Nairo Quintana, está de vuelta
El ciclista boyacense demostró su categoría para las etapas de montaña y bajo la lluvia se llevó una espectacular victoria ayer la victoria en la Tirreno-Adriático. Quintana se convierte en líder general de la competencia.
Nairo Quintana dio una sensacional exhibición en la quinta jornada del Tirreno-Adriático en su etapa reina, al atacar en los kilómetros finales del Monte Terminillo, el colombiano dejó a todos atrás para ponerse la maglia azul como nuevo líder de la general. Bauke Mollema fue segundo y a 55 entró el grupo de Contador.
Volvió la épica al ciclismo con un día horrible para la práctica de este deporte pero que lo engrandece y multiplica su mérito. Un fuerte temporal que estaba previsto ya en la jornada previa pero que no impidió para que finalmente se llevara a cabo la etapa reina de esta Carrera. Por encima de todos y de todo, Nairo Quintana.
El ciclista colombiano, que llegaba a Italia tras haber competido únicamente en el Tour de San Luis argentino, dio un enorme golpe de autoridad a sus rivales de cara a las grandes citas de este año. Bien es cierto que ninguno de ellos, ni siquiera él, ha alcanzado todavía su pico de forma, pero, a estas alturas, la fortaleza del corredor del Movistar Team ha quedado una vez más demostrada y es así como se consolida como uno de los mejores escarabajos del mundo y confirmó que tiene alma, pulmones y piernas de campeón.
Todo se decidió, como era de esperar, en el Monte Terminillo, una cima de más de 16 kilómetros de ascensión con rampas de hasta el 12%. Un puerto muy largo que se hizo todavía más duro debido a la nieve que caía conforme iba escalando metros. Michele Scarponi se quedó como único superviviente de una escapada que estaba llamada al fracaso. Los gallos del pelotón sabían que la de hoy era una jornada clave para el triunfo final de la carrera y no la querían desaprovechar.
A 5 kilómetros de meta se produjo el latigazo. Nairo Quintana, después de salir bien a los tímidos arranques de Kreuziger y Contador, decidió atacar a lo grande, desde lejos, sin mirar atrás y sin pensar en las consecuencias. El del Movistar Team salió como un rayo del grupo ya reducido de favoritos y ninguno de ellos pudo salir por él. Contador, que en ese momento marchaba a mitad de grupo, no pudo hacer nada por evitarlo y decidió subir a ritmo.
Poco más de 1 kilómetro después, Quintana alcanzaba a Scarponi y se iba en solitario hacia el triunfo. Por detrás, todos seguían la estela de Contador. Esperaban a que el de Pinto arrancara y les llevara en volandas hasta el colombiano, pero no fue así. El único que quiso probar suerte y tirar de valentía fue Bauke Mollema, que no perdió tiempo y salió por el colombiano, aunque ya era imposible.
Bajo una brutal nevada, el colombiano abría hueco con los de atrás y lograba coronar el puerto de manera espectacular. Apenas se le veía debido al temporal, pero le sobraron fuerzas para alzar los brazos y celebrar efusivamente su sensacional triunfo, 41 segundos más tarde llegaba Mollema y a 55, lo hacía el grupo de Contador, Urán, Purito, Pinot, Adam Yates y Pozzovivo. Todos ellos intentarán destronar ahora a Quintana, que tiene más a tiro que nunca su primer tridente en esta carrera. De momento, es líder y su equipo, el Movistar Team, ya suma nueve triunfos en 2015.
Con información Marca.com
