‘Barras bravas’ trabajando por la sociedad
Son cerca de 60 hinchas del fútbol, los que vienen trabajando desde hace unos meses para cambiarle la cara a los mal llamados barras bravas. Con varias obras sociales quieren que las personas se den cuenta de su trabajo en la ciudad de Neiva, pese a que el equipo de sus amores es de Bogotá.
Neiva es una ciudad donde residen hinchas de América de Cali, Nacional, Santa Fe, Millonarios y los anfitriones, Atlético Huila. Algunas barras, de una manera u otra, han iniciado un proceso de trabajo para que las personas no los vean como un peligro para la sociedad y así los dejen de llamar ‘barras bravas’, y ahora quieren un barrismo social, comprometido con la comunidad.
Una de esas barras bravas que desde hace algunos años vienen trabajando, es la filial de Comandos Azules de Millonarios en Neiva, son cerca de 60 integrantes que están carnetizados y que, semana tras semana, se reúnen para ver los partidos o hablar de viajes para ver al equipo de sus amores.
Pero ellos tienen entre sus tareas, varias labores sociales y combinan esto con sus oficios, el amor por Millonarios y el amor por la ciudad que los vio nacer. Muchos de ellos estudian, otros trabajan, algunos tienen sus hogares, y entre el arte de sus profesiones y la pasión futbolera, viven los siete días a la semana.
Un amor de toda la vida
“Este amor nació hace muchos años, diría que desde pequeños nos inculca la pasión por Millonarios. La barra llega a Neiva en 1998 y desde ahí hemos estado alentando a nuestro equipo, hemos recorrido muchos kilómetros para poder verlo jugar, hemos llorado, reído, celebrado y siempre lo hemos querido hacer por el camino del bien”, dijo José Luis Romero, líder de la barra.
Según los datos suministrados por la Policía Nacional, los hinchas de Millonarios en Neiva se han destacado por su buen comportamiento, por no ser personas de peleas, ni buscar problemas a otras barras, “antes ellos han querido acercarse a otras barras para que tengan trabajos sociales, para que se pueda vivir tranquilamente en la ciudad, sin importar de qué equipo se es hincha”, expresó Vargas, oficial encargado del trabajo con las hinchas de fútbol en la ciudad.
“Nuestra mayor alegría la vivimos el 16 de diciembre de 2012, cuando fuimos campeones y siempre pedimos eso, que los jugadores respeten la camiseta, que jueguen con amor por este club, que sientan respeto y orgullo de ponérsela”, aseguró José Luis Romero.
Hace cinco años iniciaron su labor social con la Navidad Azul, la primera que realizaron fue en el Hospital, llevando regalos a los niños que allí estaban internados, de ahí en adelante sin parar, cada 24 de diciembre cumplen con esa labor, y es así como se han vinculado a fundaciones que tienen niños de escasos recursos para darles alegría en una fecha especial como lo es diciembre.
Obras sociales
“Trabajos como el celebrar el día de la madre, unirnos a otras barras para realizar campeonatos, llevarles un desayuno y un kit de aseo a los indigentes, festejar el día del niño los 31 de octubre, pintar parques y estar unidos a la comunidad para que vean el lado bueno de las barras futboleras”, aseveró Cristian Soto, integrante de la barra.
Pese a las dificultades económicas, ya que para realizar estas obras se necesita dinero, ellos han puesto plata de su bolsillo, pero también han encontrado ayudas, “cuando fuimos a hacerle el desayuno a los indigentes y darles su kit de aseo, fuimos a Surabastos y allí recaudamos mercado para realizar este trabajo, fue algo bonito porque cada uno pone de su parte para que todo nos salga bien”, dijo Soto.
Así, ellos aseguran que quieren acabar con las fronteras invisibles, y saber que cuando se cumple con esta clase de obras, todos deben ser un solo equipo y dar ejemplo ante la violencia que muchas veces se genera por llevar puesta una camiseta de un equipo de fútbol.
