Mario Berrío, una leyenda viva del Atlético Huila
Después de 21 años y 3 meses, el utilero del Atlético Huila, el amigo de los jugadores, el que cuidaba de ellos en cada entrenamiento y durante los partidos, se marcha. Su salida lo hace por la puerta grande, los jugadores y el cuerpo técnico le hicieron una despedida, recordando lo profesional que fue y el amor que le profesó al equipo que lo vio nacer en el mundo del deporte.
Nació en Amagá – Antioquia hace 49 años, Carlos Mario Berrio el utilero del Atlético Huila que se convirtió en leyenda del equipo, le dice adiós al club de sus amores, una pensión por invalidez le permitirá descansar, 21 años y 3 meses duro trabajando en el conjunto bambuquero.
Es él, el encargado de que todo esté listo antes de que los jugadores del Atlético Huila lleguen al estadio para asumir un partido en el Fútbol Profesional Colombiano. Guayos, uniformes, vendas y todos los implementos deportivos son su responsabilidad.
Por más de dos décadas asistió a los entrenamientos del club, viajo con los jugadores y hasta salió del país cuando el Atlético Huila jugó la Copa Suramericana. Conoció todo tipo de jugadores, recorrió todos los estadios del país, vio como año tras año llegaban jugadores nuevos a la institución, unos en formación otros ya veteranos.

Mario, expresó que se siente feliz de haber pertenecido al Atlético Huila y que se va con los mejores recuerdos del Club. “Trabajar en el Atlético Huila fue una experiencia muy bonita, aunque tuvimos que vivir momentos tristes como el descenso de nuestro equipo, también disfrutamos de grandes alegrías cuando disputamos las dos finales ante Atlético Nacional e Independiente Medellín”.
Carlos Mario llegó a Neiva en 1993, después de haber trabajado durante 12 años en una empresa de Cali, su hermano el ahora técnico Guillermo ‘El Teacher’ Berrío era jugador del equipo bambuquero y fue quien le dijo que viniera a Neiva, y él sin pensarlo dos veces tomó la decisión y llegó a la capital huilense.
“Yo llegue a Neiva en 1993, ese año mi hermano no pudo meterme como utilero del equipo, pero el 3 de enero de 1994 inicie mis trabajos acá, ahí comencé a tejer una historia rodeada de guayos, balones y estadios. Haber sido el utilero cuando mi hermano fue jugador y seguir siendo el utilero cuando fue el técnico es un orgullo para mí porque logré mantenerme con mi esfuerzo en la institución” expresó.
Mario se marcha a disfrutar de su pensión y aunque deja muchos amigos en el fútbol tiene claro que a los que más extrañará son aquellos a los que acompaña todos los días en el equipo. “Me quedo con grandes amigos, tengo muchos y eso es lo mejor, ahora lo único que espero es que este gran grupo con el que contamos este semestre logré el objetivo de clasificar y pueda alcanzar la estrella que tanto hemos deseado”.
Volverá al estadio dice, pero ya no como antes, ahora como un aficionado más, porque desde las tribunas espera alentar al equipo de sus amores, del que se hizo hincha y por el cual que sufre y llora de alegrías o tristezas, pero lo que más desea es ver dar la primera vuelta olímpica y gritando Atlético Huila campeón.

“Del estadio no me puedo ir, seguiré viniendo a esta cancha que me lo ha dado todo, que me dio una vida, que me dio muchas alegrías, no puedo abandonar al Atlético Huila”, dijo Berrío que sale con mucha nostalgia del club.
Agradecido con los jugadores, cuerpo técnico, aficionados y sobre todo con las directivas, Mario sale por la puerta grande del Guillermo Plazas Alcid, su legado se lo deja a César Rojas, el otro utilero que lo ha acompañado durante muchos años y quien seguirá trabajando duro por mantener en alto el buen nombre de los utileros del Atlético Huila.
Camilo Ayala – jugador del Atlético Huila

“Yo de manera jovial siempre le he dicho que es un patrimonio del club, una leyenda viva de la institución y con el pasar del tiempo siempre ha sido incondicional en el trabajo, respetuoso y responsable y eso confirma que lo que se le dice molestando lo ratifica a diario siendo real. Mario merece salir bien del equipo porque le ha entregado parte de su vida, son más de 20 años dedicados al fútbol”.
César Rojas – utilero del Atlético Huila

“Mario merece todas las bendiciones de Dios, darle siempre las gracias por compartir tantos años conmigo y por enseñarme este trabajo, siempre lo he dicho que es un ejemplo para todos en el equipo, es seguir siempre el legado de un trabajo que es duro pero que nos da mucha alegría por estar en el equipo de nuestros amores”.
Juan Carlos Wilches – médico del Atlético Huila

“Es un buen compañero, trabajador incansable, entregado totalmente a la institución, siempre estuvo con nosotros acompañándonos, en las buenas y malas siempre estuvo ahí, dedicado y muy pendiente de todos, de los jugadores del cuerpo técnico y hasta es un forjador de compañero de trabajo”.
