el gusto de conocer la costa colombiana, el Valle, el eje cafetero y a cuanto lugar llegaba el ferrocarril, él iba con curiosidad de aprender un poco de todo y de todos.

Al tiempo de tanto trabajar como botón en el ferrocarril, se retiró e inicio su trabajo como obrero constructor abriendo brechas del alcantarillado antiguo en Neiva. Tuvo muchos trabajos fuertes donde el esfuerzo físico era notable, hasta trabajó recogiendo café y para las minas de carbón y de cobre o minas de barita, donde nos relataba que conoció que el cobre podría pasar como una piedra fina por su color azulado el cual su costo era bastante elevado.

Nos relató para Diario del Huila el susto tan tremendo que paso en el sismo de 1967, donde dejó a Neiva muy mal al punto que la población de Neiva en aquel entonces, dormía en las calles por el temor de que se presentara un nuevo sismo; hasta que llegó un punto en que la gente se sintió más segura y volvieron a sus viviendas, nos cuenta como los gobiernos de aquel entonces pusieron mano firme a reconstruir lo poco y lo que se había destruido por el sismo.

El primer barrio que se formó en el sur de Neiva fue Santa Isabel, pero en aquel entonces era llamado “Marquetalia” un lugar que en su momento, era de bastante respeto – dice don Olimpo. El recuerda que llegó como un simple vendedor de dulces a Marquetalia, pero en el que jamás tuvo un inconveniente.

Cuenta que en aquellos tiempos si existía, si se sentía una verdadera junta de acción comunal, porque toda la comunidad asistían a los eventos programados y velaban por el bien común. Tanto era el compromiso de la gente que hasta participaron en un concurso que una empresa de cuidado dental realizó, y allí participaron más de 100 juntas de acción comunal donde la ganadora fue la de don Olimpo, recibieron $50.000 de aquella época que como dice don Olimpo, “Eso era platica”.

Ahí se propusieron entre todos las personas que asistieron al evento y residentes del barrio a seguir trabajando por la comunidad y lograron colocar todo el alcantarillado pero el barrio se inundaba porque el que hoy aún se conoce como río del Oro, llegaba hasta la calle novena sur, cuando llegaban las temporadas de lluvia, pero en el fuerte trabajo de don Olimpo, lograron afrontar este percance de las inundaciones con un mejor sistema de alcantarillado que al poco tiempo fue gestionado.

En el trabajo por su comunidad logró gestionar obras importantes en la que se destaca el polideportivo de la Calle 11 entre Carrera 28 y 29 del barrio galán, una obra que durante un largo tiempo ha sido de gran beneficio para los habitantes de la comuna 6 de Neiva.

Él fue elegido por su comunidad como el líder comunal representando a su gente de aquella época y de hoy. Esto ha permitido que a través de los años, continúe como ese hombre que lucha por un verdadero interés hacia las necesidades de la comunidad que ha liderado durante tanto tiempo.

El trabajo de don Olimpo no ha sido sencillo y lo que más anhela es seguir trabajando y diligenciando obras importantes de la comunidad. En su ocupación comunitaria como el presidente más antiguo del barrio el Galán, ha sido destacado desde el arreglo del alumbrado público, la caseta comunal y de adultos mayores, hasta las obras que han beneficiado a la comunidad actual.

“Muchos catalogan al Galán como barrio de alta peligrosidad”, por el contrario Don Olimpo se apasiona por su barrio cuando se le pregunta y comenta que es un barrio donde vive gente de buen corazón y buenos principios, obvio es un barrio con algunos que otros problemas como cualquier otro de Neiva pero que es muy bello por el que seguirá trabajando.

A consideración de don olimpo, los mejores alcaldes que ha tenido la capital opita han sido Héctor Aníbal Ramírez, Cielo González Villa y Héctor Javier Osorio; pero también recuerda los malos alcaldes que ha tenido Neiva, como el ex alcalde Escandón, ya que en palabras de José Ortiz nunca tuvo en cuenta a su comunidad, a su sector.

También cuenta que ser presidente de una junta comunal es un arduo trabajo, el cual muchas veces utilizó recursos propios para así poder gestionar obras importantes para el beneficio de la comunidad, pues para nadie es un secreto que los jefes de junta de acción comunal no ganan un sueldo como tal vez muchas personas lo afirman.

Hasta el momento, don Olimpo, es pensionado tras haber trabajado por un poco más de 20 años con el municipio de Neiva. Es el padre de 4 hijos, dos mujeres y dos hombres que ha esta fecha, ya son mayores de edad. Convive con su esposa, la cual nos ha comentado que siente un poco de tristeza, de dolor al ver que su barrio muy pronto dejara de tener a un presidente que piense en realmente en la comunidad, que piense en los niños, adolescentes y abuelos, que piense en el progreso de su comunidad en aspectos medioambientales y recreativos.

“Me da tristeza que al retirarme de la junta mi barrio quede abandonado, al tener que ver después una tubería rota, unas calles en mal estado. Quisiera ver una junta responsable con los presidentes que lleguen nuevos. Algunos de ellos que quieren ser elegidos me han manifestado una orientación la cual me alegra poder acompañar, pero ahora en abril decidiremos si hay nueva junta”, concluye don Olimpo.

Espera que su barrio quede en buenas manos y se sigan adelantando obras en progreso de todos, y que el próximo presidente de la junta de acción comunal este comprometido a mejorar cada día su amado José Antonio Galán.