lunes, 16 de febrero de 2026
Economía/ Creado el: 2017-01-16 04:44

Caerá el consumo de carne por reforma tributaria: Fedegán

La advertencia la hizo la agremiación de los ganaderos que mostró su preocupación por los impactos de la carga tributaria en el sector primario que compra insumos con IVA del 19 por ciento, pero que no puede trasladar al consumidor. Además informó que también hay inquietud en el sector lechero.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 16 de 2017

Una alerta temprana  lazó la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, porque el 2017 para el país puede ser un año histórico en materia de decrecimiento, por cuanto aduce que las condiciones están dadas para que las personas compren menos alimentos, entre ellos carne, así como enseres, ropa, calzado y otros artículos de primera necesidad, sin contar servicios esenciales.

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, expresó que el 2017 no pinta bien porque a los colombianos que consumen carne los condenaron a no comerla o a reducir su consumo, gracias a una reforma tributaria estructural que castigará la demanda por una tarifa de IVA que pasó del 16 al 19 por ciento y que por simple lógica hará que los nacionales compren menos.

Sostuvo que si hubo dificultades de demanda con la tarifa del 16 por ciento, ahora habrá mayor apuro con una tarifa onerosa, injusta y regresiva que hermetizará los bolsillos de los colombianos más pobres y de la clase media, hoy amenazada y caminando por senderos de pobreza.

Reforma tributaria

El dirigente gremial aseguró que con la reforma tributaria vienen líos de demanda agregada y un mayor enfriamiento de la economía colombiana que no la pasa bien, precisamente por la contracción de la demanda interna.

“No tengo dudas que habrá un menor consumo de carne y una pobre dinámica, sencillamente porque hay dos impactos a tener en cuenta, una reforma tributaria que afectará el gasto de los colombianos y una inflación que ha venido deteriorando el ingreso de los hogares con el agravante que el incremento salarial que se pactó no le permitirá, sobre todo a los estratos populares, tener una mayor disposición de recursos para adquirir productos que como la carne no son alimentos de precios bajos, eso va a afectar claramente la demanda”, señaló Lafaurie.

El dirigente gremial dijo que el 2016 fue un año muy difícil porque tuvo un fenómeno de El Niño muy prolongado que le dio muy duro a la ganadería, básicamente a la productora de leche y en menor medida a los que venden carne, así como un fenómeno de La Niña al final del año que tuvo igualmente adversas implicaciones. Aclaró que los ganaderos que ceban ganado experimentaron un mejor comportamiento por los buenos precios internacionales de la carne y por las exportaciones a nuevos destinos en el oriente próximo, que afianzó un mercado muy firme.

Agregó que este 2017 será un año muy complicado porque hay que esperar cómo reaccionará el mercado con los nuevos ajustes tributarios, con la elevada inflación, con el clima y con los escenarios exógenos que jugarán un papel determinante.

Insistió el presidente de Fedegán, que la reforma tributaria terminó castigando al productor primario porque si bien la carne y la leche no están gravados con el IVA, el resto de los bienes sí lo están, y explicó que en el sector sucede algo muy singular y es que al ganadero le toca comprar insumos que tienen el 19 por ciento del IVA, pero como no tiene forma de descontarlo por vender productos no afectados por el gravamen, la tarifa se convierte en un impuesto directo y no en un impuesto al valor agregado, es decir que permita descontarlo en la cadena con lo cual resulta, según el gremio, mucho mejor poderlo descontar a la hora de vender carne y leche, que quedarse simplemente consolidando impuestos como el IVA que no tienen la manera de poderse descontar tributariamente.

Preocupación en el sector lácteo

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, dijo que hay temas que tienen muy amenazado al sector lechero y lácteo en general, por las importaciones y los contingentes que siguen entrando sin compasión y sin medir las consecuencias del productor primario, entre otras cosas porque está ingresando producto de baja calidad y con el agravante que sigue entrando lactosuero para seguir engañando al consumidor.

Sobre este particular Lafaurie dijo que ese punto ha sido precisamente causal de preocupación en el gremio ganadero a lo largo de los últimos cinco años, y posiblemente el primer motivo de discordia con el gobierno, porque este creyó que el tiempo en que fue pactado la desgravación, así como los incrementos de los contingentes que tendrían que ser negociados sin aranceles a Colombia, no se iban a dar.

“Hay un viejo adagio que dice que no hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla, y ya estamos viendo como el incremento en los contingentes y la reducción de los aranceles extracontigentes están afectando considerablemente el mercado interno, porque la industria que además está muy fuertemente concentrada en cinco grandes empresas que se quedan con el 70 por ciento del mercado formal de la leche en Colombia, importan a menores precios y posteriormente terminan por dejar de comprar en el país o pagando a menores precios a los ganaderos nacionales “, añadió.

Y anotó que, “creo que este año será lo mismo que el año pasado y tengo la seguridad que en el primer semestre llenarán los contingentes sin aranceles en una época en que la sequía hará presencia, claro está con mejores aguas, pero con una más baja producción y con precios menores que replicará la industria y vamos a tener muy seguramente en el curso de los meses de abril y mayo una situación crítica para el sector lácteo colombiano”.

Por último argumentó que si no hay la debida atención al sector ganadero dedicado a la producción de lácteos, este tendrá que pasar muchos trabajos hasta el año 2024 y advirtió que si de aquí a ese tiempo no mejora la competitividad del sector ni los instrumentos de apoyo para que los productores de leche puedan responder mejor al choque externo, a partir de 2024 cuando queda totalmente abierto el mercado, es decir que producir en Colombia es igual que producir en Wisconsin, Estados Unidos, o en cualquier otro país altamente competitivo en lácteos, muchos ganaderos tendrán que dejar la producción de leche y eventualmente la ganadería, entre otras cosas porque hay de por medio asuntos de calidad genética y de mejor entorno productivo.

Hato ganadero colombiano

Actualmente el hato ganadero colombiano se ha caído en más del 10 por ciento de su stock, lo que quiere decir que el país pasó de tener 25 millones de cabezas en 2010 a 22 millones de cabezas a la fecha. Añadió que afortunadamente el buen precio de terneros y novillos para la ceba está generando una respuesta virtuosa que redunda en una retención natural de vientres, que de seguir con esa tendencia en los próximos dos o tres años y con mejores condiciones del entorno para el desarrollo de la ganadería, muy seguramente el rebaño volverá a repuntar.