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Deportes/ Creado el: 2016-04-13 09:35

Madrid y City están en la semifinal de la Champions

Un inspirado Cristiano Ronaldo fue clave para que el Real Madrid lograra la clasificación a semifinales de la Liga de Campeones.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 13 de 2016

Un inspirado Cristiano Ronaldo fue clave para que el Real Madrid lograra la clasificación a semifinales de la Liga de Campeones. El delantero portugués marcó los tres goles con los que el equipo blanco venció al Wolfsburgo y le dio vuelta a la serie para asegurar su plaza en la penúltima fase de la Champions.

El Santiago Bernabéu rememoró una de sus noches mágicas, recuperó el ambiente de las viejas gestas y disfrutó de la remontada de un equipo que se jugaba la temporada en 90 minutos. Remontó a base de fútbol y garra. De actitud de todo un equipo unido. Zidane dio importancia en la víspera al balón, pero a falta de brillantez en tramos del partido hubo que tirar de otros aspectos y de Cristiano. El verdadero líder salió al rescate con un partido para enmarcar.

No salió a encerrarse el Wolfsburgo pero fue atropellado. El Real Madrid salió a morir, mordía en cada balón con una presión alta que convertía en monólogo el duelo. Toques con velocidad, combinaciones verticales, líneas juntas y todos los rechaces a jugadores de blanco. Los goles, con esa actitud, eran cuestión de minutos.

No hay remontada posible sin un gol en el primer tercio del partido. Se cumplía el minuto 15 cuando Carvajal, justo el jugador que no jugó en Alemania y se vio a un Danilo superado ante Draxler, puso un centro raso al segundo palo donde sufren los defensas y el portero rival y aparecen los devoradores del gol. Habitaba esa zona de peligro Cristiano que empujó a la red el primero.

Pasaba tan solo un minuto de que Cristiano Ronaldo abrió el marcador cuando inventó un cabezazo picado a un saque de esquina de Kroos para firmar su doblete. Era el minuto 17 y el Real Madrid ya había recortado la desventaja de dos goles ante la locura de una afición que lo llevaba.

El héroe reapareció con fuerza en el segundo tiempo y como más le gusta. Una falta que le pegó con menos potencia de la habitual, aprovechándose de que se abrió la barrera para marcar ajustado al poste. Cristiano desataba la locura. Temblaba la tribuna del Bernabéu, con toda la afición botando, al fin orgullos de su equipo por la entrega. Había recuperado su identidad.

Por su parte Manchester City, gracias a un tanto del belga Kevin De Bruyne, derrotó en el Etihad Stadium al París Saint-Germain (1-0) y certificó por primera vez en su historia su presencia entre los cuatro mejores equipos de Europa.

El conjunto inglés hizo bueno el 2-2 que se llevó hace seis días de París y, en un partido muy serio, en el que incluso falló un penalti, se aprovechó de un nervioso PSG que no pareció entrar en ningún momento en el partido.

Manuel Pellegrini decidió no alterar lo que le funcionó en la capital francesa y apostó por los mismos once hombres que sacaron el valioso empate del Parque de los Príncipes.

Sorprendió Laurent Blanc con su once, dejando de lado su habitual 4-3-3 para optar, ante las ausencias de Blaise Matuidi y David Luiz, por un 3-4-1-2.

La baja de ambos jugadores, que cumplieron ciclo de sanción, hizo que el técnico francés se decantara por Aurier, Thiago Silva y Marquinhos en el centro de la zaga, con Van der Wiel y Maxwell de carrileros y Thiago Motta y Rabiot en el mediocampo.

El empate a cero le valía, pero el City salió, tal y como había prometido su entrenador, buscando el tanto que allanara el pase a semifinales. El PSG, por contra, parecía agarrotado, buscando en exceso a un Di María que hacía lo posible por moverse entre líneas ante el férreo marcaje de Fernando y Fernandinho.