El dilema de los trabajadores informales en Hobo
Los vendedores informales del Parque Central, temen por las pérdidas económicas que supondría la reubicación que ordena un fallo emanado por un juzgado del Huila.
El Parador Turístico de El Hobo, que fue construido para la reubicación de los comerciantes ilegales del Parque Central, se convirtió en un detrimento patrimonial debido a que los vendedores no lo han utilizado, según informó el alcalde de la localidad Carlos Alberto Tovar Bautista.
“Dicen que no es adecuado porque es muy pequeño, no paran los vehículos, no tiene sitios de parqueadero, etc.”
La obra según reporte de la Contraloría Departamental, tuvo una inversión primaria de $319’151.254, y le adicionaron posteriormente $87.585.631, y actualmente el ente la categoriza como abandonada e inconclusa, que no ha estado en funcionamiento o servicio en favor de la comunidad, ni ha cumplido la finalidad estatal.
Según manifiestan los vendedores, algunas de las razones por las cuales no se trasladaron, es que está en una zona de alto riesgo y, al lado de un pozo séptico, donde abundan los malos olores. Además, puede significar bastantes pérdidas en su economía.
“El temor es que eso tiene un hundimiento por la parte de abajo, y hay una quebrada al lado que ya se ha visto que crece mucho cuando llueve y llega hasta el parador. Además hay una pesquera y un pozo séptico grande al lado, cuyos olores son terribles. Y eso queda en un lugar donde los carros no entran”, dijo Yolanda Polanía Losada.
El lugar se ha prestado para que personas hurten elementos de obra y sea el hogar de paso para consumo de sustancias alucinógenas.
Deben reubicarse
El meollo de la situación, es que los más de 80 vendedores ambulantes del parque central del municipio, deberán ser reubicados (a este lugar u otro) antes del 11 octubre, según concepto de un fallo emanado por el Juzgado Segundo Oral Administrativo del Huila, en octubre del 2017.
Pero esto tampoco ha sido fácil, debido a que según el alcalde el día que fue emanada la acción, coincidió con la convocatoria que hizo Aliadas, el cocesionario de la vía 4G, para socializar el arranque de la obra, donde una zona de esta sería la nueva plaza.
Explicó que el fallo habla de establecer una reubicación temporal en un lugar acorde y adecuado para los vendedores, y también una ubicación definitiva que está de acuerdo a la construcción de la variante que está a cargo de la concesionaria.
“Cuando Aliadas nos llama y nos dice que arrancarán la obra de la variante, y que en un cronograma establecido entre 12 y 18 meses estaría significativamente adelantada, como Administración comenzamos a trabajar en la reubicación definitiva. Establecer un lote anexo a la variante y dentro de la vía misma para hacer los diseños arquitectónicos y estructurales del parque de las ventas. También establecer contacto con Aliadas y otros actores, para aunar esfuerzos y ejecutar el proyecto”.
Con lo que no contaba el alcalde es que la concesionaria quedara financieramente insolvente, no pudiera ejecutar las obras en el plazo dado y con ello también se perjudicara la reubicación.
“Quedamos a la deriva y sin saber qué va a pasar”, sostuvo.
“Ya acercándose la fecha, comenzamos a trabajar en la otra opción que quedaba, o sea la reubicación temporal, para cumplir el fallo”.
Medidas
Dijo que ya se han efectuado acercamientos con los vendedores para establecer las necesidades en común, sin embargo no todos los sitios propuestos están adecuados para el normal funcionamiento de sus ventas. Y que por ende solicitan se les deje un tiempo adicional para ejercer el oficio mientras se establece el lugar definitivo.
En ese sentido, se ha tenido también acompañamiento por parte de la Gobernación del Huila, con el objetivo de trazar una ruta, y tras varias reuniones, ahora se está pensando en solicitar un plazo para establecer la reubicación definitiva, es decir descartar el lugar temporal.
“No hablar de reubicación temporal porque aquí ya hubo una situación con el Parador que se proyectó hace años y nunca se viabilizó”, indicó. Y explicó que su objetivo es hacer una sola inversión en un sitio que sea habitado y usado, para evitar hacer una doble inversión que es más costoso.
Sin embargo, algunos vendedores informales como Leyda Ramírez, ven con malos ojos esta medida, argumentando que se vería seriamente afectado su comercio.
“Nos perjudica a más de 200 familias. Yo vendo cebada, avena y tinto, ya llevo más de 5 años en el puesto y de esto depende el sustento de mi familia. Supuestamente nos piensan trasladar a un lugar que ya está hecho, pero ahí nos perjudica a nosotros porque hay un pozo séptico y pesquero que huele mal. No queremos que nos desalojen, nos estarían quitando el pan de la boca porque este es nuestro trabajo”.
De otro lado, el alcalde también aseguró que la gente le ha pedido que ‘le tome del pelo’ a la justicia y logre el aplazamiento de eso, para que finalmente no se concrete la reubicación.
Según el mandatario, a los anteriores alcaldes se les pedía que trasladaran a la comunidad hasta allí, “entonces ellos iban un momentico, les tomaban foto y los vendedores se devolvían otra vez para la plaza. Con eso decían cumplir, pero a mí sí me ordenan es el desalojo”.
“A ninguno de los alcaldes anteriores se les ordenó lo que a mí. Una acción legal es de obligatorio cumplimiento. Algunos dicen que yo lo propicié y que está en mis manos realizarlo o no, pero resulta que yo estoy más asustado que ellos, porque donde no cumpla me voy para la cárcel o me cobran multas”.
El proceso fue presentado como una acción popular en el año 2015, y en menos de un mes vence el plazo para las acciones que ordena el fallo.
