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Actualidad/ Creado el: 2020-08-15 03:33

El camino a la producción sostenible

El cambio climático, hoy reconocido como crisis climática, produce merma de producción e incremento de los gases de efecto invernadero, GEI, producto del mal uso del agua por riego y contaminación, degradación del suelo, deforestación y escasa generación de empleo.

Hoy, se separan los residuos y productos  orgánicos, se utilizan equipos de protección para los operarios y hasta drones y sensores para el control de sus procesos productivos.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 15 de 2020

Por Germán Palomo García

El panorama de hace unos meses sobre la visión secundaria de la sostenibilidad ambiental frente al COVID-19 ha cambiado y hoy se reconoce que los dos aspectos son complementarios y todos los proyectos en adelante deben tener en cuenta que una gran lección de la crisis es la obligación de exigir que todas las actividades planeen su sostenibilidad en el tiempo. Y en el caso de actividades productivas esta exigencia no excluye a ningún empresario independiente de su tamaño pues es tradicional que los pequeños productores sean excluidos de esos programas asumiento que no entienden o no cuentan con las habilidades y los recursos necesarios para aportar a la gestión ambiental. Esto lo acaba de demostrar la invitada a la tertulia del martes pasado 11 de agosto, María Antonieta López Ochoa, empresaria de cultivos de caña de azúcar en el Valle del Cauca, miembro de Juntas Directivas de las empresas de su familia y creadora de la llamada Estrategia Fénix para la sostenibilidad promovida y dirigida por ella misma y que hoy Procaña, el gremio de los empresarios cañicultores y Cenicaña, el centro de investigaciones del sector, están apoyando dados sus resultados y que, asegura, puede replicarse en todas las actividades, en especial el café, un producto estratégico para el Huila y que justificó, además, su presencia en la Tertulia.

Primero lo tradicional

Es claro que todas las actividades, y su propia experiencia en caña de azúcar no fue la excepción, comienzan con las labores tradicionales: La quema, los operarios sin ninguna protección hasta la construcción de áreas de depósito, con pisos, mesas y almacenamiento. Hoy, se separan los residuos y productos  orgánicos, se utlizan equipos de protección para los operarios y hasta drones y sensores para el control de sus procesos productivos. Esto no es de la noche a la mañana. El paso de labores tradicionales a las tecnificadas con la consideración sostenibles les tomó a los cañicultores 20 años por lo que generar compromiso es vital para las metas a largo plazo incluidas las inversiones requeridas (ver gráficas). Alcanzar estos procesos implica la definición de tres tipos de agricultura: La convencional (en la que está en buena medida la del Huila), la orgánica y la sostenible. Para la experta López Ochoa el ideal es alcanzar el tipo ORGÁNICO SOSTENIBLE.

El cambio climático, hoy reconocido como crisis climática, produce merma de producción e incremento de los gases de efecto invernadero, GEI, producto del mal uso del agua por riego y contaminación, degradación del suelo, deforestación y escasa generación de empleo. Frente a estas reales amenazas, el proceso de tránsito hacia la sostenibilidad ha producido importantes resultados:

¿Por qué la agricultura sostenible?

Se reduce 60% el uso de agua riego y 25% los eventos de riego; 100% de reducción de fertilizantes sintéticos, 100% de reducción de herbicidas; 100% de control biológico y natural y cero quemas. En cuanto a costos de producción, hay una reducción del 8% de convencional a sostenible e igual resultado de convencional a orgánicos – sostenible. Se cumplen, en esta estrategia, los dictados de Alvin Tofller de Aprender, Desaprender y Volver a aprender. En otras palabras, cambiar de paradigmas.

Si se mira en términos de negocios de acuerdo con los anteriores resultados para los cañicultores, la sostenibilidad es un buen negocio y además, es un estilo de vida y, hoy, no es una opción sino un deber. La clave para esto es, sin duda,  satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las futuras.

El crecimiento poblacional, la exigencia de las certificaciones internacionales de calidad y sostenibilidad y el compromiso de los países y las empresas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, que reemplazaron a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM, son suficiente exigencia para que la agricultura sostenible lidere el camino a la sostenibilidad.

La estrategia Fénix

Ese es el papel que promueve la invitada López Ochoa con su estrategia Fénix que concreta en cinco pasos o requerimientos:

-Metodología – Guías adaptables – Extensionistas – Herramientas digitales y de capacitación – Empoderamiento a la comunidad. Las cuatro primeras deben estar bajo la responsabilidad de los empresarios del agro y sugiere que se designe un gerente de cada proyecto. Cada paso, en su orden, tiene sus propias etapas pero la metodología envuelve todo el proceso pues tiene que crear y adaptar la guia y hacer un piloto, implementar y capacitar, masificar y definir y redefinir indicadores, entre otras acciones. Aparece también el concepto de mejoramiento continuo con un acróstico similar a PODER (Planear, Organizar, Dirigir, Evaluar y Redireccionar).

La conectividad, clave

Fundamental en esta estrategia es la conectividad. El celular, por ejemplo, hoy les permite a los agricultores una cantidad de datos importantes para sus cultivos y mercados. Sin embargo, es importante clasificar, como lo hace Fénix, a los empresarios según niveles para la sostenibilidad: El nivel 1 comprende fincas que necesitan cambios urgentes para alcanzar la sostenibilidad; el nivel 2, llamado Básico, se refiere a fincas con retos a cumplir con los requisitos de sostenibilidad; el nivel 3, llamado Intermedio, incluye fincas cercanas a cumplir con los requisitos de sostenibilidad y el nivel 4, Avanzado, se refiere a fincas que cumplen con los requisitos de sostenibilidad. Así, se evita generalizar soluciones y su aplicación se hace más concreta.

En suma, el objetivo del programa Fénix es fortalecer el proceso de transición y mejoramiento continuo de los productores hacia una gestión y producción sostenible incorporando los pilares: Económico, agroambiental y social. En otras palabras, es aplicable a todos los procesos productivos, incluido el café. No obstante, es claro que el sector cafetero ha adoptado sus propias metodologías que difieren del programa Fénix, como en el caso de Extensionistas, así lo advirtió el Dr. Hernando Duque, Gerente Operativo de la Federación Nacional de Cafeteros pero su aplicabilidad puede acoger a todos los empresarios agropecuarios pues las exigencias parten del interés por acoger la sostenibilidad como un proyecto vital. Para el caso del Huila, resulta una obligación pues las opciones del sector primario son más claras cada vez pero igual la necesidad de cambiar los paradigmas. La reciente puesta en marcha del TLC entre Colombia e Israel así lo indica.