Dos años esperando la nueva sede de la ESAP
La obra que iba a ser la nueva sede de la Escuela Superior de Administración Pública Regional Huila, hoy se encuentra abandonada. Se adjudicó en el 2015 y tuvo un costo de $6392 millones.
Aunque en la obra ubicada en la carrera Primera con calle 55, antiguo lote de la Licorera de Huila, se puede observar material de trabajo, algunas columnas fundidas y varias paredes en obra negra, las labores fueron suspendidas hace varios meses.
El origen
El proyecto se estipula en el contrato interadministrativo No. 213064 del 27 de diciembre de 2013. Fue suscrito entre el Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo FONADE y la ESAP central en Bogotá.
FONADE adelantó los estudios y diseños del proyecto con los cuales se tramitó la obtención de la licencia de demolición, urbanismo y construcción de la sede en mención. Posteriormente, entre los meses de marzo y mayo del 2015, FONADE lideró el proceso de selección del contratista e interventor de la obra. El Consorcio AB 014 ganó la licitación para la construcción ($6.329 millones), y el ‘Consorcio Constructores Asociados’ el de la vigilancia ($324 millones). El tiempo de ejecución era de siete meses, es decir, debió estar lista a principios de 2016.
Lo curioso es que al indagar el porqué de las demoras, un ingeniero de la Interventoría ‘Consorcio Constructores Asociados’ con sede en Montería dice que todo se está desarrollando de ‘manera normal’.
Sin relación con el Huila
Las autoridades establecieron que las dos empresas que lograron la licitación del proyecto, no tienen relación con el Huila.
El Consorcio AB 014 está integrado por las firmas Begar Andina, Aycardy S.A.S y Jesús Guillermo Gómez, todas con sede en Bogotá. El ‘Consorcio Constructores Asociados’ tiene su oficina en Montería.
Una vez firmado el contrato, el Consorcio AB 014 tenía siete meses de plazo para entregar la obra, que incluía, entre otras cosas, la cimentación, la construcción de semisótano los cuartos técnicos y la totalidad de la estructura del edificio. También debía dejar en funcionamiento los aspectos arquitectónicos, hidrosanitarios, eléctricos y redes de comunicaciones de los primeros dos (2) pisos de la sede, pero a la fecha los porcentajes de avances no son los esperados.
Suspensión de la obra
Las obras iniciaron cuando se desembolsó un primer avance del 20% del valor de la obra, pero meses después se empezaron a presentar las inconsistencias; el contratista pidió la modificación de varios ítems ‘no previstos’ por desniveles en el terreno de construcción. Esta solicitud, fue avalada por la Interventoría y el mismo FONADE en octubre de 2015, cuando el avance del proyecto era de apenas el 16%.
Semanas posteriores, en enero de 2016, cuando vencía el plazo inicial, se presentó la suspensión de la obra y de la Interventoría por una serie de observaciones a los diseños estructurales. Desde entonces, la construcción está sin una fecha para su reanudación.
A través de un comunicado de prensa, la Escuela de Administración Pública, ESAP, dio a conocer respuestas referentes al estado en el que se encuentra la construcción de la sede territorial de Neiva.
«Cabe anotar que los inconvenientes con las sedes en las ciudades de Neiva no reflejan la generalidad de la ejecución de proyectos en convenios con el Fondo, sin embargo, en casos como estos, los riesgos que generen la ejecución de un convenio son asumidos por FONADE», menciona el pronunciamiento de la ESAP.
Los tropiezos
Según el cronograma inicial, la primera fase debió arrancar el 30 de diciembre de 2013 y tenía que entregarse el 30 de julio de 2014. El año pasado se volvió a barajar. Dos empresas foráneas que quedaron con el contrato. Hoy el estado es crítico: suspendida.
Según la entidad, la obra quedó paralizada en enero del año pasado mientras se revisaban los diseños estructurales por fallas detectadas cuando la obra había comenzado.
Según el nuevo cronograma la obra debía reiniciarse en mayo 2016 para culminar en septiembre 2016. Tampoco se cumplió.
El campus en Neiva fue incluido como un gran aporte en un plan maestro de infraestructura para construcción de sedes en el país, ampliación y mantenimiento. Un lote cedido por la Gobernación en las antiguas instalaciones de la Licorera.
El presupuesto asignado para la sede Neiva, según el último reporte, asciende a 8477 millones, de los cuales 878 millones corresponden a la vigencia de 2015. El año pasado se apropiaron recursos para la contratación y ejecución de la segunda fase con vigencias futuras y se fijó un nuevo plazo para entregar la sede en 2017.
FONADE pondrá la cara
Ante las reiteradas quejas de estudiantes y organismos de control, la ESAP, en la ruta de la excelencia, como reza su slogan, se propone reactivar el proyecto y terminarlo.
La directora de la entidad, Claudia Marcela Franco Domínguez, anunció que la meta es terminar las sedes de Neiva, Armenia, Tunja, Barranquilla, Medellín y Cali.
«Se tiene previsto que para el segundo semestre de 2018, estas obras de importancia capital para la comunidad esapista sean entregadas para su uso y disfrute», afirmó la entidad en un comunicado.
«Los inconvenientes acaecidos con las sedes en las ciudades de Neiva y Santa Marta no reflejan la generalidad de la ejecución de proyectos en convenios con el Fondo», explicó la funcionaria.
