“Dicen por ahí que el Huila es un equipo chico, para mí es el más grande”
Carlos Díaz, el capitán del Atlético Huila mostró su lado humano, habló de su niñez, de su familia y de su vida deportiva, además expresó su deseo de terminar su carrera futbolística en el Atlético Huila, pero además de quedarse a vivir en Neiva, una ciudad que aprendió amar y donde se siente amañado.
Carlos Alberto Díaz nació en Necoclí – Antioquia hace 32 años, desde niño se dio cuenta que quería ser futbolista y hacia el balompié colombiano se inclinó, pese a que su mamá no quería, finalmente terminó apoyándolo para que cumpliera su sueño. 9 hermanos, siendo él, el menor, vivió en un hogar humilde, donde en ocasiones faltaba la comida, pero lo que nunca les faltaba era la oración y el buen ejemplo que les brindaba su mamá.
Para el capitán del Atlético Huila, la vida lo ha premiado trayéndolo a Neiva, una ciudad que aprendió a amar, a querer, pero sobre a vestir una camiseta como la del equipo bambuquero, que él mismo reclama a sus compañeros, como un tesoro que se debe respetar y cuidar.
Sueña dando la vuelta olímpica, festejar con los aficionados y así concluir su carrera como futbolista. Es el más alegre de los jugadores, nunca tiene un no como respuesta, siempre vive con una sonrisa, le gusta ser feliz y ser genero con los que más necesitan. Asiste a actos benéficos y ha demostrado ser un jugador integro, dentro y fuera de las canchas.

Sus inicios
“Como todo niño que sueña algún día con jugar fútbol profesional, las ganas los deseos me llevaron a que desde muy empezara a jugar, todo era fútbol, nada era estudio y pienso que por ahí me fui encaminando y cuando me di cuenta que eso podía ser una posibilidad de comenzar una carrera y una profesión porque nunca tuve recursos para seguir estudiando, decir voy a entrar a una universidad, no, entonces me incline mucho por el fútbol y tuve claro que eso era la que quería y bueno las cosas se dieron gracias a Dios”.
“Siempre he vivido con mi mamá, nunca tuve un padre, no lo conocí, mi madre hizo de mamá y papá a la vez, somos 9 hermanos y a todos nos educó en valores, trabajaba para que nunca nos faltara nada y cada uno empezó a irse, a hacer su propia familia, yo era el menor y último que abandonaría la casa, éramos una familia de pocos recursos y a todos nos tocaba buscarlos para ayudarnos”.
Su mamá Oneida Díaz sufrió tras su partida a Medellín, pero ella sabía que tenía talento para cumplir su sueño de jugar fútbol, ella lo había visto en la playa jugar y aunque muchos le decían que él podría ser una figura del fútbol colombiano, sus temores de dejarlo partir a temprana edad y el conocerlo bien, le angustiaban.
“Yo era rebelde de niño, yo siempre quería estar en la calle, en la playa jugando fútbol a toda hora y no le paraba bolas a las tareas, ni a los profesores en el colegio, eso me hacía más rebelde porque yo quería era jugar y cuando le dije a mi mamá que me iba para Medellín a presentarme en las divisiones menores de Atlético Nacional, ella primero me dijo que no, que primero tenía que terminar mi estudio, pero fue más el deseo por salir adelante como futbolista y la oportunidad se me dio y terminó apoyándome”.
Un amor para toda la vida

Carlos Díaz no se arrepiente de haber dejado su casa a temprana edad, su colegio, sus amigos de barrio y de playa para ir a cumplir su sueño, muestra de ello es lo que ha cosechado hoy en día siendo uno de los defensores más sólidos del país.
“No me arrepiento, pero si fue mi difícil dejar a mi mamá y a mi familia eso me dolió mucho y más porque siempre fui como el consentido, el niño de la casa, fue difícil alejarme de ellos, pero Dios siempre me devolvió eso en alegrías, en resultados positivos y en que he podido ayudarlos como se lo merecen”.
Poco a poco Carlos se fue convirtiendo en figura del fútbol colombiano, su fuerza y talla le daban para ser un defensa central y a eso le apostaron en Nacional, en el 2001 debuta teniendo 20 años de edad en el equipo antioqueño estuvo hasta el 2008 donde vivió más momentos felices que tristes, en tres ocasiones dio la vuelta olímpica, ene l torneo finalización de 2005 y los dos campeonatos de 2007.
“Estoy muy agradecido con Nacional, cuando tenía 14 años de edad llegue allí a probarme en las divisiones menores, después de 5 años me dieron la oportunidad ser profesional y que debutará en el 2001, en el 2005 salimos campeones enfrentando a Santa Fe y allí abrir el marcador que nos llevó luego al título, un gol mío en Medellín nos puso a soñar con el título que minutos después celebraríamos”.
Pero los títulos no quedarían solo en Nacional y del equipo antioqueño salto al Once Caldas, en el 2009 logró ser un bastión de la defensa del blanco – blanco siendo uno de los hombres fuertes para conquistar el campeonato apertura. Así Carlos Díaz en su historial como jugador tiene cuatro campeonatos y luego se vinculó para jugar con Envigado, Cúcuta y Pereira.
Desde el 2013 hasta la fecha, es jugador del Atlético Huila, durante estos años con fútbol, responsabilidad, alegría, pero sobre todo con experiencia, ha sabido ganarse el corazón de la hinchada huilense y gracias a ese esfuerzo, logró ser el capitán del Atlético Huila.
La ciudad que aprendió a amar

“Pienso que desde que llegue acá a la ciudad, ha sido muy satisfactorio, me han acogido de la mejor manera, me he sentido muy en Neiva, la gente de una u otra manera cuando el equipo estaba en la zona del descenso nos apoyaron y eso es importante para un futbolista. El recibir palabras de apoyo y admiración me llenan de orgullo pero de compromiso para seguir trabajando”.
Pero Carlos no solo está agradecido por su buen momento futbolístico, por las alegrías que ha recibido en el deporte, sino con la capital huilense y sus aficionados, muestra de ello dice que su carrera la quiere terminar en el Atlético Huila.
“He ganado títulos, sí, he pasado por otros equipos, pero lo mejor que me ha pasado como futbolista ha sido acá en el Huila, ser el capitán es un honor y no es fácil estar en un equipo de mucha trayectoria, dicen por ahí que es un equipo chico, pero para es uno grande, un equipo que siempre ha estado en la pelea en todos los torneos y eso lo hace grande, para mi es el mejor, es el más grande”.
Y agregó, “estoy amañado acá en Neiva, tanto que he pensado en quedarme viviendo aquí y si por mi fuera terminaría mi carrera en el Atlético Huila, amo esta institución, me siento como un huilense más, respeto esta camiseta y merece respeto de todos los jugadores que se la pongan, con la ayuda de Dios y de toda mi familia, la idea es terminar acá y seguir viviendo acá”, dijo Carlos Alberto Díaz, el capitán del Atlético Huila.
