lunes, 16 de febrero de 2026
Economía/ Creado el: 2017-05-28 10:25

Santa María, un compendio de caficultura, trabajo y valentía

Este municipio del Huila está marcando la pauta en café de calidad y por eso lo visitan extranjeros interesados en llevar un grano excelso y suave para los más exigentes gustos. Total respaldo a gestión de la Fedecafé para mejorar precios

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 28 de 2017

Por  Germán Enrique Nuñez
Diario la Economía


La caficultura en el Huila es toda una pasión, porque quienes siembran el grano generalmente viven enamorados de su actividad.


Llegar a Santa María en el Huila tiene un sinnúmero de emociones porque hay unos paisajes verdes y abundantes en agricultura y ganadería en el tramo que conduce de Neiva a Palermo, pero de este municipio a Santa María hay encanto por esos túneles de follaje que forman los árboles y por los cultivos de arroz, maíz y café que decoran laderas y pequeños valles. Ya más adentro se transita por la orilla de una montaña desde donde se puede contemplar el temerario y vertiginoso río Baché, ese de aguas oscuras y rápidas que no tiene contemplación con nada ni con nadie.


En Santa María están pasando cosas buenas y dignas de replicar porque los productores entendieron que los procesos asociativos son eficaces y que definitivamente la unión hace la fuerza. Hay que decir que ese empuje de los cafeteros que debe resaltarse en este municipio se ve trastocado por unas vías terciarias que se desmoronan y causan todo tipo de traumatismos porque muchos lugareños no pueden regresar a su finca y lo que resulta peor, no pueden sacar el café para los centros de compra.


En este drama no solo queda el café, igual suerte corren frutas y perecederos que se cultivan con gran esfuerzo sin que pase nada después de esperar toda una vida porque la realidad vial del municipio es de vieja data.


´Samarios 2.000´ es una cooperativa que nació para incentivar el cultivo de café sobre la base de buenas prácticas agrícolas, excelente recolección y óptimo beneficio porque la idea es seguir con la actividad cafetera amenazada por el mercado internacional, por las dificultades económicas y por el cambio climático.

Diario del Huila logró dialogar con Ángel María Polanía, quien preside el grupo Samarios 2.000 que reúne 117 asociados de las 36 veredas cafeteras de este municipio. Los Asociados quieren poner en el mercado un café de mucho atributo y propiedad y hacer de Santa María un destino de café en donde los expertos en el grano puedan exportar el mejor café por siembras y procesos.


Llegamos al casco urbano y de allí nos movilizamos en una camioneta de doble cabina a la vereda Las Juntas, dueña ella de un paisaje en donde se divisan montañas que forman trenzas verdes y que a lo lejos reciben picos altos, muy en la dirección del Nevado del Huila. En este sitio es común ver no solo café, sino árboles de guadua, palos de aguacate, cafetos y plataneras.


Don Ángel nos contó que la idea de la cooperativa es crear fuerza productiva, fuerza competitiva y fuerza comercial. Agregó que la proyección es aumentar la productividad para lograr una caficultura de 35 o 40 cargas por hectárea y así apuntarle a un mercado equitativo que les lleve mejores ingresos a las familias sobre la base de una diferencia en precios que quieren hacer con los cafés especiales.


En la actualidad Samarios 2.000 está entrando por la senda de cultivar un café especial para lo que se está preparando, pero la idea es exportar en mayores volúmenes a través de la cooperativa y eso sí muy soportados en la institucionalidad de la Federación Nacional de Cafeteros, gremio del que esperan el mayor apoyo posible para poder lograr los objetivos entre los que está el tener una marca propia del café exportable que se produce en esa próspera región.


Hoy el grupo cafetero cuenta con una marca propia de café tostado denominada Samarios 2.000 el cual se consume de manera importante en el municipio pues los habitantes se están fidelizando con el producto así como pasa en otros puntos del departamento.


Polanía les dijo a los compradores exógenos que el café de Santa María tiene grandes ventajas en taza y en excelencia por cuanto se siembra en un clima templado a unos 1.600, 1.700 y hasta 2.500 metros sobre el nivel del mar en medio de estribaciones que conforman la cordillera occidental y muy cerca del nevado del Huila lo cual brinda un ecosistema limpio y muy apto para los cultivos.

Aparte de contar con un medio ambiente adecuado, los caficultores se comprometieron con el cuidado y la preservación de la zona porque la idea es sembrar café, plátano, cítricos y pasifloras, pero sin desmedro del hábitat.

Santa María tuvo ya el honor con otro grupo de cafeteros de ganar el premio Licafé. Cabe recordar que hoy por hoy el Huila ocupa el primer lugar en producción de grano al igual que en calidad de café.

“Estamos muy orgullosos porque en el Huila estamos produciendo con mucho empeño y con todo el compromiso el mejor café de Colombia y por eso decimos con toda la razón que tenemos producción, cantidad y calidad. Para el caso de Santa María, estamos sacando un café con un rendimiento de 1,86 a 92% y una puntuación de 1.88 con fragancias de chocolate y cítricos”, declaró el señor Polanía.

La cosecha cafetera en el Huila está arrancando y por eso la asociación Samarios 2.000 invitó a los colombianos y a los extranjeros interesados en conocer de buen café a que visiten la región. El próximo 28 de junio se cumplirá en Santa María la tercera versión de la Feria Municipal de Café en donde habrá concurso de caficultores los cuales mostrarán lo mejor en calidad.

Es bueno precisar que el café especial es aquel que se hace bajo parámetros de extremo cuidado, con muy buenas prácticas agrícolas y ambientales así como por una recolección óptima y un beneficio que atiende las más exigentes recomendaciones de la Federación.

Este café implica un lavado con agua limpia y un secado en marquesina en donde no hay contacto con los pies y en sí un proceso con todas las rigurosidades de la asepsia.
El experto en café comentó que en Santa María hay varias calidades de café y es por eso que hay un portafolio que se les puede ofrecer a los consumidores.

Aparte de los asociados a Samarios 2.000, en Santa María Huila, hay 1.800 familias cafeteras que tienen alrededor de 3.500 hectáreas en producción. Los 117 asociados a la cooperativa gozan de beneficios como los créditos para los insumos y otros favores en comercialización. La idea es llegar a 300 asociados. Santa María y Samarios 2.000 deben vender un café de muy elevada propiedad.

Los trabajos que hace el grupo buscan que a los caficultores y que a ese productor primario que debe ponerle el pecho a la brisa, se le remunere con lo que se merece y no con lo que le toque, razón por la cual vislumbran un precio interno de compra más rentable que llegue a 1.5 millones de pesos por carga.
En Santa María hay mucho trabajo y mucho empuje, pero falta el centavo para el peso porque hay que fortalecer sectores básicos como salud, educación y el de vías. En invierno el municipio prácticamente queda bloqueado en detrimento de la competitividad y del progreso.

“Como se puede observar hay vías terciarias y secundarias totalmente precarias en donde no se pasa ni en mula porque los riesgos de deslizamiento son constantes. Eso habla por sí solo del abandono en el que nos tiene el gobierno y por eso pedimos una mirada generosa del estado para que nos permita adelantar nuestra labor cafetera”, afirmó Polanía.

El invierno ha pasado una cuenta cara porque las veredas del municipio están taponadas y más de 200 kilómetros de banca se los llevó el río Baché exponiendo a muchas personas a sufrir accidentes que pueden resultar fatales.

Uno de los grandes retos de la caficultura es el cambio climático, pero en opinión del presidente de Samarios 2.000 el tema se ha venido superando porque los cafeteros han podido amoldarse gracias a los trabajos en las secretarías técnicas y a las recomendaciones del gremio cafetero.

Incondicional respaldo a la Federación

El presidente de Samarios 2.000, Ángel María Polanía, indicó que la cooperativa le da su total espaldarazo a la gestión que adelanta el Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo, la cual quiere crear conciencia en las multinacionales que compran café para que reconozcan un arduo trabajo que se realiza.

“Nosotros acompañamos al Gerente en ese propósito porque se nota que está haciendo una defensa de los intereses cafeteros. Si logra su objetivo será posible contar con más recursos como consecuencia de la exportación de café y por esta vía muy seguramente llegarán grandes beneficios. Es importante que la Federación siga trabajando en un nuevo esquema de comercialización porque si no hay café no hay gremio y sin café no hay negocio para nadie”, expuso el caficultor.

Desde la tranquilidad de la vereda Las Juntas, Ángel María Polanía, le pidió a Nestle y a otras multinacionales que sacan el máximo provecho de la actividad cafetera que paguen precios justos por el café que se siembra con tanto esfuerzo y con tanto sacrificio.

“Es bueno decirles a esos compradores que son importantes para nosotros, que las ganancias deben ser equitativas y que no se deben quedar en un solo bolsillo porque con más remuneración para el caficultor se mejora la calidad y por consiguiente el producto que ellos procesan. Los dividendos deben ser para todos en una cadena en donde el productor primario, en este caso el cafetero, es quien no gana y quien muchas veces produce a pérdida, mientras las grandes corporaciones nadan en dólares”, sostuvo.

Otro problema para el campo y para la caficultura es el alto costo de los insumos. Los productores le piden respetuosamente al gobierno contemplar un subsidio para esas materias primas al igual que a propender por unas tasas de interés flexibles.

El presidente de Samarios 2.000 instó al ejecutivo para que le dé una mano al campo con el fin de unir esfuerzos y poder contar con una caficultura y con un sector agrario de alta competitividad, razón por la cual insiste en insumos de menor precio, créditos baratos así como menos trámites y menos obstáculos para los desembolsos que vienen de la banca.