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Deportes/ Creado el: 2016-08-28 10:23

Pelotazos de CMaría

Los neivanos se quedaron sin su máximo escenario deportivo y con ello se cerró la posibilidad de tener el fútbol profesional colombiano en nuestra ciudad. Otro escenario menos para la práctica sana del deporte.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 28 de 2016

Nos quedamos sin estadio, y lo que es más grave, no se ve la opción de recuperarlo a corto plazo,  incluso no se puede estimar cuan largo sea el tiempo que pase antes de la recuperación de este importante espacio, también como lo reclamamos en su momento, se perdieron sitios para la práctica del deporte recreativo y saludable.

El tema aquí es que la infraestructura para la práctica del deporte en la capital del Huila y en el departamento en general, es cada día más pobre, pese a que se promociona  la construcción y remodelación de escenarios de polideportivos a elevados costos que no se trasladan en beneficios y no cumplen con los objetivos para lo que se construyeron o remodelaron.

Sería bueno que con las investigaciones propuestas sobre lo sucedido con el estadio, sus costos, la contratación y la ejecución de la obra, presentadas muy tarde, se hiciera también una revisión de lo que pasó en otros escenarios, que se pueda revisar la inversión frente a su eficiencia, lo mismo que su utilización y la importancia que tienen para suplir las necesidades de la ciudad en cuanto al espacio para la recreación.

Hoy, el estadio Guillermo Plazas Alcid refleja de manera elocuente, la mala planeación, lo desproporcionado, la falta de sentido común o la desmedida irresponsabilidad que caracteriza muchas obras que no son muy distintas, lo que se hizo hace varios años en las piscinas, o en el coliseo cubierto, o las que se hicieron en el mismo estadio a través de muchos arreglos que solo se evidenciaban en las altas sumas de dinero que se pagaron por ese concepto.

Lo que pasó en el máximo escenario deportivo de los neivanos, en menor proporción viene sucediendo desde hace varios años, y los espacios no mejoran, en el caso particular de las canchas sintéticas, ellas mas que abrir espacio para la masiva participación del ciudadano, convierte en los espacios abiertos de ayer, en canchas exclusivas de baja utilización.

Cabe decir hoy, que todo esto debe ser revisado, no se pueden hacer más elefantes blancos o refacciones que a la postre no justifican los costos y no son de beneficio real al deporte, que todo esto sirva ya para establecer de manera responsable, políticas sanas y eficientes para que lo que se haga en ese sentido, sea lo que se necesita, además de convertirse en verdadero beneficio para el deporte en todas sus manifestaciones.

No se puede continuar botando cemento y dinero a las alcantarillas, y menos haciendo obras faraónicas cuando las necesidades son otras, cuando para el desarrollo del deporte se requieren muchas canchas, espacios abiertos en donde todos puedan participar, donde se incluya el deporte de alta competencia, el recreativo y el saludable.

Revisar lo que ya todos sabemos. Se hizo mal en su momento, que se haga lo mismo con lo que se va a hacer, que se investigue todo, que se haga verdadero control, que no pase una vez más lo sucedido con el estadio en mayor o menor escala, que todo se haga con transparencia y para la comunidad.