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Regional/ Creado el: 2019-11-06 02:17 - Última actualización: 2019-11-06 06:05

El café del Huila, se resiste a los embates del cambio climático

Los suelos del departamento fueron escenario del proyecto  “aplicación de ciencia, tecnología e innovación en el cultivo del café ajustado a las condiciones particulares” de este territorio. Fruto del trabajo de  cuatro años. La investigación permitió trazar estrategias para hacerle frente a los escenarios actuales de variabilidad climática, principalmente aquellos asociados a eventos como ‘El Niño’ y ‘La Niña’.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 06 de 2019

Por: Caterin Manchola

Toda la dirigencia cafetera de Colombia se volcó al Huila, para desarrollar por primera vez una investigación de ciencia, tecnología e innovación, ajustada a las condiciones particulares de este departamento, pero que será referencia para todo el mundo cafetero. Fruto del trabajo de  cuatro años, el proyecto permitió trazar estrategias para hacerle frente a los escenarios actuales de variabilidad climática, principalmente aquellos asociados a eventos ‘El Niño’ y ‘La Niña’.

Las zonas cafeteras son altamente vulnerables a la variedad climática (cambio climático), que afectan la producción, productividad  y  la calidad de las cosechas, influyendo en sus características físicas, químicas y sensoriales; asimismo, alteran la dinámica de plagas y enfermedades, recordó ayer el Centro Nacional de Investigaciones de Café, Cenicafé, durante la exposición de resultaos.   

Zonas agroecológicas 

En ese sentido, el estudio científico, que es pionero en el país,  propende por la adaptación de los cultivos a esos y otros fenómenos. “El resultado principal es, primero, poder catalogar los sitios de producción de Huila en seis grandes zonas agroclimáticas, que son áreas donde el café responde de una manera particular; y que va a ser muy importante para que los caficultores puedan orientar cómo llevar sus plantaciones”, explicó el director de Cenicafé, Álvaro Gaitán. Esas  zonas agroecológicas, que abarcan varios municipios, diferencian las condiciones que determinan la respuesta en producción de los cultivos. 

Continúo diciendo que lo importante es entender que algunas de ellas  tendrán déficits de agua, “entonces las personas allí se tienen que preparar. En otras habrá una condición lumínica muy alta, entonces les tocará adaptar los cultivos con sombrío. Es decir, ubica a las personas en el lugar dónde están y con base en eso, ellos podrán hacer ajustes en sus sistemas de producción para no ser afectados por, lo que nosotros llamamos, variabilidad climática”, agregó Gaitán. 

Los suelos 

Asimismo, se encontró que en el departamento en general los suelos son bajos en materia orgánica. Conocer eso, contribuye a que los labriegos sepan cómo deben continuar trabajando para que no disminuya la productividad. 

“Sin defectos” 

Cenicafé,  también realizó trabajos en lo concerniente a calidad del producto, para lo que fueron evaluados 562 muestras de todo el departamento: el resultado fue altamente positivo. “Es muy interesante porque encontramos que el 80% de las muestras daban cafés sin defectos, que es una base muy importante para poder crecer hacia cafés especiales que es lo que queremos seguir haciendo en todo el país, a partir de ese grupo de personas”. 

La caracterización de todo el Huila, permite generar recomendaciones específicas para los labriegos. Para hacerles accesible la información, ésta se ha colgado en un sitio web donde cada quien puede consultar específicamente su finca, qué condiciones y qué recomendaciones. 

Pero además, por medio del servicio de extensión,  se continuarán dando a conocer los resultados del proyecto.  

“Huila tomó la delantera” 

“Es un resultado espectacular porque ya la caracterización que se hizo, con esos detalles, no la tenemos en ningún otro departamento en Colombia. El Huila tomó la delantera”, resaltó el director de Cenicafé. 

Entre las recomendaciones que se deben adoptar lo más pronto posible, figura la vulnerabilidad  que presenta este territorio ante el ataque de la roya. “Tenemos que seguir sembrando variedades resistentes. De esa manera, no solamente nos ahorramos dinero al no tener que controlarla, sino que aseguramos que la productividad siga siendo alta”, sostuvo; lo segundo, es poder trabajar con mucho más detalle el manejo de suelos, pues “sabemos que es muy bajito en materia orgánica, eso implica que los labriegos se enfoquen en cómo mejorar la calidad para que la planta pueda recibir los nutrientes que necesita para poder seguir creciendo”, advirtió. 

El  Director de Cenicafé subrayó que “lo más importante hoy  es estar muy atentos a todo lo que son los cambios climáticos”, por ende, los objetivos específicos del proyecto son el de ajustar el modelo productivo del Huila hacia una caficultura climáticamente inteligente y con capacidad de adaptación. 

Climáticamente inteligente 

Para lograrlo, el proyecto incluyó la instalación de una red de monitoreo con estaciones meteorológicas automáticas y ocho micro estaciones, que interactúa con la producción de los granos. “Eso complementa toda la información que ya tenía Cenicafé, pero además nos permite mes a mes entregar boletines donde les estamos contando qué es lo que está pasando, y con eso se pueden preparar”. 

Además, implementar un sistema de alertas tempranas oportunas para la toma de decisiones en el manejo de plagas y enfermedades, como el caso de la broca. Este sistema revisa en detalle las condiciones climáticas, e incluso situaciones como el del fenómeno de ‘El Niño’, que suele favorecer la reproducción y dispersión de enfermedades. 

Y como gran resultado, se logra con este estudio consolidar la denominación de origen del café del departamento,  las relaciones de calidad con los factores ambientales y reconocer al Huila con la denominación de origen único y diferenciado. 

De hecho, se obtienen estrategias para el control de la calidad que impactan de manera positiva en su venta,   permitiendo un monitoreo permanente  mediante análisis físico, químico y sensorial. 

Y es que la calidad en taza, no depende solamente del tipo de planta sembrada, convergen además componentes que resultan de la suma de varios factores: uno es la variedad, pero también depende  la condición climática en que esté la planta, del manejo que se haga a ese cultivo, y luego de cómo se realizó la fermentación. Y luego viene el proceso de tostado, cómo se almacena y, finalmente, cómo cada quién en su hogar preparó la bebida.  “Todo eso va sumando para que cuando se pruebe la taza, se tenga un valor muy alto muy bajo”. 

Sin embargo, “lo importante, desde el punto de vista de productores, es asegurarse de que esos factores que ellos controlan, que son la variedad, el manejo, cómo se hace a cosecha, la fermentación… los hagamos bien, de  manera correcta. Creo que otro de los resultados interesantes del proyecto es ver que el 80% de los caficultores están teniendo tazas que no tienen defectos, ese es el primer paso para que a partir de eso se pueda comenzar a pensar en generar productos de calidades mejores”, concluyó Álvaro Gaitán. La tarea ahora es comenzar a dar a conocer los resultados, que lleguen hasta las zonas más apartadas y que se acaten las recomendaciones. 

El reto   

Para Jorge Enrique Montenegro Polanía, director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Huila, este es un factor muy importante. La Federación tiene un clúster  “muy bien establecido”, dijo. Este parte de la investigación, pero la transferencia se hace a través del servicio de extensión. Poderla implementar y aplicar, en todas las zonas y empresas, garantiza la sostenibilidad, rentabilidad y competitividad, destacó. 

El proyecto se realizó con el apoyo de la Gobernación del Huila, la Federación Nacional de Cafeteros y el Centro de Investigaciones de Café, y fue propuesto por el Comité de Cafeteros del Huila.  Ayer en horas de la mañana en Neiva, cerca de 200 Cafeteros del Huila, obtuvieron de primera mano la información vital para ser aplicada sus cultivos. 

Montenegro Polanía, aseguró que el Huila no solamente está liderando la producción en cantidad y calidad de este producto, sino que además está encabezando los procesos de investigación, tecnología y transferencia que permiten generar la sostenibilidad y competitividad de la caficultura regional y nacional. 

Manifestó que “Los investigadores   entregaron los resultados en materia de líneas promisorias de café, en lo que tiene que ver con alertas tempranas de enfermedades  en  zonas bioclimáticas y los equipos de las estaciones meteorológica en el tema de la denominación de origen y la calidad sin dejar a un lado la nutrición y fertilización del cultivo”. 

Aunque inicialmente el proyecto está destinado para ejecutarse en un plazo de 4 años, este se amplió para continuar con unas investigaciones que se requerían para seguir ajustando el cultivo a las condiciones particulares del Huila. 

En la presentación de resultados también hizo presencia Patricia Aranaga Rojas, directora de la Oficina de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Gobernación del Huila.  “El proyecto es muy importante porque  se producirá de una manera más segura, se cuenta con la investigación que permite responder a los retos de cambio climático, lo que significará que seamos mucho más competitivos en el mundo”, reiteró. 

 Fue financiado con recursos de regalías del Departamento, además del Centro de Investigaciones de Café, Cenicafé, y la Federación Nacional de Cafeteros.

La presentación del estudio estuvo a cargo del grupo de trabajo de la Oficina de Ciencia, Tecnología e innovación de la Gobernación del Huila, el equipo de investigación de Cenicafé, y la Federación Nacional de Cafeteros, en el marco de un encuentro en el centro de convenciones ‘José Eustasio Rivera’, con asistencia de cultivadores y dirigentes del gremio de todos los municipios.


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