sábado, 11 de abril de 2026
Deportes/ Creado el: 2016-08-07 07:28

Pelotazos de CMaría

La remodelación del estadio no tiene punto final y en medio de un ultimátum, justificaciones y cuestionamientos los últimos días, no podemos abstenernos de reflexionar en torno a estos acontecimientos actuales.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 07 de 2016

El ultimátum

En primera instancia, lo del ultimátum, que estaba demorándose y si me permiten, me parece generoso de parte de la Administración Municipal.  Espero, eso sí, que los términos y disposiciones se cumplan, para mí está claro que lo que se entregará siempre estará muy distante de lo que nos ofrecieron en un principio, aún en el más optimista de los escenarios; por lo tanto es más importante la entrega que la evaluación que se haga.

La esperanza es que después del primero de noviembre se encamine a una verdadera, sensata y viable recuperación del escenario;  conscientes de que esto será por partes y en medio de un panorama austero, muy distante del desproporcionado proyecto anterior y en manos, ojalá de constructores idóneos y sobretodo cumplidos en la ejecución y entregas de las obras.

Las justificaciones

¿Sobre las justificaciones? Bueno, a esta fecha podrán decir hasta misa como dicen las señoras, que las evidencias son contundentes, una cosa fue la que ofrecieron, como se nota en las imágenes que ilustran esta columna. Lo ofrecido es lo más parecido a un palacio digno de cualquier jeque árabe pero la realidad es otra, esta no se puede comparar en nada con lo que todos, incluido el más pesimista, esperaba de la obra.

Hoy no hay estadio, no hay tribunas y los 35 mil asientos prometidos quedaron reducidos a un espacio incómodo apto apenas para 1500 personas rodeado de escombros. Eso fue lo que quedó, o lo que dejaron del viejo Guillermo Plazas Alcid.

Creo que explicar lo que pasó es bastante complicado para los protagonistas del lamentable hecho, pues en algo elemental como la pérdida de espacios para la práctica saludable del deporte que afecta a un número superior a 2000 neivanos, no hay respuestas concretas y parece lejana una eventual contestación a sus reclamos; por eso intentamos hacer eco en este medio, aún convencidos que nadie puede explicar y menos justificar la desaparición de la pista atlética.

A Propósito de soluciones y del clamor de la gente, hay salidas viables y no muy costosas. Miguel Ángel, un amigo, propone alternativas factibles y con seguridad no muy elevadas económicamente para remediar, por lo menos en parte la desaparición de la pista atlética. Un sendero peatonal o ciclovía construida  a manera de cinturón de la unidad deportiva, similar a los que se encuentran en las más grandes ciudades del mundo en donde el deporte recreativo, como debe ser, tiene el mismo tratamiento preferencial al deporte de alto rendimiento.

Es una idea que espero no se descarte por su baja inversión, en una ciudad que da prelación a las costosas obras inconclusas como la del estadio, entre otras y en una ciudad que no tiene sectores apropiados para el desarrollo de actividades al aire libre, derecho de todos los neivanos.

Hoy por decisión inteligente del alcalde Rodrigo Lara, hay que ser proactivos, se trata de encontrar soluciones, se debe construir una nueva cultura social, es la hora de aportar y de ser parte de soluciones para entre todos edificar el progreso de la región.

Lo otro, que lo juzguen lo entes encargados, que don Pedro dé las explicaciones cuando se las pidan y responda cómo y a quién corresponde por sus aciertos y equivocaciones. Por el momento, creo que así como le están dando punto final a lo que no quedó bien hecho, es la hora de aportar para que algún día todo lo que hagamos en Neiva sea en procura del beneficio común y no el de unos pocos, que mínimamente han hecho algo por la ciudad.