El 60% de la población total nacional ocupada es informal
Así lo reveló un informe elaborado por el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario y entregado esta semana. Según el estudio, casi el 50% de las mujeres trabajan informalmente en el país.
En un momento de discusión sobre la agenda de política pública de los próximos 4 años y teniendo de por medio la implementación de Acuerdo de Paz; es de vital importancia analizar una de las problemáticas más estructurales y que mayores retos representa para el país “La informalidad”.
La informalidad ha sido entendida desde dos perspectivas: por un lado, como un problema de eficiencia del mercado laboral que suele asociarse con trabajos de baja calidad y poca estabilidad; por otro lado, se ha asociado a actividad económica que se desarrolla fuera del marco de legalidad, que suele llamarse economía sumergida, según Andrés García, analista económico.
En 2017, el número de personas ocupadas en Colombia ascendió a 22,9 millones, de los cuales cerca de 14,4 millones (63,2%) trabajaron del lado de la informalidad pues no cotizaron a pensión ni estuvieron afiliados a la seguridad social. En las 23 ciudades y áreas metropolitanas esta cifra se ubicó en 11,6 millones (50,8%) y en las 13 contabilizadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) la medición fue de 11,2 millones (49,4%).
Si bien la elevada exclusión al sistema formal laboral sigue siendo uno de los principales problemas que aqueja a la economía colombiana al reducir la productividad, disminuir la base impositiva o contribuir a la baja cobertura pensional, esta brecha se ha ido reduciendo poco a poco en los últimos años al pasar de niveles cercanos a 60% en las 23 y 13 ciudades del país en 2010 a registrar datos por debajo de 50% en la actualidad.
En este contexto, esta semana el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario reveló un informe denominado: Perfil actual de la Informalidad en Colombia: Estructura y retos. El documento hace una radiografía del complejo panorama de este flagelo en el país. El estudio solo tuvo en cuenta las 13 principales ciudades de Colombia (Medellín Barranquilla, Bogotá, Cartagena, Manizales, Montería, Villavicencio, Pasto, Cúcuta, Pereira Bucaramanga, Ibagué y Cali.)
La informalidad laboral en Colombia, independiente del instrumento de medición, sigue siendo una problemática muy importante, a pesar de las importantes reducciones en términos de desempleo, dice la investigación.
De acuerdo a los principales resultados del informe, el 47.2% de la población ocupada en las 13 ciudades principales incluyendo sus áreas metropolitanas, es informal, lo cual equivale a cerca de cinco millones de trabajadores.
Existen diferencias importantes entre las ciudades en la tasa de informalidad. La situación más compleja se presenta para la ciudad de Cúcuta, quien cuenta con una tasa de informalidad del 70.5%, mientras que Manizales, Medellín y Bogotá, presentan los indicadores más bajos, pero aún preocupantes, en todos los casos superior a 41%, dice el observatorio.
El estudio además revela, a nivel de género, las mujeres son las más afectadas por el empleo informal, aunque la diferencia es de 4 puntos porcentuales. Este patrón se repite en todas las áreas metropolitanas, excepto Cartagena donde la diferencia es de casi un punto porcentual entre hombres y mujeres, siendo mayor la de los hombres.
Otro factor importante según el Observatorio de la Universidad del Rosario es la educación, la cual tiene un efecto importante sobre la incidencia de la informalidad. “Alcanzar un nivel educativo más alto reduce la tasa de informalidad en más de 20 puntos porcentuales. La informalidad está correlacionada con la capacidad de generación de ingresos laborales” precisa el estudio.
Si hablamos de sectores, Construcción, Comercio, Hoteles y restaurantes y Transporte y comunicaciones son sectores típicamente informales. Sus tasas de informalidad oscilan entre 58,72% y 85,30%.
En cuanto a áreas de desempeño ocupacional, las altas tasas de informalidad se presentan en categorías de ventas y servicios, construcción, transporte y mantenimiento y procesamiento, fabricación y ensamble, lo cual corresponde con ocupaciones como comerciantes y vendedores, los trabajadores manufactureros, peluqueros, joyeros, pintores de edificios, electricistas, obreros, ebanistas, conductores de vehículos, entre otros, dice el informe.
Finalmente, es importante destacar que el sector rural representa el 23% del total de la población nacional y tiene una de las tasas de desempleo más bajas del país (5,12%), sin embargo, la tasa de informalidad en el sector rural alcanza niveles de 82%, lo cual relaciona con el escaso acceso a la educación.
Neiva, la novena ciudad más informal del país
Si bien es cierto la capital opita no fue tenida en cuenta en el informe elaborado por el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) las cifras para la ciudad no ‘pintan’ muy bien frente al fenómeno de la informalidad.
De acuerdo al organismo, en el más reciente periodo de análisis enero-marzo de 2018 la capital del Huila registró una tasa de informalidad de 57,8% lo que representa un leve aumento del fenómeno (0,6 puntos porcentuales) si la compramos con el mismo periodo del año anterior cuando el indicador fue de 57,2%.
En el primer trimestre de los últimos diez años (2007-2017) la ciudad no ha presentado una reducción significativa frente a este problema, pasando de un indicador de 59,7 % a 57,2%, como si lo han hecho ciudades como Manizales, Ibagué y Tunja, quienes presentan las mayores reducciones a este problema en el mismo tiempo.
En termino reales, en el primer trimestre de 2018 por cada 100 trabajadores que se registran en Neiva y su área metropolitana, al menos 57 están en condición laboral de informalidad, es decir, no cotizan seguridad social.
El organismo reveló, durante el trimestre móvil enero-marzo de 2018, de acuerdo con su informe mensual de Empleo informal y seguridad social, en la ciudad se registraron 153 mil ocupados, y de ellos, al menos el 57,2% (88 mil) personas ejercían labores no formales y 64 mil tenían trabajos formales. En el periodo analizado la capital del Huila ocupa el puesto noveno de las 23 ciudades y áreas metropolitanas analizadas con mayores tasas de informalidad laboral.
Este panorama evidencia que la capital opita no es ajena a este fenómeno, y que pese a las estrategias implementadas por las administraciones municipales la problemática no presenta reducciones significativas.
Un gran reto para el próximo gobierno
En vísperas del final del mandato del presidente Juan Manuel Santos, ya se perfilan algunas tareas a solucionar para el próximo cuatrenio, la informalidad es una de ellas.
Del lado de la competitividad en las ciudades nacionales, los puntos que se deben abordar son el de la productividad, la fortaleza institucional, la innovación, al igual que la eficiencia en el mercado laboral para combatir la informalidad. Así lo afirmaron Rosario Córdoba, presidenta del Consejo Privado de Competitividad (CPC), y José Manuel Restrepo, rector de la Universidad del Rosario.
