viernes, 13 de febrero de 2026
Economía/ Creado el: 2015-04-17 08:31

“No quiero producir café corriente sino de alta calidad”

Gilberto Rojas Mosquera es enfático en que él será el ganador del concurso Taza de la Excelencia en el futuro próximo. Hace poco más de un mes ocupó el segundo lugar en la versión 2015 del certamen. Este jueves 23 de abril será la subasta electrónica y otro día para confirmar el compromiso por producir café de alta calidad. DIARIO DEL HUILA cuenta su historia.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 17 de 2015

La preocupación más grande de Gilberto Rojas Mosquera era no quedarse por fuera de los elegidos. Después sintió la alegría de estar entre los tres primeros, se dio “por bien servido”, estuvo tranquilo y finalmente escuchó su nombre como el segundo mejor café de Colombia. Consiguió 89,625 puntos, solo 0,575 puntos por debajo del primero. Pero algo es seguro: su trabajo no tendrá pausa ni cuando logre su principal objetivo: ganar Taza de la Excelencia

Hijo de caficultor, es natural de Acevedo, el municipio del sur del Huila con el lugar número dos en producción de café en Colombia. Una gran cadena montañosa que se viste de las plantaciones de flores de azahar y en las que sobresalen los platanales. En esta localidad de tradición cafetera ningún productor ha logrado tener la mayor puntuación en esta competencia de cafés de alta calidad. “Acevedo se lo merece y ese voy a ser yo”, asegura don Gilberto (sonríe).

Su esposa Yolanda y uno de sus seis hijos (Javier) coinciden al describirlo: Inquieto, persistente, disciplinado. Desde los doce años, el hombre que hoy tiene 45, empezó a trabajar entre cafetales. La labor que prefería era la recolección en la misma finca que hoy es de su propiedad pero que le compró a su padre: La Florida. Entre ocho y diez arrobas era su promedio y recuerda que “en ese tiempo no eran tecnificados y era más difícil por los árboles tan altos”.

***

Una carretera destapada conduce a la finca de Gilberto Rojas Mosquera y su familia. El denominador es el café y el nombre de la vereda, La Marimba. Entre 1600 y 1650 metros sobre el nivel del mar se encuentran las seis hectáreas de las variedades Caturra, Castillo y Colombia que sembró. “Va desde el eucalipto hasta ese pulmón (bosque)”, es la indicación de límites que da el padre de seis hijos.

La compró en siete millones de pesos y la pagó en tres años. “En ese tiempo la obligación no era tanta”, cuenta entre risas Yolanda Torres, su esposa, haciendo referencia al nacimiento de los herederos. Los suelos, la altura, y el clima que propician la calidad de café, le hacen creer a este caficultor huilense que sus tierras son un paraíso y de allí no quiere salir. En esas tierras se produjo el grano que ha concursado en cuatro versiones de Taza de la Excelencia- finalista en tres-  que en el 2005 lo dejó en el puesto 25 y en el presente año, en el dos.

Hace una década inició el interés por la producción de café especial. “Entendí que no se trata de tener un gran volumen de un café corriente. Empecé el mejoramiento en el beneficio, el secado y los procesos de certificación”, cuenta. Hoy muestra los sellos Rainforest, UTZ, Practice, 4C Association y Fairtrade. La filosofía: “Producimos calidad protegiendo el medio ambiente. Mejoramos la calidad de vida de las familias a través de la generación de empleo”.

***

Consume siete tazas de café al día (mínimo), el día que comienza a las cinco y treinta de la mañana. El hombre de sombrero, botas de caucho, camisa manga larga y jean pasa todas sus jornadas- o la mayoría de ellas- en las colinas verificando que el trabajo se haga bien. “En la vereda lo conocen como alguien muy exigente”, advierte doña Yolanda.

“A los trabajadores- que llegan de los departamentos de Cauca y Nariño- yo les fijo condiciones pero también les digo que tienen un buen ambiente para descansar y que serán bien tratados”, agrega don Gilberto. En caso de que algún pequeño detalle se le escape, su hijo Javier de veinte años de edad, está pendiente. Se declara su ‘secuaz’ y demuestra el orgullo con una sonrisa constante. Quiere que el café que producen en familia tenga “reconocimiento por todas partes”. 

En un cartel señalan los requisitos de producción de calidad: buenas prácticas en recolección, lavado, fermentación, secado y almacenamiento. Lo diseñó el hijo mayor, Juan de Jesús de 21 años, al igual que los demás que se han ubicado en diferentes partes de la finca. Desde diferentes ángulos, los descendientes de don Gilberto y doña Yolanda, demuestran el amor por la cultura cafetera.

 

***

“Hemos encontrado en el café una oportunidad de vida, es un producto que ofrece sostenibilidad”, afirma quien cultiva el segundo mejor grano de Colombia. El día de la premiación (13 de marzo de 2015) lo califica como inolvidable. A partir de esa fecha ha recibido varias visitas y los compradores han mostrado el interés de adquirir su cosecha.  

“La meta es ser campeón, no sé en qué año pero pronto, éste no fue. Estoy agradecido con Dios, todo surge cuando se ponen los proyectos en manos de él, y estoy bastante satisfecho. Seguiré insistiendo con calidad y paciencia”, manifiesta. La alegría se le nota en la manera de hablar y no solo a él sino a toda su familia. En la falda de la montaña que el viento acaricia, cultivan no solo café, también sueños.

-----

¿Qué es Taza de la Excelencia?

Taza de la Excelencia es una estricta competencia organizada por la Federación Nacional de Cafeteros y The Alliance for Coffee Excellence que selecciona los mejores cafés producidos en Colombia. Es de carácter anual y los cafés ganadores son elegidos por un grupo de jurados nacionales e internacionales.

Los caficultores participan con lotes de café que entregan a las cooperativas o en las bodegas de Almacafé. En la versión 2015 se presentaron 343 a nivel nacional de los cuales 117 eran producidos en el departamento del Huila. La última etapa de este programa de cafés especiales es la subasta electrónica en la que compradores internacionales se disputan los lotes que superaron los 85 puntos en la escala de 100.  Allí estarán diecinueve representaciones huilenses.